miércoles, 27 de mayo de 2026

    Marketing directo en el Mercosur

    Rapp Collins está considerada
    como una de las agencias de marketing directo más importantes
    del mundo. Aun así, el nuevo CEO a cargo de las operaciones de las filiales
    de Brasil y la Argentina, Abaeté de Azevedo, exhibe una mirada particular
    sobre la concepción de su metier: “Marketing directo es
    un concepto que no define exactamente lo que nosotros hacemos. Preferimos hablar
    de comunicación interactiva o relationship marketing, porque intentamos
    propiciar programas de relación continua de las empresas con diversos
    tipos de públicos; muchas veces no se trata de consumidores finales,
    sino de sus revendedores u otras compañías para las que el producto
    ofrecido es un insumo, las clásicas relaciones business to business“.

    Inversiones en comunicaciones
    Fuentes: Exame y Melo & Mensagem.

    Según Juan de Carranza, vicepresidente de Operaciones en la Argentina,
    “hay empresas que confunden marketing directo con un mailing un
    poco más especializado o sofisticado, y nada más. Pero, en realidad,
    una acción de mailing, o de telemarketing, o de comunicación
    específica con un call to action, pueden constituir una combinación
    de tácticas que derivan de una estrategia montada sobre una base de datos”.

    En cuanto a la vieja guerra entre publicidad y acciones below the line
    ­en muchos casos sobredimensionada­, de Carranza señala que
    “hay una respuesta muy concreta: los grandes especialistas en comunicación
    son los estadounidenses; si se ve el desagregado de la inversión en este
    rubro, 55% corresponde a comunicación directa contra 45% de comunicación
    masiva”.

    Lejos de consagrar vencedores o vencidos, de Azevedo plantea que “nosotros
    somos la mayor cadena internacional de marketing directo, somos independientes
    de la actividad publicitaria pero no competitivos, nos gusta trabajar articuladamente
    con las agencias de publicidad, promociones y relaciones públicas. Por
    otra parte, ahora se habla mucho de ´construir valor agregado para una marca´,
    pero quienes hablan de esto no se dan cuenta de que están diciendo marketing
    directo puro. Pongamos por caso ese grabador: si usted lo compra en la tienda
    de la esquina y se va para su casa así nomás, la compañía
    que lo fabrica nunca tendrá la certeza de que usted adquirirá
    otro producto similar de la misma marca a no ser que haya capturado su perfil
    y sus datos e inicie un programa de relationship, que es un intangible
    que constituye el valor agregado del producto físico. Porque entonces
    la empresa podrá ofrecerle otros productos o accesorios relacionados
    con ese que usted compró, se podrá construi r un vínculo
    personal con la marca”.

    Privacidad, integración y mitos

    Ambos ejecutivos coinciden en que la personalización de la relación
    es fundamental; “por algo en Estados Unidos un redactor de marketing
    directo gana cinco veces más que uno publicitario, porque un texto de
    marketing directo tiene que empujar el cierre de una venta”, apunta de
    Carranza. También reconocen que la actividad está expuesta a dos
    clases de medición muy concretas: por la cantidad de respuestas a los
    contactos y por la cantidad de quienes se convierten en clientes después
    de esa respuesta. “Hay campañas que generan muchas respuestas pero pocos
    negocios cerrados”, advierte de Azevedo, “y entonces tiene que haber algo equivocado
    en ellas”.

    Marketing directo 1997
      EE.UU. Brasil
    Ventas US$ 1,2 billón US$ 50/60
    mil millones
    Proyección
    para 2001
    US$ 1,8 billón  
    Cantidad
    de empleados
    12 millones 500 mil
    Fuentes: DMA (EE.UU.); IDBM / ABEMD
    / ABT (Brasil).

    En cuanto al controvertido tema de la invasión de la privacidad, de
    Azevedo es contundente: “Lo que molesta es un mal trabajo de marketing
    directo, ofrecerle a alguien cosas que no están dentro de su universo
    cognitivo o de su interés, sea desde su perspectiva personal o profesional”.
    Por su parte, de Carranza agrega que “nosotros les recomendamos a nuestros clientes
    no comprar bases de datos sino crearlas, mediante acciones que induzcan a la
    gente a llenar un cupón, a llamar por teléfono, a responder de
    alguna manera frente a un estímulo; entonces, lo que se le ofrezca después
    no va a invadir de ninguna manera su privacidad porque hay un principio de interés
    ya expresado”.

    La estrategia de Rapp Collins de iniciar un proceso de integración entre
    las filiales brasileña y argentina permite suponer que están avanzando
    hacia la conformación de una fenomenal base de datos entre los dos países.
    “La idea es lograr sinergia”, dice de Azevedo. “Se trata de los dos mercados
    más importantes de Latinoamérica trabajando juntos; los clientes
    que llegan de Estados Unidos y Europa apuntan a ambos, e incluso grandes empresas
    de los dos países están avanzando recíprocamente del uno
    hacia el otro. Lo que hizo Rapp Collins fue simplemente seguir a sus clientes;
    los mercados se complementan, así que lo mejor es que nosotros también
    estemos unidos.”

    Las dos estructuras que fueron montadas como espejos permiten, según
    de Carranza, “proveer a los clientes locales ­nacionales o multinacionales­
    la misma calidad de atención en Brasil y viceversa; obviamente, esto
    estandariza todos los procesos: de bases de datos, de adquisición, de
    retención. Todo lo que es teoría, tecnología y captura
    se trabaja en línea”.

    Rapp Collins:
    radiografía binacional
      Brasil Argentina
    Cantidad de empleados: 64 40
    Facturación anual: US$ 42 millones No disponible
    Principales clientes: Banco Itaú – Compaq – C&A
    Credicard ­ Diners
    Microsoft ­ AveryDenninson
    Brastemp – Correios ­ Berlitz
    Globocabo/Net/Multicanal
    Unilever – Jumbo – Alba
    Prosegur – Iridium –
    Nextel – Metrogas –
    Megatone – Philips

    Puestos ante el desafío de desnudar algunos de los mitos del marketing
    directo, de Carranza toma la posta sosteniendo que “el marketing directo
    no vende, sólo establece una relación con alguien que ya compró
    un producto y a quien se quiere fidelizar u ofrecerle otros productos o servicios
    vinculados; por ende, no reemplaza a la fuerza de ventas, ni tampoco a la publicidad
    de marca, no hace branding, a lo sumo lo refuerza. Por eso las estrategias
    deben ser complementarias”.

    ¿Y hasta qué punto es cierta la afirmación de que las acciones
    de marketing directo son perfectamente mensurables en eficiencia y eficacia?
    De Azevedo reconoce que “algunas veces una acción de marketing
    directo tiene mucha respuesta, pero el cliente estaba desarrollando al mismo
    tiempo una fuerte campaña de publicidad de marca o de producto; la mentira
    puede consistir en afirmar que las respuestas vienen sólo de la acción
    y no del branding, esto es no reconocer que cuando se da un mix
    de acciones, una refuerza a la otra”.

    Verónica Rímuli

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