Novell, una de las principales empresas de software del mundo, no nació en Silicon Valley como casi todas sus colegas del
sector, sino en el estado norteamericano de Utah. Sus fundadores fueron cuatro estudiantes que gestaron el futuro producto
estrella de la companía: NetWare, un sistema operativo de red, que permite un servicio de impresión y otras posibilidades
como correo electrónico y el acceso a información. Ray Noorda, alma mater de la moderna Novell, fue invitado a comprar
en 1982 la vieja Novell Data Systems, dedicada a la producción de hardware e impresoras.
Con la intención de radicarse en Utah por problemas de salud de su hijo, aceptó el desafío de cambiar la historia de una
empresa al borde de la bancarrota reconvirtiendo el corazón de sus negocios. Para sorpresa de todos, a Ray Noorda le
interesaron poco y nada los productos principales de la cartera de Novell Data Systems. Lo que le llamó la atención fue el
desarrollo de software concebido por los cuatro estudiantes para dar valor agregado a los equipos. SuperSet, el sistema que
hacía que las computadoras se comunicaran entre sí, fue individualizado por Noorda como la verdadera oportunidad de
negocios. Había nacido la visión de red informática que constituiría en adelante la política corporativa y de marketing de
Novell.
El paso siguiente fue introducir Netware, sucedáneo del programa de software de red original y basado en el
microprocesador Intel 8086. Dejaron defitivamente las PCs y las impresoras para dedicarse a la producción de software y
plaquetas de red. En 1983 la companía comenzó a cotizar sus acciones en la Bolsa. Nada podría detener su crecimiento
explosivo.
La Asociación como Herramienta
Una de las aristas fundamentales de la política de crecimiento corporativo fue la larga serie de fusiones y adquisiciones a
partir de 1986, que cumplieron con el doble objeto de ampliar su espectro y ocupar porciones y segmentos decisivos del
mercado. El gran merger de los últimos tiempos fue el realizado con WordPerfect Corporation, al que luego se sumó la
adquisición de Borlands Quattro Pro, la empresa propietaria de la famosa planilla de cálculo. La fusión con WordPerfect
dice Gustavo Maggi, gerente de marketing y canales de Novell de Argentina es otra de las demostraciones de la visión
de Ray Noorda, quien supo anticiparse al auge de las comunicaciones.
El año pasado, Novell facturó US$ 2.000 millones, con ganancias netas por US$ 206 milllones, y ocupa el tercer lugar entre las
empresas de software más grandes del mundo. Durante 1994 su principal desafío fue integrar a su estructura los recursos y el
talento de Unix Systems Laboratories y de WordPerfect. En materia de desarrollo de software se concentró en UnixWare 2,
GroupWise 4 y Netware 4, sucedáneo de aquel primer producto estrella. Novell se ufana de controlar hoy 75% del mercado
mundial de sistemas operativos de red, seguido por Microsoft (8%) e IBM (7%).
Hasta la década pasada, los analistas ubicaban el corazón de la informática en la desk-top. A partir de la gran revolución del
software, el centro de gravedad se está desplazando desde la PC a la red. Hoy en día, el núcleo de una organización es la
red, porque a través de ella se puede acceder a un gran caudal de información y de servicios, compartiendo y optimizando
recursos. Está probado que las redes son esenciales para incrementar la productividad de las empresas y su
intercomunicación, destaca Maggi.
El Desembarco en la Región
La oficina de Novell en la Argentina, subsidiaria de la central estadounidense, se instaló en julio de 1994. Básicamente funciona,
por ahora, como agente de ventas y marketing. Su misión es generar mayor demanda a través de herramientas de comercialización
y dar soporte a los distribuidores. Representantes de Novell ya trabajan con grandes usuarios identificando los problemas y
proponiendo soluciones.
En 1994, la empresa registró ventas en la Argentina por $ 7,5 millones de pesos. Su objetivo para este año es superar
en 3 millones esa cifra. El mercado latinoamericano, y en particular el argentino, despertó el interés de Novell por
establecerse en el país a pesar de que tiene presencia a través de sus productos desde hace más de siete años, señala
Alfredo Salas, gerente general de la filial local. Novell de Argentina maneja también los mercados de Uruguay y
Paraguay. Hoy en día las empresas argentinas se dan cuenta de que para competir con sus pares internacionales
tienen que estar a la vanguardia en lo referente a la tecnología informática. Ese cuadro representa una gran
oportunidad para Novell en el marco de un país que crece, advierte Salas.
Toda la estrategia de la firma está asentada en la previsión de que, en el término de cinco años, más de 1.000 millones de
personas estarán conectadas a una red informática. Las computadoras ampliarán su radio de acción incluyendo otros
servicios, como televisión, teléfonos y otras aplicaciones. Y como la necesidad de comunicarse, entretenerse e informarse es
insaciable, la industria de la computación tiene que defenderse de los embates logrando un lugar permanente en la vida
diaria: ése es el esquema de la computación ubicua y ominipresente. Hoy en día, algo más de la mitad de los usuarios
mundiales de PCs están conectados en red. Nuestro objetivo asevera Salas es que para el año 2000 logremos conectar
con nuestros productos a ese mercado futuro de 1.000 millones de personas.
