Otro aspecto de la cuestión es que el proceso inflacionario que soportó el país y la carencia de empresas sólidas a
nivel internacional que operaran en el sector llevaron a muchas personas interesadas en esta clase de cobertura a
contratar el servicio en el exterior. Esto condujo a que en la actualidad sumen 130.000 las pólizas concertadas
ilegalmente fuera del país, lo que representa una evasión fiscal superior a $ 270 millones anuales.
Pero éste no es el único aspecto negativo de la cuestión. Quienes contratan un servicio offshore, no saben a qué riesgos
se exponen, afirma el director general de Metroplitan Life en la Argentina, Oscar A. Schmidt. Los representantes que
operan al margen de las disposiciones vigentes pueden no rendir a las casas matrices las liquidaciones correpondientes. En
otras ocasiones se produce el proceso inverso: las liquidaciones por siniestros no llegan a los destinatarios: las retienen los
mismos representantes. Esto es posible porque las transacciones relacionadas con estas pólizas se realizan en efectivo, y no
se deja ninguna constancia de su concreción.
No hay que olvidar tampoco, sostiene Schmidt, que en el supuesto de un litigio, deben iniciarse las tramitaciones
judiciales en los países donde tienen fijada la residencia las compañías de seguros, que en muchos casos están ubicadas en
paraísos fiscales, que normalmente no brindan las seguridades jurídicas adecuadas.
HACIA EL MILLON
Las perspectivas de crecimiento y las condiciones que favorecen un vuelco a la transparencia del mercado local
impulsaron a Metropolitan y a varias de sus colegas internacionales a instalarse en la Argentina.
Entre este año y el 2001 Metropolitan Life invertirá en el país $ 100 millones, que en gran parte (70%) estarán
destinados a formar un plantel de vendedores exclusivos, que durante el próximo quinquenio pasará de los 120 actuales a
casi 600.
Schmidt estima que en los dos primeros años del próximo siglo, el mercado total de los seguros de vida individuales
llegará a 600.000 pólizas, lo que significará un ingreso anual para las compañías cercano a $ 700 millones. De esta última
cifra, Metropolitan Life espera absorber una quinta parte (entre $ 140 y 150 millones).
A partir del año 2002 la expansión será, según estas proyecciones, más moderada, aunque para el 2007 el mercado
se acercaría al millón de pólizas. El logro de esa meta, reconoce Schmidt, dependerá, sin embargo, de que se alcance
una mayor bancarización de la economía, teniendo en cuenta que todas las transacciones se concretan a través del
sistema bancario y de las tarjetas de crédito.
Si bien el seguro de vida individual ofrece una variada gama de posibilidades, Metropolitan Life concentrará su actividad
en el país en el sistema Universal Life, que absorbe 80% de las pólizas de seguro de vida individual concretadas en Estados
Unidos. Se trata de un sistema integrado de ahorro y protección, que reúne en una sola póliza más de diez productos
distintos. El costo depende del valor asegurado y del nivel de ahorro pactado. Para facilitar el acceso a este seguro al sector
de menores ingresos, hay cuotas mensuales de hasta $ 4.
