lunes, 22 de junio de 2026

    Para elegir lo mejor

    Aunque raramente se menciona el tema, hay una AFJP ideal
    para cada cliente. Esta evaluación no surge de las opiniones
    de los expertos previsionales ni, mucho menos, de los argumentos
    promocionales de las empresas del sector. Es el resultado de un
    riguroso proceso actuarial.

    La correspondencia más adecuada entre una administradora
    y un afiliado se determina a través de la comparación
    de cuatro elementos. La remuneración percibida, la
    comisión, las bonificaciones por permanencia y la
    rentabilidad.. Se calcula así el índice de eficiencia o
    de acumulación.

    La consultora internacional Hewitt Associates creó su
    propia versión de este indicador en 1995 para ofrecer a los
    clientes del sistema una herramienta más precisa de
    medición del rendimiento de las AFJP.

    Este método sólo está disponible por ahora
    en la Argentina. Sin embargo, los afiliados a las administradoras de
    fondos de retiro (Afores) mexicanas podrán también
    emplearlo a partir del segundo semestre del año, cuando
    empiecen a recibir los primeros aportes.

    “Uno de los objetivos de la capitalización previsional
    es que la gente controle si su AFJP maneja realmente bien sus
    fondos”, señala Alberto Fastman, presidente de Hewitt
    Associates. “La mejor manera de hacerlo es comparar la performance de
    las administradoras. Para que la gente esté consciente de que
    su AFJP gerencia bien su dinero necesita algo más que un
    resumen de cuentas”, agrega.

    El hecho de que el régimen entre en su tercer año
    de vida torna más atractiva y necesaria la medición de
    la eficacia de las administradoras. Los montos de las cuentas
    individuales son en general importantes, y el mercado muestra ya su
    configuración casi definitiva.

    El coeficiente de eficiencia diseñado por Hewitt
    permite evaluar la incidencia de las comisiones y del rendimiento de
    cada grupo para los diversos niveles salariales, y para una persona
    en particular.

    La tasa promedio de la actividad se fijó en 100% para
    los fondos acumulados y se elabora teniendo en cuenta la cuota-parte
    y el nivel de gastos (comisión de la AFJP y costo del seguro
    de vida e invalidez) y de descuento por permanencia correspondiente
    a cada administradora.

    “Por ejemplo, un índice de 101 o 103 revela un manejo
    excelente de los aportes por parte del grupo. Y los clientes no deben
    preocuparse si el indicador es de 98”, explica Fastman. “La luz roja
    se enciende cuando la brecha con respecto a la media (100) es muy
    pronunciada. Hasta el momento, no se observó ningún
    caso de ese tipo en el sector.”

    El coeficiente mide exclusivamente factores actuariales. Por
    ello, aspectos tales como la calidad del servicio de atención
    al afiliado no son considerados en este análisis.

     

    Los ingredientes

     

    Cualquier cuenta de capitalización está
    sometida a tres efectos. Las contribuciones son su principal
    nutriente. Crece por la rentabilidad de las inversiones y decrece por
    las comisiones de la administradora y el valor del seguro de vida
    obligatorio.

    La combinación entre los costos del grupo, la renta
    lograda y el sueldo del afiliado determina cuál es la AFJP
    adecuada para cada cliente. El impacto de uno u otro de estos
    factores sobre el stock de aportes depende de su volumen.

    Al ingresar en el sistema pesan más las comisiones. Como
    los gastos de manejo de los ahorros jubilatorios se aplican sobre
    cada contribución, restan al afiliado más dinero en los
    primeros meses. El flujo mensual es, entonces, más grande que
    el fondo acumulado. Este ingreso pierde, poco a poco,
    representación; en especial a partir del segundo año.
    De ahí en más, el rendimiento cobra mayor peso.
    Mientras tanto, la rentabilidad actúa como un elemento
    compensador de esos desfasajes.

    Una AFJP con un alto nivel de comisiones puede equilibrar
    ese factor a través de un elevado rendimiento, y una
    administradora con predominio de afiliados con haberes bajos puede
    ser eficaz para todos los rangos de ingresos gracias a sus
    inversiones.

    Este índice sirve para juzgar la actuación
    pasada del grupo. No obstante, no se relaciona íntimamente con
    el efecto riqueza de cada persona. Existe además un rango de
    eficiencia para cada AFJP con respecto a cada afiliado. El momento en
    que se depositan los aportes, por ejemplo, modifica esa
    medición.

    “Las administradoras revelan, a través de sus
    comisiones, qué tipo de cliente desean captar”, señala
    el presidente de Hewitt. “Así, algunas establecen costos fijos
    altos porque no están interesadas en alentar el ingreso de
    afiliados con remuneraciones bajas.”

    Para los salarios que están por debajo del nivel
    mínimo imponible, las AFJP que no cobran comisión fija
    serían las más adecuadas. Los cinco primeros puestos
    corresponden, según Hewitt, a Futura (110,64),
    Ethika-Jacarandá (110,24), Consolidar (109,52), Más
    Vida (108,45) y ProRenta (107,69).

    Ese ranking presenta pequeñas modificaciones para los
    sueldos de $ 750: Ethika-Jacarandá (104,95), Futura (104,08),
    Generar (103,34), Consolidar (103,03), Más Vida (102,01),
    Previsol (101,39), ProRenta (101,3) y Orígenes (101,13)
    están por encima de la media. Arauca-Bit (100,76), Unidos
    (100,49) y Máxima (100,23) se ubican en el promedio.

    Según esta medición, los grupos más
    eficientes para quienes ganan $ 1.500 son: Generar (106,6),
    Ethika-Jacarandá (103,87), Futura (102,75), Orígenes
    (101,87), Consolidar (101,71). En cambio, Generar,
    Ethika-Jacarandá, Orígenes y Futura son las mejores
    para los salarios de $ 3.000 y de 60 Ampos.

     

    Cuestión de muñeca

    A la hora de evaluar la conveniencia de una rotación
    se elaboran dos índices.Un coeficiente corresponde a los
    resultados que alcanzó el afiliado en su actual grupo
    previsional. El otro muestra lo que habría obtenido de la otra
    administradora si se hubiera adherido a ella desde un primer momento.

    Los análisis personalizados consideran no sólo los
    aportes obligatorios, sino también los voluntarias y los
    depósitos convenidos. Cabe destacar que el peso de las
    comisiones sobre estas contribuciones es nulo. La mayoría de
    las administradoras no cobran, por ahora, gastos de gerenciamiento
    por ellos.

    Cuando un trabajador autónomo encarga este estudio, se
    computan los aportes efectivos, puesto que se trata de un
    análisis histórico sobre datos reales.

     

    Yanina Mazzia

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