Las oficinas corporativas comenzaron a reordenar sus prioridades y a dejar en segundo plano los amenities pensados para impactar en redes sociales, con una agenda centrada en espacios de uso cotidiano y en la experiencia de trabajo. El rediseño se vincula con el avance del trabajo híbrido, que cambió la forma de ocupar los metros cuadrados y elevó el peso de la productividad, el bienestar y la eficiencia por sobre la estética.
El cambio también se observa fuera del plano local. En el informe global *Rewiring Workplace Realities in 2026*, Colliers advierte que las compañías replantean sus estrategias de oficinas frente a nuevas dinámicas híbridas, mayores exigencias de eficiencia y modificaciones en la experiencia de los empleados. En ese marco, el mercado corporativo muestra ajustes: el último reporte de oficinas premium de Colliers ubicó la vacancia en Buenos Aires en 14,5% durante el primer trimestre de 2026, impulsada principalmente por el ingreso de nueva oferta.
Aun con ese nivel de vacancia, el segmento mantiene demanda activa. Más de 60.000 m² continúan en desarrollo, con foco en edificios eficientes, flexibles y sustentables. El mismo informe registró una absorción neta positiva de 7.466 m², en línea con la continuidad de tomas de espacios, en especial en corredores premium consolidados.
Para Guillermo Fernandez Ramallo, project manager del área de SPS en Colliers, la presencialidad dejó de responder a la lógica del puesto fijo. “La oficina dejó de pensarse como un lugar para sentarse ocho horas frente a un escritorio”, dijo Fernandez Ramallo. El directivo planteó que el valor se desplaza hacia ámbitos que faciliten la colaboración y acompañen la cultura de las compañías.
En términos de distribución interna, el trabajo híbrido redujo superficie destinada a puestos individuales y amplió áreas compartidas. “Hoy la oficina se usa más para colaborar que para trabajar individualmente”, explicó Fernandez Ramallo. En ese esquema, se expanden los *phone booths* o cabinas acústicas, orientadas a oficinas abiertas donde las videollamadas son permanentes, y ganan lugar los espacios tipo café integrados y las áreas de reunión informales.
Entre los amenities más valorados aparecen cabinas acústicas para reuniones virtuales, áreas de descanso funcionales, sala de lactancia, salas de *content rooms* para generación de contenidos, lounge área, escritorios regulables en altura, *work cafés* corporativos y tecnología integrada para reservas y conectividad. En sentido inverso, pierden protagonismo las salas de metegol o videojuegos, los gimnasios internos pequeños y los grandes espacios “wow” pensados para eventos esporádicos.
La sustentabilidad se incorpora como variable operativa mediante iluminación LED con sensores, optimización del aire acondicionado, separación de residuos, materiales saludables y facilidades para movilidad sustentable, como bicicleteros y vestuarios. También crece el peso de certificaciones como LEED, EDGE o WELL. En tecnología, el umbral de lo esperable se elevó: “El reconocimiento facial, las salas híbridas, los sistemas simples de reserva y una conectividad realmente estable ya forman parte de lo básico”, afirmó Fernandez Ramallo.












