A diferencia de la edición anterior, que contuvo sustantivas modificaciones con respecto a la primera versión, esta vez el lector hallará, en ese sentido, pocos cambios: la presentación de la información está razonablemente estandarizada tanto como lo permiten las diferencias entre regiones en materia de hábitos de consumo (ver las notas metodológicas en las dos páginas siguientes), lo cual permite que sean inmediatas tanto la visualización de los datos como su comprensión e, incluso, la comparación con la información del año pasado.
De todos modos, esta Radiografía no está exenta de novedades.
En los primeros cuatro rubros del capítulo 3 (Consumos por sector), a
las cifras sobre volumen de ventas y facturación, ACNielsen agregó
datos relativos de precios, un tema sensible en un período caracterizado
por la deflación. En el capítulo 4 (Hábitos y tendencias)
se incluye por primera vez información sobre dos costumbres que registran
comportamientos diferentes entre los argentinos: la de hacer dietas, no tan
en ascenso como se cree, y la de fumar, en franco descenso.
Por otra parte, la información sobre el consumo de artículos
de marcas propias de las grandes cadenas de distribución, un hábito
cada vez más extendido, ha sido sustancialmente ampliada en esta ocasión
y desplazada del capítulo 4 (Hábitos y tendencias) al capítulo
5 (Canales de distribución). Finalmente, el lector no hallará
esta vez el capítulo destinado a comparar el comportamiento del consumo
en la Argentina y en Brasil, que pasó a formar parte del Mapa del Consumo
en el Cono Sur, un trabajo que MERCADO publicó por primera vez en marzo
pasado, también en colaboración con ACNielsen, y que será
actualizado anualmente. En su lugar, el último capítulo de esta
Radiografía está consagrado a analizar la evolución del
consumo durante el primer semestre de este año, un ciclo ciertamente
singular por la combinación de la recesión y el clima preelectoral.
