La aceleración del ciberataque impulsado por inteligencia artificial (IA) amplió una brecha de seguridad en las organizaciones, de acuerdo con una investigación de Lenovo. El relevamiento señala que 65% de los líderes de TI encuestados reconoce que sus defensas están obsoletas y no pueden resistir ataques potenciados por IA, mientras que solo 31% se siente confiado en su capacidad para defenderse.
Los resultados corresponden al tercer informe de la serie Work Reborn de Lenovo, titulado “Reforzando el lugar de trabajo moderno”. El documento plantea que la IA se asocia a mejoras operativas y ganancias de eficiencia, pero también alimenta una nueva ola de ciberataque para la que la mayoría de las empresas no está preparada. En ese marco, el informe subraya la necesidad de adoptar estrategias de ciberseguridad impulsadas por IA, capaces de contrarrestar amenazas que “aprenden, se adaptan y evolucionan en tiempo real”.
Rakshit Ghura, vicepresidente y director general de Lenovo Digital Workplace Solutions, sostuvo: “La IA ha cambiado el equilibrio de poder en la ciberseguridad”. En la misma línea, agregó: “Eso significa combatir la IA con IA”. El enfoque apunta a incorporar inteligencia que se adapte al ritmo de las amenazas y a integrar la IA directamente en las defensas.
El informe describe una nueva clase de amenazas asociada al avance de la IA generativa. Entre sus rasgos, menciona la capacidad de imitar comportamientos legítimos, mutar para evitar la detección y abarcar múltiples dominios, desde la nube hasta los endpoints, las aplicaciones y los repositorios de datos. Dentro de las principales preocupaciones relevadas aparecen amenazas externas impulsadas por IA, como malware polimórfico, phishing asistido por IA y suplantaciones mediante deepfakes.
El diagnóstico también incluye riesgos internos. El 70% de los líderes de TI considera que el mal uso de la IA por parte de empleados es un riesgo importante, y más del 60% afirma que los agentes de IA crean una nueva categoría de amenaza interna para la cual no están preparados. A la vez, la protección de la propia IA se vuelve un frente específico: modelos, datos de entrenamiento y prompts se convierten en objetivos de alto valor ante la posibilidad de manipulación o compromiso.
En el plano de soluciones, Lenovo extiende la protección impulsada por IA al nivel del dispositivo. Con el auge de las AI PCs, integra inteligencia directamente en los endpoints para que funcionen como activos autoprotegidos y conecta esa capa con su plataforma de ciberresiliencia, con el objetivo de ofrecer protección unificada desde el edge hasta la nube. La adopción de este tipo de defensas, señala el informe, enfrenta obstáculos como sistemas heredados, brechas de talento y limitaciones presupuestarias.
En ese contexto, Gartner anticipa que “para 2027, el 90% de las implementaciones exitosas de IA en ciberseguridad serán tácticas —centradas en la automatización de tareas y el aumento de procesos— más que en la sustitución de roles”.












