PARA CRECER.
El Banco República, uno de los más activos en el mercado mayorista de los títulos públicos, adquirió el inmueble de la sede central del Banco Interfinanzas, que continuará realizando sus operaciones desde los dos pisos que compró en el edificio de Bouchard 547, que cuentan con una superficie de 900 metros cuadrados cada uno.
Con esta operación el República revela su intención de seguir expandiéndose, mientras que el Interfinanzas opta por una reducción de su estructura para bajar costos y estar en mejores condiciones de enfrentar la aguda competencia que exhibe el mercado en el sector de los denominados bancos de segundo piso. A fines de abril, el activo total del Interfinanzas ascendía a $ 132 millones, mientras que el del República se elevaba a $ 900 millones.
SOCIOS.
La Alpargatas argentina dejó boquiabierta a la Alpargatas San Pablo, cuando anunció en marzo su asociación con la estadounidense Nike: le permite fabricar zapatillas con su marca aquí y en el mismo Brasil. Hasta ese momento Alpargatas San Pablo explotaba la licencia Nike en Brasil. En noviembre la firma que preside Patricio Zavalía Lagos y dirige Guillermo Gotelli anunciará la
ubicación de una planta en el sur brasileño, cerca de Florianópolis. Nadie habla de montos de inversión pero dicen que el retorno será muy rápido: en sus inicios calculan vender unos 30 millones de pares por año.
REVANCHA.
El ex Unilever Carlos Scott se está dando el lujo de ganarles a sus anteriores patrones. Ungido comandante de Poett (que nació de la fusión de Ciabasa y la misma Poett) redujo el número de plantas, incorporó tecnología y cambió la logística de distribución. Hoy, según propios y extraños, el detergente Camello aventaja a Ala, la marca estrellas de la anglo-holandesa Lever. Los números
cantan: Poett vendió por $ 70 millones en el último ejercicio y ganó 8 millones.
PIZZA FRIA.
Domino´s, pionera y líder en la venta de pizzas con entrega a domicilio en Nueva York, terminó en estrepitoso fracaso en la Argentina: acaba de cerrar sus dos locales e irse, al menos por ahora. Hace un año se asociaron con John Taylor, un ex Coca-Cola, y abrieron dos locales en las mejores esquinas
de Acassusso y Martínez. Los que entienden del negocio dicen que allí radicó el error. “Para una entrega a domicilio no hace falta pagar US$ 20.000 de alquiler. Se necesitan muchos locales ubicados estratégicamente para cumplir con la consigna de que si se tarda más de 10 minutos la empresa le regala la pizza al cliente.”
CRISIS.
La privatización del Banco de la Provincia de Entre Ríos entró en un cono de sombra. El Ejecutivo de la Provincia y el Banco Central autorizaron la venta de 60% del paquete accionario al Banco Institucional de Paraná y al Banco del Este. Pero ahora los partidos políticos temen que la privatización de la entidad sea utilizada como bandera en la próxima campaña electoral por los grupos más radicalizados de cada partido. Mientras, el banco sigue acumulando pérdidas y deteriorando su estructura financiera.
MUDANZA.
John Littlefield, número uno del J. P. Morgan en la Argentina, está haciendo sus valijas: a fin de año lo trasladan a su ciudad natal, Nueva York. La política del J. P. Morgan con sus timoneles vernáculos parece ser siempre la misma: los prueban por aquí unos tres o cuatro años y luego los renuevan. Ya pasó con Steven Darch. Pero Darch, quien ama a Buenos Aires, en vez de regresar a Estados Unidos optó por cambiar de banco: ahora milita en el Mariva. A Littlefield lo reemplazará un argentino. Se trata de José McLoughlin, el actual Managing Director y -según se dice- el hombre que diseñó la nueva estrategia del banco en esta era post-privatizaciones: la ingeniería financiera para que en breve se emitan los títulos de la Transportadora de Gas del Norte por US$ 150 millones, de las distribuidoras Pampeana y Sur por otros 90 millones y de Telecom, por 1.000 millones. El J. P.
Morgan, a través del J. P. Morgan Capital Corporation, pisó fuerte en las privatizaciones: ostenta 10% del Norte, el holding que controla Telecom, es socio de la transportadora de Gas del Norte (en Gas Invest) y de Edenor.
GANADORES LOCALES.
Una norma le puede cambiar la vida a una empresa. Es lo que le pasó a Cidal y también a Tulipán.
Estas dos eternas rivales, ambas de capitales vernáculos, pelean el negocio de los preservativos, que mueve unos $ 100 millones al año. Cuando la secretaria de Acción Social se decidió a implementar el control de calidad a los importados, la avalancha que venía de afuera (45% del mercado en 1992) se
redujo a un tímido 15%. Ahora, los santafecinos de Cidal (reinan con 60% del mercado) hasta se dan el lujo de exportar: embarcan 20% de su producción a Chile, España y Estados Unidos.
