El Obelisco de Buenos Aires cumple 90 años desde su inauguración en 1936. En el marco de este aniversario, se difundieron los detalles técnicos de la construcción del monumento, una obra realizada por el consorcio Siemens-Bauunion en la intersección de la Avenida Corrientes y la Avenida 9 de Julio.
La edificación del monumento demandó un plazo de 31 días y se llevó a cabo en un período de transformaciones en la infraestructura de la ciudad. El principal requerimiento técnico del proyecto consistió en levantar la estructura sobre el cruce de las líneas C y B del subterráneo, las cuales ya se encontraban operativas. Para evitar daños en los túneles preexistentes, los ingenieros implementaron un sistema de fundaciones de hormigón armado diseñado para distribuir el peso de la superficie hacia los laterales.
Esta intervención formó parte de un plan vial más amplio desarrollado durante la década de 1930, que incluyó la apertura de la Avenida 9 de Julio y la extensión de la red de transporte subterráneo. El mismo consorcio estuvo a cargo de los tendidos que unieron las terminales de Retiro con Constitución y la Plaza de Mayo con el barrio de Chacarita. Dichas tareas requirieron el apuntalamiento de edificios y la excavación de estaciones de combinación sin interrumpir el servicio de los trenes subterráneos.
Eduardo Gorchs, representante regional de la firma tecnológica, señaló el impacto que tuvieron estas obras en la configuración de la infraestructura y el transporte local. La empresa responsable del proyecto registra 169 años de actividad en la República Argentina y 179 años a nivel internacional, orientada al desarrollo de redes eléctricas, transporte y equipamiento industrial.
En la actualidad, el monumento permanece como el punto de referencia central para las movilizaciones sociales, celebraciones deportivas y conmemoraciones históricas de la Ciudad de Buenos Aires.












