El mercado farmacéutico latinoamericano, que actualmente moviliza cerca de US$ 22.000 millones anuales, podría crecer a US$ 30.000 millones en los próximos cinco a siete años. El pronóstico proviene de un estudio preparado por el consultor especializado Paul Doulton para el Financial Times Pharmaceuticals.
Esta tasa de crecimiento equivaldría a casi el doble de la que se registó durante el período 1993-97, que, según señala Dolton, reflejó, sobre todo, el comportamiento de los precios de los productos farmacéuticos, que en la región aumentaron 98%, casi cuatro veces más que en los países desarrollados. Los mayores índices se observaron en Brasil (163%) y Uruguay (107%).
El segundo del mundo
América latina ocupa un lugar de gran preponderancia en el mercado farmacéutico mundial en términos de unidades producidas.
Doulton estima que la región es el segundo mercado del mundo por volumen y el tercero en facturación. Tomando las cifras en dólares como parámetro, América latina exhibe una magnitud equivalente a 50% del mercado japonés y 25% del estadounidense. La diferencia es menos acentuada en términos de volumen: Doulton calcula que en cinco o siete años la región producirá lo mismo que Estados Unidos.
Tres países: Brasil, la Argentina y México, representan 66% del mercado latinoamericano. La presencia de Brasil, sobre todo, es dominante: supera en valor a los otros dos juntos.
Los motores del crecimiento
El estudio pronostica que durante el próximo quinquenio otros factores gravitarán más fuertemente que el precio en la expansión del mercado latinoamericano:
- La tendencia demográfica hacia una población más
madura, lo que significa más medicinas para enfermedades crónicas
y degenerativas. - El acceso al mercado de nuevos segmentos de población.
- La aplicación forzosa de regímenes de patentes, que
deberá registrase en los próximos cinco a ocho años.
Doulton considera también un cuarto factor, aún no mensurable: la instauración de nuevos modelos de sistemas de salud, lo que le permitirá a los estados nacionales trasladar muchas de sus funciones al sector privado.
Los efectos de las tendencias demográficas son importantes para la industria farmacéutica, en particular para las compañías extranjeras que planean ingresar al mercado latinoamericano. En la actualidad, la mayor parte de las ventas de medicinas en la región corresponde a productos destinados a tratar enfermedades agudas. En los países desarrollados, en cambio, el mayor aporte a la facturación proviene de medicamentos para tratar afecciones crónicas y degenerativas. Esta última categoría es la que atrae la mayor parte de la inversión en investigación y desarrollo que, a su vez, promueve el lanzamiento de nuevas y más costosas medicinas.
Aquí, también, asoma una clara tendencia. En todo el mundo, 12 de las 20 marcas farmacéuticas líderes están destinadas a enfermedades crónicas. En América latina, la proporción alcanza solamente a tres.
Aun más importante es el acceso de nuevos segmentos de población al mercado: se calcula que 40% de los latinoamericanos no dispone de un servicio médico adecuado. Esta cuestión se vincula directamente con el cuarto factor en danza: la reforma de los sistemas de salud en la región.
En cuanto a la cuestión de las patentes, Doulton señala que las compañías extranjeras, particularmente las estadounidenses, no fueron muy exitosas porque tendieron a abordar el tema desde ángulos políticos, un terreno en el que la industria local suele ser más fuerte. Una excepción a esta regla es el acuerdo logrado entre las compañías farmacéuticas locales y extranjeras en México antes de la implementación del Nafta.
Oportunidades y amenazas
La esperada expansión de la demanda de productos farmacéuticos en América latina no alterará sustancialmente sus características de mercado de gran volumen y bajos precios.
Una de los factores que contribuye a ello es la lenta adopción de nuevas drogas. Sirve, también aquí, el ejemplo de México, donde de las 20 marcas líderes, 12 tienen más de 40 años y sólo una menos de cinco.
La reforma del sistema de salud llevará, quizá, más personas al mercado, pero no aumentará su poder adquisitivo, y una de las razones que justifican estas reformas es la necesidad de mantener los costos bajos.
Por otra parte, advierte Doulton, las compañías extranjeras que planeen expandirse en el mercado regional deberán enfrentarse al crecimiento de las empresas locales, especialmente en la Argentina y Chile.
La posibilidad de encarar la competencia de productos genéricos no
debe considerarse una amenaza, según Doulton, quien señala que
en los mercados más grandes (Brasil, México y la Argentina) la
aceptación de productos sin marca ha sido notablemente lenta.
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Paul Doulton. “Latin America: Building Business in Pharmaceuticals & Healthcare”. Financial Times Pharmaceuticals. Nº 650. El estudio Se pueden |
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