viernes, 1 de mayo de 2026

    Una torta de $280 millones

    Según estimaciones de analistas del sector, el mercado postal en la Argentina oscila entre $ 700 y $ 750 millones anuales. De esta cifra, la mitad sería absorbida por el correo oficial, mientras que las empresas autorizadas a funcionar como correo privado tendrían una participación cercana a 40%, lo

    que equivale a un ingreso anual superior a $ 280 millones.

    Se trata, por cierto, de un bocado apetecible que los operadores privados del sector intentan preservar e incrementar, mientras desatan una guerra a muerte contra las compañías que funcionan sin autorización oficial y que aparentemente absorben 10% del mercado (más de $ 70 millones anuales).

    Roberto Lightowler Stahlberg, presidente de la Cámara Argentina de Correos Privados, sostiene que la proliferación de las empresas ilegales es una prueba evidente de la escasa fiscalización que ejerce la CNCT (Comisión Nacional de Correos y Telégrafos). “La falta de controles adecuados por parte de este organismo obedecería fundamentalmente a la carencia de un marco jurídico adecuado para el sector.

    El presidente de la cámara del sector sostiene la necesidad de crear una estructura jurídica aprobada por el Congreso que permita un desarrollo armónico de la actividad, para asegurar a los clientes una mejor prestación. “Debe partirse de la base de que el correo es un servicio público y, como tal, deben existir normas básicas para asegurar un servicio eficiente por parte de las empresas que lo brindan, asegurando la inviolabilidad y confidencialidad de la correspondencia. Además, una normativa adecuada brindaría a las empresas un marco más confiable para realizar las importantes inversiones que requiere el desarrollo de la actividad”, destaca Lightowler.

    Aunque el mercado viene atravesando un período de expansión, la competencia es muy acentuada, a lo que, según Lightowler, contribuye también la intervención de Encotesa, “que, a pesar de actuar como una sociedad de derecho privado, cuenta con la ventaja de disponer de apoyo estatal, como lo

    prueba el subsidio aprobado por el decreto 1730/93″.

    En este sentido, el titular de la Cámara, que agrupa a 85% de las empresas privadas, sostiene que “el

    déficit de Encotesa se origina en la falta de un management eficiente y en la circunstancia de tener que atender zonas comercialmente poco aptas, como las que se encuentran en los puntos más alejados del país. Pero en estos casos, el déficit operativo que surge de prestar el servicio en esas zonas tendría que quedar perfectamente explicitado, como lo dispone el decreto 2247″.

    Esa norma establece que, en estos casos, debe llamarse a licitación entre las empresas privadas para determinar si alguna de ellas está interesada en realizar la prestación en mejores condiciones económicas. De no ser así, el servicio continuaría siendo realizado por Encotesa, con un subsidio oficial expreso para esa finalidad.

    “De esa forma, el mercado lograría mayor transparencia, siempre y cuando Encotesa no continúe requiriendo subsidios para realizar la actividad en áreas rentables para las empresas privadas.

    Mientras Encotesa continúe participando en el mercado con subsidios oficiales”, sostiene Lightowler, “las empresas particulares deberán soportar una competencia despareja, con el agravante de que, si bien el mercado en su conjunto está en expansión, muchas empresas importantes se encuentran

    instrumentando la propia distribución de su correspondencia, lo que obliga a los correos privados a acentuar su competitividad en precios y calidad de servicio, para que esta práctica no se siga generalizando”.

    L. G.

    ACLARACION.

    Con respecto al ranking de las 1.000 Empresas Top, publicado en la edición de junio, la agencia de publicidad FAX informó que por error comunicó una facturación de $ 41,8 millones, cuando en realidad la cifra correcta es $ 53,8 millones. Por lo tanto, su ubicación en el ranking general pasa del puesto 369º al 285º y en el sectorial del 9º al 4º.

    Por su parte, las ventas de Textil Lugano durante el ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 1993 sumaron $ 13,6 millones en lugar de los $ 7,3 millones que aparecen en la edición de junio, donde se mencionaron únicamente las de un semestre. En consecuencia, su posición en el ranking pasaría del puesto 909º al 732º.

    En cuanto al Cemic, las ganancias de $ 10,1 millones que aparecen como obtenidas en el ejercicio cerrado el 30 de junio de 1993 son erróneas. La cifra exacta es $ 100.000.