El Fondo de la OPEP para el Desarrollo Internacional cerró su Foro de Desarrollo 2026 con el lanzamiento de dos iniciativas orientadas a ampliar el acceso al financiamiento en países en desarrollo: el Pacto de Vulnerabilidad a la Viabilidad (V2V), enfocado en economías vulnerables al cambio climático, y un Plan de Acción de Transformación Digital por US$ 1.500 millones con horizonte hasta 2030.
El Pacto V2V se lanzó junto con el Gobierno de Barbados, en su rol de presidente del Foro de Vulnerabilidad Climática y sus ministros de Finanzas del V20. La iniciativa reúne a 74 economías vulnerables al clima y a 14 instituciones financieras de desarrollo asociadas, con el objetivo de ampliar el acceso a financiamiento de desarrollo “asequible, predecible y a largo plazo”. En su etapa inicial, el esquema prioriza la seguridad hídrica, la educación y la salud.
En paralelo, el Fondo presentó su Plan de Acción de Transformación Digital por US$ 1.500 millones, destinado a respaldar infraestructura, capacidades y aplicaciones digitales en países socios hasta 2030. La institución ubicó la transformación digital como su tercera prioridad transversal, junto con la acción climática y la seguridad alimentaria.
“El panorama del desarrollo está cambiando profundamente, pero el desafío central sigue siendo el mismo: garantizar que los países tengan acceso a la financiación, la tecnología y las asociaciones que necesitan”, dijo Abdulhamid Alkhalifa, presidente del Fondo de la OPEP. En el mismo marco, agregó: “El Pacto V2V y nuestro Plan de Acción de Transformación Digital responden a dos prioridades definitorias de nuestro tiempo”.
Además de las dos iniciativas, se espera que los acuerdos de financiamiento firmados en el Foro de Desarrollo 2026 y los nuevos préstamos e iniciativas aprobados en el segundo trimestre de 2026 superen los US$ 2,8 mil millones. El destino previsto incluye reforma económica, resiliencia climática, protección social, conectividad del transporte, financiamiento comercial, apoyo a pequeñas y medianas empresas e infraestructura crítica.
Dentro de los acuerdos, se detalló un préstamo de € 80 millones para Armenia, destinado a reformas para mejorar el entorno empresarial, facilitar la inversión y el comercio, fortalecer la competencia y promover un crecimiento “más ecológico y resiliente”. También se incluyó un préstamo no soberano de US$ 50 millones a Ameriabank para financiamiento del comercio, con foco en la agroindustria y las micro, pequeñas y medianas empresas.
En Azerbaiyán, el Fondo concretó su primera operación de financiamiento en moneda local: un préstamo equivalente a US$ 20 millones al Banco Respublika para apoyar a empresas locales y pymes. A la vez, se anunció una línea de crédito sindicado de US$ 65 millones para el Banco de Desarrollo de África Oriental, con US$ 25 millones movilizados del First Abu Dhabi Bank.
En Mauritania, se definió una estrategia de asociación por US$ 180 millones para 2026-2029, centrada en infraestructura resistente al clima, seguridad alimentaria y cadenas de valor rurales, junto con un préstamo separado de US$ 15 millones para fortalecer la protección social mediante el Programa de Redes de Seguridad Productivas y de Resiliencia. En Nicaragua, un préstamo de US$ 31,5 millones financiará la rehabilitación de la carretera Empalme Telica-Malpaisillo-Empalme San Isidro.
El Foro también amplió acuerdos de cooperación con la Organización de Cooperación Digital (DCO), GAVI, la alianza de vacunas, la Organización Islámica para la Seguridad Alimentaria, la Secretaría de la Iniciativa Verde de Oriente Medio y Saudi Eksab, orientados a colaboración en transformación digital, financiamiento sostenible de la salud e inmunización, seguridad alimentaria y del agua, acción climática e inversión sostenible.












