Mientras que en 1997 parecía afirmarse la combinación de la deflación con el aumento de consumo, la crisis del último año produjo una modificación sustancial en el modelo de consumo de los argentinos.
En esta edición de la Radiografía del Consumo se encuentran, con respecto a anteriores versiones, diferencias que sólo parecen ser explicadas por el lanzamiento de nuevas marcas que ampliaron las posibilidades de elección del público y provocaron una fuerte baja en los promedios de precios de sus categorías.
En alimentos y bebidas se mantiene el auge del champagne, que tiende cada vez más a dejar de ser un producto de consumo para las fiestas de fin de año. En contrapartida, los vinos comunes pierden espacio, mientras avanzan los vinos finos de bajo precio.
Los jugos listos para beber también muestran aumentos en su participación relativa, lo que se explica por la aparición de nuevas marcas que, a la vez, impulsaron una fuerte baja de precios durante 1998 (5,6%) y en los primeros cuatro meses de 1999 (7,6%) frente al mismo período del año pasado.
Embellecer y limpiar
En el rubro de cosmética e higiene personal, las tinturas para el pelo son las protagonistas de otro interesante fenómeno. Registraron un aumento de facturación de 13%, que se explica por la mayor diversidad de marcas y por el ingreso de los hombres al público consumidor.
La facturación total de los productos de algodón registró un incremento de 13,6% durante 1998, comparado con 1997. Pero esa tendencia no se mantuvo durante el primer cuatrimestre de este año: se observó una caída de casi dos puntos. Durante 1998 hubo varios lanzamientos de nuevas marcas que ampliaron las posibilidades de elección de los consumidores, una tendencia que se atenuó en los primeros meses de 1999.
En cuanto a limpieza y cuidado del hogar, las lavandinas perdieron el primer lugar en las preferencias de los consumidores argentinos. En su lugar, los nuevos limpiadores y desengrasantes líquidos suman propiedades y bajan precios.
Las farmacias siguen siendo el lugar preferido de los argentinos para la adquisición de medicamentos de venta libre, una categoría que no parece encontrar espacio en otros canales. En el caso de los analgésicos, se lanzaron nuevos productos que son distribuidos casi con exclusividad en las farmacias.
