jueves, 23 de abril de 2026

    Indumentaria

    La industria textil argentina movió durante el año pasado US$
    8.356 millones, casi 10% más que durante 1997. Sin embargo, no todas
    son buenas noticias para ese sector: de acuerdo con las estimaciones provisorias
    de la Cámara Industrial Argentina de Indumentaria (Ciai), durante el
    primer semestre de 1999 el mercado se redujo casi 30% en comparación
    con los primeros seis meses del año pasado.

    3.30

    El sector sufrió importantes cambios. Hasta hace 10 años, las
    ventas se realizaban en su totalidad en tiendas y boutiques, pero hoy
    los consumidores argentinos diversificaron sus preferencias y compran en outlets
    y shoppings, cuando no en supermercados (ver cuadro 3.31).

    3.31

    Aunque desde la Ciai se asegura que las cifras de venta minorista son difíciles
    de estimar, la Encuesta de Centros de Compra del Indec puede aportar algunas
    pistas sobre las variaciones del consumo de indumentaria en los últimos
    meses: más de 40% de las ventas en los shoppings corresponden
    al rubro indumentaria y calzado, pero en marzo pasado la facturación
    de ese rubro cayó casi 7% con respecto al mismo mes de 1998.


    Según el Departamento de Investigaciones de Mercados de la revista MERCADO, el comercio tradicional factura cerca de US$ 2.050 millones al año, mientras los shoppings sólo aglutinan unos US$ 460 millones (ver MERCADO Nº 976, de marzo de 1999).

    Las cadenas internacionales de grandes tiendas impulsaron últimamente
    el desarrollo de los canales de distribución. La primera en desembarcar
    fue la holandesa C&A, con locales de mediano tamaño en los que se
    ofrece ropa de calidad intermedia y marcas no posicionadas. Durante el año
    pasado llegó el turno de la española Zara, dedicada a la indumentaria
    para mujeres, y a comienzos de 1999 llegó el turno de la chilena Fallabela,
    que abrió su local en Buenos Aires luego de haber probado suerte en Mendoza
    y Córdoba.