lunes, 1 de junio de 2026

    Cada cual atiende su juego

    Con una imagen mucho más definida que la que tiene el sistema
    que les dio vida, las administradoras vuelcan sus esfuerzos de penetración
    según los targets. Todo vale, según para quién: televisión,
    radio, gráfica, vía pública, auspicios de acontecimientos
    culturales y deportivos, o de causas de bien público. Pero sobre
    todo, y para todos los casos, mucho marketing directo.

     

    A casi cuatro años de su debut, es evidente que las AFJP tienen
    una imagen propia. Claro que esa imagen puede ser muy distinta, según
    los casos: la opinión pública las vincula con un socio, una
    región, su clientela o un eslogan. Sin embargo, aún sabe
    poco o nada acerca de cómo funciona el sistema de jubilaciones y
    pensiones. Frases como “¿Qué vas a ser cuando seas grande?”,
    cortinas musicales como el tema “Forever young”, una moneda dorada o siglas
    como PPO pueden ser, indistintamente, el símbolo de las administradoras.

    Otro grupo que quedó enganchado a la imagen de sus socios. “Existe
    una fuerte asociación con el accionista mayoritario: nos reconocen
    como la AFJP de Osde”, confiesa Jorge Saumell, gerente general de Arauca-Bit.
    Este fenómeno se repite con otras firmas, sobre todo cuando se habla
    de la AFJP, indefectiblemente mencionada como la administradora del Banco
    Nación.

    Hay también un segmento que logró identificarse con su
    circuito geográfico de acción. “Tenemos una imagen fácilmente
    reconocible en Córdoba y en el noroeste del país”, asegura
    Marcelo Aguirre Paz, gerente de Ventas de Claridad. Algo similar sucede
    con ProRenta, cuyo eje de operaciones se centra en el interior.

    Y hay más: “La opinión pública reconoce a nuestra
    AFJP como la administradora de la gente de altos ingresos”, afirma Sergio
    Rodsevich, jefe de Marketing de Generar. Esta idea parece haber incorporado
    cierta dosis de cholulaje a la actividad: no faltan quienes hacen lo imposible
    por ingresar a la AFJP de los ricos y famosos, aunque los números
    no les cierren.

    En líneas generales, el mayor flujo de la inversión publicitaria
    del sector se destina a la televisión. Los medios gráficos
    y la vía pública comparten, en pie de igualdad, el segundo
    puesto. Además, prácticamente no quedó acontecimiento
    deportivo o cultural que no contara con el auspicio de una administradora.
    Se busca de ese modo un fuerte impacto social, una mayor difusión
    de sus productos y, en algunos casos, una mejor penetración en determinados
    targets, como la gente del polo, el rugby o la equitación.

    Pero la estrella de los esfuerzos por la imagen es el marketing directo,
    y especialmente los servicios a los afiliados. “La mayor parte de nuestro
    presupuesto fue dirigida a la atención al cliente”, subraya Leandro
    Depoian, jefe de Marketing de ProRenta, y explica: “Consideramos que el
    gran desafío de los próximos años es alcanzar la fidelidad
    del afiliado a través del servicio”.

    Para posicionarse en la carrera que persigue esa meta, en la que hay
    coincidencia en el mercado, muchas administradoras efectuaron fuertes inversiones
    para capacitar a sus fuerzas de venta, que incluyeron hasta la impresión
    de numerosos materiales didácticos.

     

    Distintos targets

    “Nación AFJP es multitarget por excelencia”, define su gerente
    general, Marcelo Busto, y amplía: “Nuestro mercado es toda la población
    económicamente activa, no importa su renta, su ubicación
    geográfica ni otras características”. Esa estrategia es la
    que adoptó la gran mayoría de las administradoras en el momento
    del lanzamiento. Muchas la mantienen; otras fueron dándole algunos
    retoques.

    “Nuestro público objetivo se centra en los clientes y asociados
    a los bancos y compañías vinculadas a la AFJP”, explica Martín
    Lanusse, gerente comercial de Previsol. “De ese modo, el target al que
    apuntamos desde el inicio son los empleados de las pequeñas y medianas
    empresas, trabajadores de todas las categorías y profesionales”,
    añade.

    También desde los primeros tiempos del sistema se perfilaron
    nítidamente algunos modelos particulares de administradoras: las
    regionales (Afianzar, Fecunda, ProRenta), las sindicales (San José,
    Futura) y las creadas por una firma para atender a su gente (Unidos).

    Sin duda, el segmento de altos ingresos fue y sigue siendo el más
    codiciado. Sólo dos AFJP se dirigieron a él desde el comienzo:
    Generar y Profesión + Auge. Más tarde, el bajo nivel de captación
    de otra clase de proyectos engrosó la oferta dirigida al sector
    más atractivo.

    “La composición de nuestra cartera es bastante variada, pero
    poco a poco gira hacia los estratos de elevado poder adquisitivo”, dice
    Pedro Borda, gerente general de Ethika, y agrega: “El mercado ofrece oportunidades
    para distintos esquemas de negocios. Se puede obtener, a través
    de la especialización, la preferencia de determinados grupos”.

     

    Distintas estrategias

    “Nos relacionamos desde nuestros comienzos con la cultura pues es un
    aporte más a la comunidad”, señala Gladys Rodríguez,
    gerenta de Marketing de Previnter. “Esto nos valió el premio de
    Benefactor de la Cultura”, agrega. La búsqueda de afiliados de remuneraciones
    altas llevó a Previnter a patrocinar seminarios de especialización
    empresaria, como el Programa Integral hacia la Calidad Total, Perspectivas
    Económicas para 1988 y las actividades de capacitación organizadas
    por HSM.

    Otras administradoras buscaron la consolidación de su imagen
    por medio de lo humanitario &endash;asociando sus nombres a iniciativas
    de entidades del tipo de Unicef&endash;, lo ecológico y la vida
    sana.

    Al momento de la puesta en marcha del sistema, mucha gente confesó
    haber elegido su administradora por sus accionistas. Hoy, sin embargo,
    pocos conocen la composición de la propiedad de las AFJP y saben
    menos aun acerca de sus vinculaciones empresarias nacionales e internacionales.

    Al margen de los bancos y las compañías de seguros, en
    ese orden principales accionistas de las administradoras, existen hoy en
    la Argentina dos grupos previsionales integrales &endash;Consolidar
    y Ethika&endash; compuestos cada uno por una AFJP, una prepaga médica
    y una aseguradora de retiro y vida. Consolidar cuenta, además, con
    una ART.

    Otras, como Siembra, conforman grupos empresarios más orientados
    hacia la actividad aseguradora. Al mismo tiempo, varias administradoras
    forman parte de redes internacionales; son los casos de Ethika, Orígenes,
    Previnter y la propia Siembra.

     

    Más por menos

    Una norma reciente derogó la obligatoriedad de que las fuerzas
    de venta mantuvieran relación de dependencia con las administradoras.
    En el mercado se interpreta que de esta forma no se anulan puestos de trabajo
    sino que se disminuyen costos sin aumentar la desocupación. “Se
    trata de que los vendedores puedan ofrecer también otros productos
    relacionados con la jubilación privada”, dice una fuente del sector.

    A pesar de que un gran número de AFJP estudia todavía
    esa alternativa, algunas ya la pusieron en práctica con éxito.
    “El pluriproducto no es algo nuevo para nosotros, que desde el año
    pasado actuamos como un grupo previsional”, destaca José Aragone,
    gerente de Marketing de Consolidar. “Este hecho nos permite brindar a los
    promotores la posibilidad de operar con productos como ART y seguros de
    retiro”, agrega.

    En la actualidad las administradoras tienen &endash;en mayor o menor
    medida, según los casos&endash; luz propia. Pero, ¿pasa
    lo mismo con el sistema? ¿La gente conoce cómo funciona?
    Nadie cree que la respuesta sea igualmente afirmativa. En parte, porque
    el factor tiempo juega en contra: muchos ven la jubilación demasiado
    lejana, como parte de un futuro muy mediato.

    “La imagen del sector se segmentó por edades”, asegura Carlos
    Gil Garbagnoli, gerente de Producto de Siembra, y explica: “Los menores
    de 35 años entienden los aportes previsionales como un impuesto
    al trabajo y, desde esa óptica, las AFJP funcionan como un agente
    de retención. En cambio, los mayores de esa edad, como están
    más cerca del retiro, ven en el sistema una opción futura
    de bienestar y seguridad que no percibían en el régimen anterior”.

    Pese a todo, en el mercado hay quienes creen que la gente, aunque sea
    prendida con alfileres, tiene alguna idea de los fundamentos del funcionamiento
    del sistema de capitalización. “Ese conocimiento se consolidará
    gradualmente en determinados estratos, y con la participación de
    los segmentos responsables se difundirá totalmente el sistema”,
    pronostica Jorge Gatto, gerente general de Profesión + Auge.

     

    Cuadros

     

    ¿Qué visión tiene la gente del
    sistema? 

























    Arauca-Bit  Insuficiente 
    Claridad  Superficial y confusa 
    Consolidar  Aporte es un ahorro previsional 
    Ethika  Confía en sus beneficios 
    Generar  Solidez 
    Nación  Escaso interés por el tema 
    Previnter  No tienen un conocimiento profundo 
    Previsol  Reconoce sus ventajas 
    Profesión + Auge  Poco conocimiento 
    ProRenta  Conocen los principios del sistema 
    Siembra  Varía según las edades 

     

     

     

    Los afiliados de las AFJP

























    Arauca- Bit  Nivel medio y medio alto 
    Claridad  Todos los segmentos sociales 
    Consolidar  Todos los segmentos sociales 
    Ethika  En transformación hacia sectores de alto
    ingreso 
    Generar  Segmento ABC1 
    Nación  Todos los segmentos sociales 
    Previnter  Todos los segmentos sociales 
    Previsol  Mayoría de clientes de bancos y entidades
    vinculadas 
    Profesión + Auge  Profesionales de Ciencias Económicas
    y afines 
    ProRenta  Segmentos socioculturales medios del interior 
    Siembra  Semejante a la población del país