La forma en que las empresas gestionen el Mundial de Fútbol 2026 aparece como un factor con incidencia directa en el clima laboral y en la experiencia de los colaboradores. Un relevamiento de Great Place To Work Argentina, realizado sobre más de 200 empleados, relevó que 8 de cada 10 personas consideran que la manera de afrontar el torneo influirá “bastante” o “mucho” en su experiencia laboral.
La medición se apoyó en una escala del uno al cinco para evaluar cuánto impacta el acompañamiento de la organización durante el Mundial. El promedio fue de 4,05 sobre 5 y el 77% calificó este aspecto con cuatro o cinco puntos. El informe también señaló que el resultado se sostuvo a lo largo de distintos niveles jerárquicos, con promedios que oscilaron entre 3,92 para colaboradores individuales y 4,24 para gerentes intermedios.
Cuando los partidos se juegan en horario laboral, la preferencia mayoritaria se orienta a una vivencia colectiva. El 46% respondió que prefiere verlos en la oficina junto al equipo de trabajo. En paralelo, un 30% elegiría trabajar remoto ese día para seguir el partido desde su casa. Solo el 4% sostuvo que seguiría trabajando normalmente.
En la pregunta específica sobre qué esperan cuando juega la Selección Argentina, el 36% eligió que la empresa organice espacios comunes para ver los partidos. Un 23% priorizó poder pausar el trabajo, mientras que otro 20% optó por alternativas híbridas, como *home office* o pausas especiales. Apenas un 5% prefirió que la operación continúe sin cambios.
El estudio también identificó acciones consideradas valiosas para atravesar el torneo dentro de las organizaciones. Las actividades internas —como prodes, sorteos y camisetas— encabezaron las preferencias con 60% de menciones. Les siguieron los espacios o pantallas para ver los partidos (55%), la comunicación clara sobre cómo se trabajará esos días (46%) y los ajustes de horarios (34%). Un 5% indicó que no espera ninguna acción en particular.
La encuesta incorporó un análisis sobre el último Mundial. El 33% recordó que su empresa generó un clima de disfrute y cercanía, y el 21% afirmó que hubo flexibilidad horaria. En contraste, un 13% sostuvo que la organización no hizo nada especial durante el torneo.
El acompañamiento se asoció, además, a cambios en la motivación. Cuando las compañías permitieron ver partidos, generaron clima o flexibilizaron horarios, el 69% aseguró que su motivación aumentó. Entre quienes señalaron que su empresa no hizo nada diferencial, el 31% afirmó que su motivación disminuyó.
En respuestas abiertas, un gerente de RH del sector Oil & Gas resumió una expectativa: “El mundial es el mundial. Que lo vivan con sus colaboradores y aprovechen para generar un espíritu de compromiso asociado a la pasión.”












