jueves, 30 de abril de 2026

    Por venir

    Radio para todos

    WorldSpace lanzará tres satélites para llevar la

    radio al tercer mundo. Esta compañía estadounidense

    financiada con US$ 950 millones por inversores de Medio Oriente y

    dirigida por Noah Samara, un abogado de Washington, lanzará en

    septiembre Afristar, el primero de los tres satélites que

    llevarán programación internacional de radio con

    calidad digital a todos los países en vías de

    desarrollo. Los otros dos satélites, el AmeriStar y AsiaStar,

    para Latinoamérica y Asia, serán puestos en

    órbita durante 1999 y completarán la superficie de

    recepción de 35.700 kilómetros. WorldSpace

    también pondrá a la venta sus propios aparatos

    receptores de radio para 75 canales cuya programación

    incluirá espacios internacionales de la BBC, Voice of America

    y Bloomberg News, además de las cadenas locales, que

    podrán ser escuchadas en otros países. WorldSpace

    espera captar 10 millones de oyentes en los próximos cinco

    años.

     

    Los árboles de Toyota

    Toyota también fabrica árboles. En los laboratorios

    de la compañía automotriz japonesa en la ciudad de

    Nagoya, 40 científicos se dedican al mejoramiento de un

    único objeto: un árbol con gran capacidad para absorber

    los gases más tóxicos presentes en el smog. Toyota

    invierte en este tipo de proyectos porque quiere convertirse en el

    fabricante de autos menos contaminante del mundo. En diciembre pasado

    Toyota fue la primera automotriz que lanzó al mercado un

    vehículo híbrido, impulsado por un motor a gasolina y

    electricidad. El desarrollo del llamado Bosque Toyota comenzó

    en 1991 y la meta es aumentar la capacidad de absorción de los

    árboles normales. Se necesitan 20 árboles para absorber

    los gases tóxicos que emite un solo coche durante un

    año, y Toyota espera que sus árboles sean 30%

    más absorbentes.

     

    Para regatear en la Web

    SocialScience, una empresa estadounidense que diseña

    software para Internet, ha lanzado al mercado su programa

    CustomerNow, que permite realizar una compra en la red

    comunicándose con el vendedor. El software puede ser utilizado

    para todo tipo de productos y comercios, desde sistemas de compras

    por catálogo hasta agentes bursátiles para

    pequeños inversores. Funciona como un cyberchat en una

    pantalla pequeña que aparece en la misma página Web de

    la compañía vendedora. En la grande se ven los

    productos y en la más chica el cliente conversa (incluso

    regatea) con el vendedor. SocialScience no es la única

    compañía que está desarrollando este tipo de

    programas: Aspect Telecommunications y Webline Telecommunications

    también están en ello. Pero el software de

    SocialScience es, en opinión de los expertos, el más

    sencillo de usar. America Online planea incorporar el programa

    CustomerNow apenas esté disponible en el mercado.

     

    El consumidor del siglo XXI

    Fimestic, un banco francés especializado en créditos

    para el consumo, ha realizado recientemente un estudio destinado a

    actualizar la información sobre las nuevas tendencias de

    comportamientos y actitudes de los consumidores, en este caso

    europeos. El estudio concluye que un mayor poder de compra, mejor

    formación y un deseo de vivir en ambientes más

    amigables son las principales características del consumidor

    del siglo que viene. El nuevo consumidor se inclina, por ejemplo, por

    las tiendas de barrio para comprar ropa y por los grandes almacenes

    especializados para comprar muebles o elementos de decoración.

    Esto último ha hecho que grandes fabricantes europeos de

    muebles, como Ikea de Suecia o Habitat del Reino Unido, incluyan

    decoración integral, desde cuadros o elementos de cocina, en

    superficies antes sólo destinadas al mobiliario. Para los

    electrodomésticos, los locales vinculados con grandes cadenas

    se llevan la palma. Competir por el precio ya no es suficiente. El

    consumidor reclama servicio, precio y calidad, en ese orden, y quiere

    productos personalizados. El pret-à-porter ya no va

    más.