El Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC, por sus siglas en inglés) publicó el segundo informe de su serie 2026 “Future of Finance”, enfocado en el avance de bancos emergentes nativos digitales e impulsados por inteligencia artificial (IA) y en el efecto que ese fenómeno tiene sobre los modelos bancarios. El documento plantea que el sector enfrenta su mayor transformación desde 2008, con presión creciente sobre las entidades tradicionales.
Titulado “The Changing Face of Banking: Building Resilience Through Change” (La evolución del sector bancario: promover la resiliencia mediante el cambio), el informe sostiene que la resiliencia, más que el tamaño o el legado, definirá el éxito de largo plazo en un entorno de perturbaciones. En ese marco, describe la necesidad de adaptar modelos operativos para absorber shocks, evolucionar y sostenerse en un escenario atravesado por la IA, los desafíos de jugadores nativos digitales y una demanda mundial cambiante.
El análisis atribuye el avance de los bancos emergentes a estructuras “en la nube primero” (cloud-first), modelos impulsados por IA y esquemas livianos en activos. Ese enfoque, señala, fija nuevos estándares de velocidad, personalización y rentabilidad, y deja expuestas limitaciones de los modelos operativos tradicionales. A partir de esa comparación, el informe afirma que el rápido crecimiento de estos competidores obliga a las instituciones establecidas a innovar con mayor rapidez para mantener competitividad.
Entre las proyecciones cuantitativas, el documento advierte que, sin una transformación “decisiva”, los fondos de ganancias del sector podrían caer en unos US$ 170.000 millones para 2030. Ese recorte, agrega, llevaría a muchas instituciones por debajo de su costo de capital, un umbral clave para sostener la creación de valor y la viabilidad de sus estrategias.
Arif Amiri, director ejecutivo de DIFC Authority, vinculó el escenario con la adopción tecnológica y la capacidad de adaptación. “A medida que el sector bancario mundial experimenta su transformación más importante en casi dos décadas, las instituciones deben adoptar la innovación, la resiliencia y la adaptabilidad”, pronunció. También afirmó: “En Dubái y en el DIFC, nos comprometemos a permitir esta transformación mediante un ecosistema centrado en el futuro”.
El informe agrega que los bancos que actúen “con anticipación y decisión” no solo defenderán la rentabilidad, sino que también podrán abrir nuevos grupos de clientes, regiones y clases de activos fronterizos. En esa línea, anticipa que las entidades recurrirán a jurisdicciones con regulación de apoyo para probar nuevos servicios, junto con la precisión y la gobernanza de modelos, en entornos controlados antes de escalar a nivel regional.
En el plano de la demanda, el documento identifica a empresarios, negocios familiares y mujeres como segmentos influyentes cuyas necesidades financieras distintas y cambiantes siguen estando desatendidas y que, por ese motivo, aparecen como áreas de oportunidad para el rediseño de propuestas bancarias.


