martes, 23 de junio de 2026

    Gravitación de cada sector

    Nuevamente, la industria petrolera fue el sector más importante entre los que componen las empresas que integran el ranking.

    El rubro de la alimentación ocupa el segundo lugar, a pesar de que la primera empresa de este sector (Cargill) aparece recién en el puesto 14º del ranking. La fuerte gravitación de este sector dentro del total (11,4%) se explica por el hecho de que las compañías dedicadas a esta actividad dentro del ranking alcanzan a 115, una cifra que contrasta con las 44 que integran el sector petrolero y las 38

    de los servicios públicos y privados, que ostentan el tercer puesto dentro del ranking por sectores.

    Con respecto al año pasado, la mayor novedad proviene de la industria de las bebidas, que pasó a ocupar el sexto puesto, desplazando de ese lugar a la siderurgia, lo que pone en evidencia la notable gravitación de las bebidas, especialmente las gaseosas, dentro de la economía nacional. En el ranking

    anterior la participación de este rubro estuvo en parte distorsionada porque las ventas de Pepsi Cola estuvieron representadas por su principal embotelladora (Baesa), que incluía solamente la facturación de esa marca en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

    LAS QUE MAS GANARON.

    En esta nueva versión del ranking de MERCADO, fueron solamente 214 (poco más de una quinta parte del total) las empresas que no brindaron información sobre los resultados obtenidos. La cifra muestra un avance muy importante con respecto a 1993, cuando la mitad de los integrantes de la nómina aparecieron sin datos en el rubro de ganancias y pérdidas.

    Igual que en 1993, YPF volvió a ser líder no sólo en ventas, sino también en beneficios. En el último ejercicio sus ganancias totales ascendieron a $ 706,1 millones, cifra que no proviene en su totalidad de la explotación normal, especialmente si se considera que más de $ 250 millones se originaron en

    la venta de diversos bienes del activo fijo.

    Como escoltas se ubicaron las dos telefónicas, que exhibieron un comportamiento muy satisfactorio.

    El cuarto puesto fue ocupado por la petrolera Pérez Companc, que, a pesar de la declinación que experimentó el precio del petróleo el año pasado, logró elevar los beneficios de $ 104,5 a $ 160,1 millones, que constituye un nuevo récord para la empresa.

    El quinto puesto fue para una de las compañías surgidas tras la privatización de Gas del Estado. Se trata de la Transportadora Gas del Sur, que en mayo inició la cotización de sus acciones en la Bolsa y que en su primer ejercicio concretó ventas por $ 338,4 millones con una ganancia de $ 143,6 millones, un rendimiento desde todo punto de vista excepcional, considerando que representa 42,4%

    de la facturación.

    Ciadea, la ex Renault, se caracterizó también por el satisfactorio desarrollo de sus negocios, que se refleja tanto en la evolución de las ventas (subieron de $ 1.123,2 a $ 1.347,7 millones) como en la de los beneficios, que treparon de $ 80,3 a $ 100,4 millones.

    Entre los puestos de vanguardia se incluye una sola empresa del sector de la alimentación, Arcor, cuyas cifras reflejan los negocios consolidados del holding, con una ganancia de $ 64,3 millones, lo que representa un saludable margen de utilidades de 11,4% sobre las ventas.

    De las diez empresas que lideran este grupo, Shell es la única que no logró igualar o superar las ganancias de 1992. De $ 86,1 millones bajaron a $ 82,4 millones, lo que en parte se justifica por la ligera contracción que mostraron las ventas (1,4%).

    Entre las que exhiben avances muy significativos en los beneficios se encuentra Unilever, que vio aumentar sus ganancias de $ 28,4 a $ 51,1 millones, mientras que las del holding Comercial del Plata, perteneciente al grupo Soldati, pasaron de $ 20,1 a $ 46,7 millones, debido al notable impulso

    que el año pasado registraron sus actividades en el área energética.

    En una situación bastante parecida está el Supermercado Carrefour. Sus utilidades crecieron de $ 16,6 a $ 37,7 millones, por el notable auge de sus negocios, que prácticamente se duplicaron, al pasar de $ 565,9 a $ 1.038,9 millones.

    La cementera Loma Negra, del grupo Fortabat, también mostró un repunte notable en los beneficios (de $ 13,9 a $ 34,7 millones). En este caso, la rentabilidad no estuvo relacionada con una similar expansión de las ventas, que crecieron 9,6%, un nivel inferior al aumento que en ese período registró

    la demanda de cemento, que viene creciendo a un ritmo de 15% anual, que probablemente se repita en 1994, si continúa la reactivación de la industria de la construcción y se confirma la iniciación de distintas obras de infraestructura, como los accesos a la Capital Federal, y continúan a buen ritmo las obras del Acceso Sudeste.

    LAS QUE MAS PERDIERON.

    La lista de las empresas que más perdieron está encabezada por Aerolíneas Argentinas, que durante la primera parte del año pasado soportó las consecuencias de un grave conflicto con el personal que, juntamente con las fuertes cargas financieras derivadas de su abultado pasivo, contribuyó a que las

    pérdidas del ejercicio cerrado en junio de 1993 alcanzaran la cifra récord de $ 220,1 millones, que prácticamente duplicó la del año anterior ($ 113,8 millones). Las dificultades se reflejaron también en las ventas, que declinaron de $ 1.022,1 a $ 866,1 millones (15,3%).

    El segundo puesto en esta nómina fue para la Petroquímica Bahía Blanca, que en una época se ubicó entre las más rentables del país y ahora soporta las consecuencias de la apertura económica y la fuerte caída de los precios internacionales de los productos petroquímicos. Las pérdidas del último

    año contrastan con la ganancia del ejercicio 1992, que alcanzó a $ 75,1 millones, dado que para esa fecha la crisis del sector todavía no había alcanzado la magnitud que registró desde la última parte de 1992.

    La gravedad de su situación se pone mucho más en evidencia si se la compara con el volumen de las ventas ($ 65,8 millones). De ello se desprende que por cada peso que vendió perdió 2,09.

    Celulosa, que viene arrastrando fuertes pérdidas desde hace varios años, continuó en esa tendencia, aunque con mayor intensidad. Los $ 110,7 millones de pérdidas registradas en el ejercicio cerrado en mayo de 1992 pasaron en el posterior a $ 137,2 millones y absorbieron 96,5% de las ventas ($ 142,1 millones) que a su vez retrocedieron 6,7%.