Emprender en Estados Unidos forma parte del plan de desarrollo personal y profesional de miles de latinoamericanos cada año, pero el proceso de inserción suele presentar dificultades vinculadas con obstáculos administrativos, fallas en la planificación y una lectura incompleta de la cultura local. En ese marco, Thinkinworld organizará encuentros el 28 y 30 de abril en Buenos Aires y Córdoba, respectivamente, con el objetivo de acercar información y generar vínculos entre potenciales inversores y profesionales con experiencia en el mercado estadounidense.
Estados Unidos se mantiene como un polo de atracción para proyectos migratorios y de inversión. En su territorio viven más de 50 millones de inmigrantes, casi la mitad de origen latino, un dato que dimensiona el peso de esas comunidades en el entramado social y económico. Ese contexto convive con un mercado que se describe como sólido, aunque exigente, donde la estabilidad macroeconómica no reemplaza la necesidad de planificación ni compensa errores de ejecución.
En esa línea, Esteban Morano, CEO de Thinkinworld, planteó que el punto de partida es comprender procedimientos y reglas del país. “Iniciar o invertir en un negocio en EE.UU. es posible, pero para hacerlo es fundamental interiorizarse en los procedimientos correspondientes”, dijo Esteban Morano, CEO de Thinkinworld. También advirtió: “Es un país en el que la improvisación no lleva a buen puerto”.
Entre los primeros pasos para quienes buscan radicarse a través de un proyecto propio, el texto ubica la obtención de una visa de inversión E2. El trámite requiere presentar evidencia clara sobre la viabilidad del negocio, su capacidad de generar ingresos y empleo, y su encuadre dentro del entramado económico local. “Se debe demostrar que el negocio va a generar rédito económico y empleabilidad”, dijo Esteban Morano, CEO de Thinkinworld.
El acompañamiento profesional aparece como otro factor determinante. El marco legal estadounidense cuenta con múltiples capas regulatorias que pueden resultar difíciles de decodificar sin experiencia previa. En ese escenario, el asesoramiento especializado se asocia con la posibilidad de ordenar el proceso y evitar errores que puedan derivar en sanciones o demoras significativas.
El esquema de incentivos fiscales también integra la agenda de temas a considerar. El sistema contempla herramientas como créditos, deducciones y beneficios específicos para inversores, con impacto directo en la rentabilidad del proyecto. La nota plantea que conocer y utilizar esos recursos forma parte central de la estrategia.
Además de Morano, en los encuentros participará Marcos Victorica, CEO de BAS Storage, quien disertará en ambas fechas. Su mirada pone el foco en las exigencias del mercado y en la necesidad de cumplir con normas y planificación para operar. “El error más frecuente es subestimar la complejidad del sistema y creer que el entusiasmo alcanza”, dijo Marcos Victorica, CEO de BAS Storage.












