Crédito hipotecario y brecha cambiaria acotada reactivan el mercado inmobiliario en Buenos Aires

Con hipotecas UVA en expansión y una menor incertidumbre cambiaria, el sector inmobiliario porteño registra más operaciones y plazos de cierre más cortos, en un contexto de recuperación de precios tras el piso de 2022-2023 y con señales de dinamismo en proyectos de usos mixtos, oficinas y vivienda premium

spot_img

El mercado inmobiliario porteño atraviesa un punto de inflexión tras un período de lateralización asociado a la inestabilidad macroeconómica. La combinación de una menor brecha cambiaria, la reactivación del crédito hipotecario y una demanda contenida empezó a reordenar decisiones de compra, venta e inversión en la Ciudad de Buenos Aires.

Hugo Koifman, CEO de Branson Real Estate, describió un cambio de clima sin identificar un escenario de euforia. “Hoy el mercado tiene otro pulso. No es euforia, pero tampoco parálisis. Es un escenario donde las decisiones vuelven a tener lógica económica”, dijo Koifman, CEO de Branson Real Estate.

El elemento más visible se concentra en el financiamiento. La reaparición de hipotecas UVA con “volumen real” y colocaciones que se multiplicaron en los últimos trimestres se presenta como un cambio estructural. En esa lectura, por primera vez en más de una década el financiamiento vuelve a considerarse una herramienta accesible para la clase media, lo que amplía la base de compradores y aporta profundidad a un mercado que históricamente operó casi en su totalidad en efectivo.

Publicidad

En la misma línea, Koifman vinculó el regreso del crédito con un mayor horizonte de previsibilidad para los tomadores. “El crédito vuelve a ser una herramienta y no una apuesta. Cuando alguien toma un préstamo siente que hay cierto margen de previsibilidad para sostenerlo en el tiempo”, dijo Koifman, CEO de Branson Real Estate.

En paralelo, los precios del metro cuadrado en zonas consolidadas como Palermo, Belgrano y Núñez muestran una recuperación sostenida tras el piso de 2022-2023. En este marco, el comprador que había postergado su decisión vuelve a mirar el mercado con la idea de que esperar ya no necesariamente es la estrategia más conservadora. En términos reales, los valores actuales todavía presentan una ventana de entrada frente a los máximos históricos y se menciona potencial de apreciación a mediano plazo.

Otro factor que destrabó operaciones fue el corrimiento del cepo cambiario y la convergencia de la brecha hacia niveles mínimos. Esa dinámica redujo la incertidumbre sobre el tipo de cambio al momento de cerrar una transacción y se asocia a tiempos de cierre más cortos, además de una menor tasa de caída de operaciones durante el proceso de escrituración.

Para Koifman, la variable que ordena el esquema es la estabilidad, con impacto más allá del real estate. La previsibilidad empieza a traducirse en decisiones empresarias de expansión, relocalización y desarrollo, mientras los proyectos de usos mixtos, las reconversiones de oficinas y el segmento de vivienda premium muestran señales de dinamismo que no se veían desde antes de la pandemia.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO