jueves, 30 de abril de 2026

    Un lugar bajo el sol virtual

    Desde el año pasado, una nueva tendencia se consolida en los negocios virtuales business to business (BtoB). Las empresas provenientes de la economía tradicional buscan su lugar en el ciberespacio, donde irrumpen con sus trayectorias de negocios consolidados y rentables, y con la expectativa de encontrar en Internet nuevas posibilidades económicas generadas por la dinámica digital.


    Los clientes tienen cada vez mayor poder, y grandes empresas mundiales de cemento y ladrillo (como se las define en la jerga de Internet) construyen sus mercados virtuales, que reúnen a compradores y proveedores de uno o varios sectores relacionados y permiten transacciones electrónicas on line. El objetivo es claro: reducir costos y agregar valor a su cadena de abastecimiento.


    Al reunirse compradores de un mismo segmento económico bajo un mismo techo digital, potencian su poder de compra y logran bajar los costos de sus insumos que, a su vez, son ofrecidos en el mismo sitio por varios proveedores. Según la firma de software SAP, el recorte en los precios de insumos adquiridos a través de estas plataformas oscila entre 5% y 15%.


    Estos mercados verticales están integrados con los sistemas internos (back office) de cada empresa participante, de modo que, a la reducción de precios lograda a partir de la oferta y la demanda, se deben agregar los ahorros generados en los procesos de compra y de inventario. Se estima que los gastos indirectos originados en los procesos de compra se reducen entre 45 y 75%.


    Por lo general, estos emprendimientos son asociaciones entre empresas provenientes de la economía tradicional ­que ven en Internet la posibilidad de aumentar su productividad y ganancias­ con firmas de la nueva economía proveedoras de soluciones de comercio electrónico y bases de datos. Entre éstas, las más conocidas son Ariba, CommerceOne, Oracle y SAP.


    Primero fueron las ruedas


    Fiel a la tradición industrial que le asigna un papel creador de paradigmas en los modos de producción, la industria automotriz fue vanguardia en los e-marketplaces. En noviembre del año pasado, General Motors presentó en sociedad a GM TradeXchange, su sitio de e-business, en el que invirtió US$ 10 millones y donde espera reunir 30.000 proveedores y ahorrar hasta 90% de los costos que le generan sus compras. Su socio tecnológico fue CommerceOne. A través del sitio se comercializan productos, materias primas, autopartes y servicios.


    Apenas días antes, su competidor Ford había estrenado su propio site, de similares características. En este caso, el soporte tecnológico lo brindó Oracle. Sin embargo, la disputa entre gigantes duró poco. Ambas empresas continuaron con la lógica que las llevó a crear sus sitios BtoB, es decir, buscar la sinergia de recursos para mejorar la cadena de abastecimiento, y en febrero de este año anunciaron la creación de un portal business to business, AutoXchange, al que se sumó DaimlerChrysler.


    Según estimaciones de Goldman Sachs, este sitio tiene un valor de mercado potencial que oscila entre US$ 30.000 y 40.000 millones, con ingresos anuales de alrededor de US$ 3.000 millones.


    La envergadura de este portal sedujo a Renault y a Nissan Motor, que anunciaron su incorporación a AutoXchange en abril. Toyota también tenía intenciones de participar en este negocio y decidió unir a Gazzo.com, su sitio comercial de autos y créditos. De esta manera, el e-marketplace automotor reúne ahora a cinco de los más importantes fabricantes del sector, con operaciones en América del Norte, Europa y Asia.


    Volkswagen, desarrolló su propio e-marketplace junto con Ariba, IBM e i2 Technologies. Este sitio ofrece productos manufacturados, además de insumos de oficinas y herramientas.


    Siguen las firmas


    Empresas alimentarias, laboratorios, compañías de telecomunicaciones y compañías petroleras adhirieron a los e-marketplaces.


    Cargill anunció el lanzamiento de Novopoint.com, un sitio BtoB con tecnología de Ariba. El portal de intercambios unirá abastecedores de materias primas con productores de alimentos, bebidas y packaging para una industria que en Estados Unidos mueve US$ 300.000 millones. Se estima que el sitio generará ahorros para el sector de alrededor de US$ 10.000 millones, además de acelerar los tiempos de entrega de las mercancías.


    Bayer, junto a Infraserv y Deutsche Telekom, tiene en mente un sitio BtoB para la industria química y sectores relacionados. Las firmas ya anunciaron que el portal está abierto a otras empresas.


    Las cadenas de distribución también se sumaron a la movida digital. Carrefour se alió con Sears para la creación de GlobalNetXchange, que funcionará sobre plataformas provistas por Oracle. En principio, el e-marketplace tendrá una fuerza de compra conjunta de US$ 80.000 millones y reunirá a 50.000 proveedores.


    La competencia del portosa Wohl, gerente de Tecnología de la empresa, señala que “el objetivo es empezar con un vínculo electrónico que luego será reemplazado. El EDI nos permite adecuar las estructuras y los procesos internos para comunicarnos con los proveedores”.


    El problema que encuentran en Disco es la falta de estandarización de protocolos de sistemas. Si bien existe Código, una cámara sectorial que insta a las empresas a homogeneizar sus procesos, el panorama hoy aparece desordenado. Para revertir la situación, las grandes cadenas están impulsando, junto a Código, la creación de un catálogo electrónico común de productos.


    Alimentos, bancos y acero


    En el rubro alimentario, Molinos está preparando su portal de e-commerce junto con el Citibank, que aportará su plataforma tecnológica. La idea es atender a canales minoristas a los que hoy no llegan en forma directa. El sistema permitirá cursar los pedidos a través de Internet y los pagos se podrán realizar por medio del sitio. En la empresa entienden que esta nueva forma de comercializar convivirá con la tradicional, puesto que la propuesta en e-commerce es tomada como una nueva oportunidad de negocios y no como un reemplazo de las vías de venta habituales.


    Hace dos años, DST, una alianza entre Dalmine, Siderca y Tamsa (tres empresas de Organización Techint), comenzó su proceso para incursionar en comercio electrónico. El holding siderúrgico tiene fábricas en México, Brasil, la Argentina e Italia y necesitaba concentrar sus compras en una oficina.


    “No hay más áreas de compra en cada planta, se unificó todo”, explica Paolo Basseti, Procurement Director de la empresa, cuyas compras suman US$ 2.100 millones anuales.


    El desarrollo para consolidar sus adquisiciones a través de Internet comenzó con un acuerdo con el Instituto Tecnológico Buenos Aires (Itba); juntos idearon el NOM, un programa para catalogar y simbolizar todos los insumos que requiere DTS y definir las funcionalidades y estandarizaciones que necesitaban en sus sistemas informáticos.


    “El sector brick & mortar tiene una estructura que no le permite eliminar la intermediación”, explica Basseti. “Durante el proceso de compras participan el gerente del área, su par financiero, que tiene que evaluar los pagos, y la auditoría. En realidad, se hacen las cosas a la inversa de lo que propone Internet, donde todas las operaciones están alineadas y cuando se activa una función, automáticamente se activa la siguiente”.


    Decidida a proveerse sobre la base de catálogos electrónicos a través de Internet, DST encontró una barrera en sus proveedores, poco acostumbrados, en general, a los medios electrónicos. Para remediar la situación, además de brindarles tecnología, la empresa instrumentó planes de capacitación para 120 proveedores. Se creó un presupuesto de US$ 1 millón y se firmaron acuerdos con la Universidad de Bologna y con i-Labs.


    La inversión en tecnología fue de US$ 7,7 millones, “cerca de 0,4% de lo que gastamos en compras anuales. Si logramos ahorrar más que esta cifra, no es una mala inversión”, concluye Basseti. La solución fue provista por SAP y engloba desde la generación de una orden de compra, hasta el ingreso del insumo en los depósitos, incluyendo la emisión de órdenes de pago.


    En cuanto a si DST se constituirá en un e-marketplace, Basseti explica: “Estamos ingresando en este sector, paso a paso, con hechos reales, aunque no es una decisión tomada. Tenemos masa crítica y alrededor de 18.000 transacciones electrónicas mensuales, cuando hace apenas un año eran 2.500”.

    Basseti advierte: “El mundo del acero tiene sus particularidades, de modo
    que necesito que quienes sean mis socios sepan del negocio. No lo haría
    como lo hicieron en otros mercados, donde ingresaron desde diferentes sectores”.

    Principales
    clientes de las proveedoras de tecnología
    Ariba   CommerceOne
    Telefónica telecomunicaciones General
    Motors
    automotriz
    FedEx logística BellSouth telecomunicaciones
    MCI
    WorldCom
    telecomunicaciones Credit
    Suisse/First Boston
    finanzas
    Motorola telecomunicaciones Compaq informática
    Visa tarjetas
    de crédito
    Banamex-Accival finanzas
    J.
    D. Edwards
    software Boeing aeronáutica
    AMD microprocesadores Bae
    Systems
    software
    IBM informática NTT telecomunicaciones
    Hewlett-Packard informática Pepsi-Cola bebidas
    Autodesk software Siemens telecomunicaciones
    Dell informática Cable
    & Wireless
    telecomunicaciones
    Lucent
    Technologies
    telecomunicaciones Shell petrolera
    Philips electrodomésticos Unisys informática
    BMW automotriz Mitsubishi holding
    industrial
    Volkswagen automotriz People
    Soft
    software
    Boehringer-Ingelheim farmacéutica Guess indumentaria

    Los supercompradores
    Por
    Danila Terragno *

    En los últimos
    15 años, el cliente pasó de “tener siempre la razón”
    a ser coronado como rey. Esto puso las cosas en su lugar. Aquellas compañías
    que sacaban ventaja vendiendo caro y malo, fueron desapareciendo. El poder
    se equilibró.

    El cliente
    corporativo o comprador, sin embargo, siempre ha tenido la corona
    bien puesta. El comercio electrónico a través de Internet,
    con su capacidad multiplicadora, está revistiendo a los compradores
    de aún más poder; creando supercompradores.

    El comercio
    electrónico tiene ya más de un cuarto de siglo. Harbinger
    y Sterling Commerce son pioneras en la utilización del EDI (siglas
    en inglés de intercambio electrónico de datos). De este
    modo, las grandes compañías integran en un único
    sistema propio a sus proveedores.

    Con los
    anuncios de sus llamados exchanges (lugares de intercambio), Shell
    y General Motors siguen los pasos de Harbinger y Sterling Commerce: buscan
    tener en Internet una plataforma de compras integrada con sus proveedores,
    para ahorrar costos y mejorar precios.

    Quizá
    tengan mejor suerte que sus antecesores, que no lograron convencer a más
    de 25% de sus proveedores para que invirtieran en la tecnología
    necesaria e ingresaran al sistema de compras de su monárquico cliente.
    Seguramente los beneficios serán mayores, puesto que la Internet
    potencia la capacidad de generar competencia en tiempo real para lograr
    precios cada vez más competitivos. Aunque, obviamente, habrá
    que realizar alguna inversión para formar parte del club.

    Las cifras
    de la eficiencia alientan a los grandes compradores. El ahorro que les
    generará a las empresas el uso del comercio electrónico
    pasará de los US$ 17.000 millones que sumó en 1998 a 1,3
    billón en el 2003. Una investigación de Goldman Sachs de
    septiembre de 1999 revela que 53% de los encuestados considera que en
    los próximos tres a cinco años, hasta 25% de las compras
    de la empresa se realizarán en línea.

    En abril
    de este año, 14 compañías globales de los sectores
    petroquímico y energético (incluyendo YPF Repsol) anunciaron
    una alianza con CommerceOne ­el gigante de las soluciones de comercio
    electrónico­ para crear un sitio global de compras. Si bien
    se promueve la participación de todos los jugadores del sector
    y una compañía independiente será creada para operar
    el exchange, 75% del capital estará en manos del grupo de
    las 14.

    Los verdaderos
    exchanges tienen como interés final conseguir las mejores
    condiciones para sus miembros, sin preferencias. De esta forma, la buena
    reputación genera más miembros y, como la mayor parte de
    los ingresos proviene de publicidad y comisiones sobre las transacciones,
    maximizan su valor.

    Cuando una
    empresa quiere comprar un insumo o material, necesita ir a un lugar que
    le ofrezca todas las marcas. Cuando una empresa quiere ampliar su base
    de clientes, quiere estar presente ante la mayor cantidad posible de potenciales
    compradores. Es interesante cómo en el exchange independiente
    VerticalNet, por ejemplo, la mitad de las ventas que surgen por contactos
    en el sitio ocurren entre compradores y vendedores que jamás se
    habían visto las caras.

    La bandera
    de la neutralidad es difícil de sostener aun para los marketmakers
    realmente independientes. Catex, el exchange de los reaseguros,
    tiene entre sus socios capitalistas al mayorista EW Blanch. VWR, uno de
    los grandes en distribución de equipamiento para laboratorios,
    controla 10% de Chemdex. Tres de las mayores siderúrgicas de Estados
    Unidos tienen una participación de capital en MetalSite.

    Los modelos
    parecen ir por el camino de la convergencia y la colaboración,
    en un espacio donde todo vale. La tercera ley de la Nueva Economía
    del gurú Kevin Kelly establece que la economía de
    redes es gobernada, no por la escasez sino por la abundancia. Queda por
    ver si habrá suficiente para todos.

    * Co-fundadora
    y presidenta de PlazaVertical.

     
     

    “Un nuevo portal empresario”.
    MERCADO, enero de 2000.


    “Detroit se subió a la Red”.
    Clarín, Suplemento Económico, 14 de noviembre de 1999

    http://www.clarin.com.ar/suplementos/
    economico/99-11-14/o-01410e.htm

    “Telefónica debuta en el comercio electrónico de la mano de Ariba”.
    The Wall Street Journal, 14 de febrero de 2000

    http://www.interactivo.wsj.com/articles/
    SB950539730147997782-technology.html

    “Sears, Carrefour y Oracle crean un mercado en línea para los minoristas”.
    The Wall Street Journal, 28 de febrero de 2000

    http://www.interactivo.wsj.com/articles/
    SB95177146231103304-technology.html

    “Cargill, Ariba announce food and beverage open Internet B2B marketplace”. Home page de Cargill

    http://www.cargill.com/today/releases/
    00_3_14novopoint.htm