martes, 28 de abril de 2026

    Dónde quieren trabajar los jóvenes

    En la cuarta encuesta anual encomendada por MERCADO a la firma MORI sobre las preferencias y expectativas de los estudiantes universitarios próximos a graduarse, Techint alcanza un claro liderazgo entre las empresas en las que los jóvenes quisieran trabajar.


    En un ranking donde las posiciones vienen manteniéndose relativamente estables, Techint es, además, la empresa que exhibe el mayor crecimiento en las preferencias de los estudiantes avanzados: en esta ocasión, la menciona 27% de los encuestados, con lo que logra un avance de 6% con respecto al índice de 21% obtenido en 1999, que le sirvió para situarse en el tope de la nómina. El progreso es aun más notable si se considera el desempeño de Techint en años anteriores: 16% en 1998 y 19% en 1997.


    Perez Companc vuelve a ocupar la segunda posición, esta vez con 22% de las menciones, lo que la mantiene dentro de un nivel muy parejo (entre 20 y 23%) en las cuatro mediciones.


    YPF, la mayor empresa del país, ahora en manos de la española Repsol, muestra una interesante recuperación. Su porcentaje de menciones se eleva de 15 a 18%, lo que le alcanza para instalarse en el tercer puesto.


    Cuando se les pide a los estudiantes avanzados que elijan, entre las cinco empresas mencionadas, aquella que más les interesa como destino laboral, Techint vuelve a ganar la partida, seguida por Perez Companc y Repsol-YPF.


    El panorama muestra interesantes matices si se examinan los resultados obtenidos por las empresas en las diferentes carreras.


    Los estudiantes de ingeniería son los que con mayor entusiasmo promueven el liderazgo de Techint, con 47% de las menciones. Entre sus diez empresas preferidas hay tres automotrices: Ford, GM y Mercedes.


    Entre los futuros profesionales de la informática se registra un fenómeno similar, pero con IBM como protagonista. La Big Blue cosecha 42% de las menciones. Techint es, sin embargo, la única empresa ajena al sector de la computación y las telecomunicaciones que logra instalarse, aquí, entre las diez preferidas, con 18%.


    Los jóvenes próximos a graduarse en las carreras de física y química optan mayoritariamente por Laboratorios Bagó (40% de las menciones). Y también es contundente la opinión de los estudiantes de marketing y publicidad: 41% elige a la agencia Agulla & Bacetti.


    Las opciones aparecen más repartidas en el resto de las carreras. Quienes cursan los últimos tramos de Administración de Empresas otorgan parejos índices de menciones (19%) a tres empresas: Techint, Arcor y Perez Companc. Los futuros economistas colocan al tope de sus preferencias al Citibank (27%), Techint (22%) y BankBoston (22%). En esta carrera se observa el mayor predominio de los bancos, que ocupan cuatro de los diez primeros puestos.


    Para los jóvenes que están a punto de graduarse como contadores públicos, los empleos más codiciados están en Perez Companc y Techint (ambos cosechan 23% de las menciones).


    El dato curioso proviene de la carrera de relaciones laborales, donde las elecciones de los estudiantes se inclinan mayoritariamente por Coca-Cola, en tanto que Techint (tradicionalmente considerada como un modelo en el manejo de recursos humanos) aparece en un puesto intermedio, con 20%.


    Una mirada pesimista


    Si se comparan los resultados de las cuatro encuestas realizadas desde 1997, se advierte con claridad cómo han ganado terreno, entre los jóvenes, las percepciones negativas acerca de la situación económica. En 1997 el panorama era calificado como malo/muy malo por 43% de los encuestados. El índice se mantuvo sin variantes en 1998, pero trepó a 71% el año pasado y ahora llega a un inquietante récord de 86%.


    Vale la pena destacar, por otra parte, que los jóvenes se muestran, ahora, más pesimistas que la población general, revirtiendo una tendencia que se había mantenido hasta el año pasado. En 1997, las encuestas de MORI revelaban que 61% de la población tenía una percepción negativa de la situación, frente a sólo 43% de los estudiantes. Al año siguiente, la brecha mantenía parecidas dimensiones: 64% del público frente a 48% de los universitarios. El año pasado, las proporciones de pesimistas eran parejamente altas (74 y 71%, respectivamente). Pero ahora, los jóvenes superan los juicios negativos del resto de la población, con 86% frente a 79%.


    Ante la cuestión específica del desempleo, se ha incrementado la proporción de estudiantes universitarios que considera que su futuro profesional se verá afectado por este fenómeno: suman 77% en esta medición, frente a 72% el año anterior y poco más de la mitad en 1997 y 1998.


    También es mucho mayor el número de los que anticipan un aumento de la desocupación: en 1999 eran 11%, en tanto que ahora llegan a 28%.


    Dos de cada tres estudiantes manifiestan, por otra parte, que las empresas no prestan suficiente atención a sus responsabilidades, lo que revela un avance de las opiniones críticas con respecto al año pasado.


    En cambio, se mantiene un nivel relativamente elevado de respuestas positivas en cuanto a la experiencia de vida que les depara la universidad: casi dos tercios manifiesta satisfacción en este terreno.


    El trabajo presente y futuro


    Cuatro de cada diez estudiantes avanzados trabajan en algo relacionado con su carrera, lo que revela un claro retroceso con respecto a la medición realizada en 1997, cuando 54% se encontraba en esa situación. Suman, por otra parte, 17% los que tienen un empleo en áreas no vinculadas con sus estudios. Y casi la mitad de los que trabajan lo hacen a tiempo completo (más de 30 horas semanales).


    Si se comparan los resultados obtenidos en las universidades públicas con los que surgen de las instituciones privadas, no se registran grandes variaciones en cuanto al número de estudiantes que trabajan, pero sí se advierte una mayor gravitación de jóvenes que se desempeñan en algo relacionado con su carrera entre los alumnos de las universidades privadas (55% frente a 40%).


    Entre las instituciones estatales, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) es la que exhibe el más alto índice de alumnos que cuentan con un empleo dentro de su especialidad (72%). La Universidad del Salvador ostenta ese liderazgo entre las privadas, con 64%.


    La proporción de alumnos que no trabajan es particularmente elevada en las universidades de San Andrés (86%), Di Tella (75%) y el Itba (71%).


    Desde 1997 ha aumentado, de 30 a 38%, el número de estudiantes avanzados que han buscado un empleo durante el último año. Y los esfuerzos son, ahora, más intensos: 25% ha establecido contacto con más de diez empresas (la proporción era de 18% el año pasado).


    ¿A quiénes recurren los jóvenes para informarse sobre las posibilidades de trabajo en su especialidad? Aquí, se impone la tradición: la propia facultad (20% de las menciones) y el contacto con profesionales de su área (19%) son los canales más frecuentemente utilizados. Las presentaciones organizadas por potenciales empleadores y las entrevistas con reclutadores de personal son fuentes a las que los estudiantes recurren relativamente poco (4% y 3% de las menciones, respectivamente).


    ¿La formación alcanza?


    Cuando se les pide a los estudiantes que se califiquen a sí mismos en áreas vinculadas con su formación profesional, se advierte una actitud autocrítica, sobre todo entre los alumnos de las universidades públicas.


    El manejo de herramientas de computación es el único campo en el que los jóvenes se califican con un promedio superior a 7 puntos (en una escala de 0 a 10).


    En dominio del idioma inglés y capacidad para gerenciar recursos humanos, las notas raramente superan los 6 puntos. Y son aún más bajas a la hora de evaluar su experiencia laboral.


    Entre los alumnos de las universidades públicas, los que mejor se evalúan en inglés son los de la UBA. En computación, experiencia laboral y manejo de recursos humanos, los de la UTN se asignan los promedios más altos.


    En las universidades privadas, los estudiantes de San Andrés, Di Tella y el Itba alcanzan las mejores autoevaluaciones en inglés (superiores a 8 puntos). Los de Siglo XXI y Blas Pascal sobresalen en computación.


    Dos tercios de los encuestados planean continuar sus estudios después de graduarse. La proporción se ha elevado con respecto al año pasado (de 58 a 64%). Pero se mantiene relativamente elevado ­en alrededor de un tercio­ el porcentaje de indecisos. Y en las instituciones privadas el número de alumnos que planean cursar un posgrado es levemente mayor (69%).


    Entre quienes tienen decidido cursar una maestría o un doctorado, cuatro de cada diez aún no sabe qué tipo de estudio realizar. Por primera vez desde que se realiza esta medición, son más los estudiantes que aspiran a realizar un posgrado en el exterior (29%) que los que planean hacerlo en el país (22%). Cuatro años atrás, 41% optaba por quedarse y 29% por acudir a una institución extranjera.


    Viene incrementándose firmemente, mientras tanto, la proporción de los que consideran que un posgrado es un requisito necesario para conseguir un buen empleo. Dos tercios de los consultados manifiestan esa opinión.


    La UBA, la UTN y la Universidad de Rosario son, entre las instituciones públicas, las que exhiben el mayor porcentaje de estudiantes decididos a buscar un título de posgrado.


    Entre las universidades privadas, virtualmente todos los estudiantes de la San Andrés (91%) y tres de cuada cuatro de la Di Tella manifiestan esa intención.


    Si se analizan los resultados por carrera, los más interesados en continuar estudiando después de su graduación son los alumnos de relaciones laborales (74%), seguidos por los de marketing-publicidad (72%) y los de administración (71%).


    Expectativas laborales


    Dos tercios de los estudiantes avanzados confían en que, a pesar de todo, conseguirán un buen trabajo después de graduarse, pero advierten que necesitarán tiempo para lograrlo.


    Las filas de los optimistas, que piensan que encontrarán un buen empleo a corto plazo, vienen disminuyendo constantemente en los últimos cuatro años. En las mediciones realizadas en 1997 y 1998, uno de cada cuatro encuestados alentaba esta esperanza. La proporción se redujo a 16% el año pasado, y volvió a caer (a 15%) en esta ocasión.


    El avance del pesimismo se manifiesta también en las expectativas con respecto a los sueldos que esperan ganar los estudiantes cuando salgan de la universidad. En 1997, el promedio se situaba en $ 1.720 mensuales, se elevó ligeramente (a $ 1.800) al año siguiente, descendió a $ 1.570 el año pasado, y ahora vuelve a bajar, para situarse en $ 1.441.


    Claro que las expectativas varían de acuerdo con el tipo de universidad y el perfil laboral actual. Los alumnos de las instituciones públicas muestran aspiraciones menos ambiciosas que los de las privadas (exhiben un promedio de $ 1.433 frente a $ 1.522).


    Los estudiantes de la Universidad del Salvador confían en alcanzar sueldos promedio de $ 1.861, lo que les permite encabezar el ranking de expectativas, seguidos por los alumnos de la UTN, el Itba y la Universidad de Belgrano. Las aspiraciones más modestas se encuentran en el interior, con promedios inferiores a $ 1.000 mensuales en la Universidad de Córdoba y la Siglo XXI.


    La situación laboral actual de los estudiantes incide claramente en este punto. Los que ya están trabajando dentro de su área o especialidad, esperan recibir sueldos más altos ($ 1.724 mensuales) que los que se desempeñan en tareas no relacionadas con sus estudios ($ 1.407). Y los que no trabajan manifiestan las expectativas más bajas ($ 1.216).


    Los estudiantes del área de informática revelan el mayor índice de optimismo a la hora de calcular sus ingresos futuros: esperan lograr un sueldo promedio de $ 1.897. Les siguen, en la escala de aspiraciones, los alumnos de ingeniería, de administración y de economía. Los menos ambiciosos son los estudiantes de relaciones laborales, física y química.


    El primer empleo


    Una de las preguntas claves de la encuesta, formulada luego de que los estudiantes eligen las cinco empresas en las que más les gustaría trabajar, es qué posibilidades creen que tienen de conseguir empleo en alguna de ellas.


    En esta medición, se incrementa (de 32 a 34%) la proporción de los que creen que sus oportunidades son escasas. Es preciso considerar, además, que cuatro años atrás 12% confiaba en que tenía muchas posibilidades de ingresar a alguna de sus empresas favoritas, y ese índice desciende ahora a 8%.


    Sin embargo, es posible encontrar algunas islas de optimismo. Casi la mitad (48%) de los estudiantes de ingeniería, por ejemplo, cree que cuenta con muchas o bastantes posibilidades de conseguir empleo en el lugar elegido. Les siguen, en esta materia, los alumnos de la carrera de administración (45%) y los de computación (41%). Los más pesimistas son los estudiantes de física y química (apenas 16% de expectativas positivas).


    Cuatro de cada diez jóvenes próximos a graduarse en universidades públicas creen que son pocas sus chances de ser contratados por sus empresas preferidas. Los alumnos de la UTN y de la Universidad de Buenos Aires exhiben las expectativas más positivas.


    El nivel de confianza crece entre los que cursan el último tramo de sus carreras en universidades privadas: sólo uno de cada cuatro se muestra pesimista. En la San Andrés, el optimismo es abrumador: casi la totalidad (94%) de los entrevistados cree que tiene muchas o bastantes posibilidades de ingresar a trabajar en las empresas que más les interesan. La proporción es también muy elevada (73%) en el Itba.


    Qué hacer


    Como suele ocurrir en tiempos de crisis, la incertidumbre corre pareja con el pesimismo. Cuatro de cada diez estudiantes avanzados no han decidido aún en qué especialidad les interesaría trabajar después de graduarse. Vale la pena recordar que los indecisos sumaban sólo 30% en 1997.


    El área de contabilidad, administración y finanzas vuelve a encabezar la lista, con 30% de primeras menciones y 9% como segunda opción, lo cual se explica, nuevamente, por la elevada gravitación de los futuros contadores públicos y administradores en la población encuestada.


    En el segundo puesto de la nómina aparecen planeamiento y análisis estratégico, que entre primeras y segundas menciones suman 25%.


    Si se analizan las elecciones de los alumnos de cada carrera, los futuros contadores, físicos y químicos son los que muestran un mayor grado de definición (en el área contable y en la investigación científica, respectivamente).


    Los estudiantes de administración revelan, en cambio, preferencias más dispersas: las dos opciones más elegidas (con 19% cada una) son marketing y planeamiento. Curiosamente, sólo un tercio de los alumnos de las carreras relacionadas con la informática quisiera trabajar en el área de sistemas; diseño, desarrollo e investigación son opciones mencionadas con bastante frecuencia por ellos.


    En una demostración de los cambios que vienen registrándose en el perfil laboral de su profesión, apenas tres de cada diez alumnos avanzados de ingeniería se inclina por un trabajo en un proyecto específicamente ligado con su especialidad. Planeamiento, diseño y desarrollo parecen ser áreas particularmente atractivas para los estudiantes de la carrera.


    Dónde quieren estar


    A la hora de elegir un sector de actividad para su desempeño laboral, la consultoría, la investigación de mercado y la industria de productos de consumo masivo convocan los mayores índices de interés entre los jóvenes a punto de graduarse


    Los menos atractivos son los servicios de salud, la industria farmacéutica y el retail (todos con menos de 6% de menciones).


    La mayoría de los estudiantes avanzados de administración, economía y relaciones laborales aspira a desempeñarse en el área de consultoría.

    Las empresas de Internet (las célebres punto com) resultan un
    destino atractivo para algo más de la mitad de los alumnos de informática,
    pero también son mencionadas por 19% de los futuros economistas y 32%
    de los estudiantes de marketing y publicidad.

    ¿En cuál
    de las siguientes empresas
    le gustaría trabajar? (cinco opciones)
    1
    Pos. Empresa %
    1 Organización Techint 27
    2 Perez Companc 22
    3 YPF 18
    4 Arcor 13
    5 Andersen Consulting 12
    6 PricewaterhouseCoopers 11
    Microsoft 11
    General Motors 11
    Cervecería
    Quilmes
    11
    7 Unilever 10
    Hewlett-Packard 10
    BankBoston 10
    8 Arthur Andersen 9
    Sistema Coca-Cola 9
    Ford 9
    9 Citibank 8
    IBM 8
    10 Siemens 7
    Telefónica
    de Argentina
    7
    Mercedes Benz 7
    Molinos 7
    Sony 7
    11 Telecom 6
    Bayer 6
    Procter & Gamble 6
    Laboratorios Bagó 6
    3M 6
    12 Nobleza Piccardo 5
    Nestlé 5
    Shell 5
    Renault 5
    Deloitte&Touche 5
    HSBC 5
    Acindar 5
    Johnson & Johnson 5
    SanCor 5
    AT&T Lucent 5
    Sociedad Macri 5
    Nike 5
    13 Mastellone Hnos. 4
    Banco Galicia 4
    Boston Consulting 4
    American Express 4
    Lufthansa 4
    Roemmers 4
    Banco Francés 4
    Motorola 4
    Compaq 4
    Banco Río 4
    14 Du Pont 3
    McKinsey 3
    Cargill 3
    Phillips 3
    Roggio 3
    Fiat 3
    KPMG 3
    AOL 3
    Ericsson 3
    Movicom/Bellsouth 3
    Oracle 3
    Agulla / Baccetti 3
    Volkswagen 3
    Aceitera Gral. Deheza 3
    Aluar 3
    15 Carrefour 2
    Massalin Particulares 2
    Novartis 2
    Panasonic 2
    Disco 2
    Colgate Palmolive 2
    Swissair 2
    Visa 2
    Hyatt 2
    Booz Allen &
    Hamilton
    2
    Roche 2
    Monsanto 2
    16 MasterCard 1
    Nokia 1
    Máxima 1
    Nidera 1
    Eagle Star 1
    La Caja 1
    Kodak 1
    Digital 1
    Xerox 1
    Edenor 1
    Gatic 1
    Federal Express 1
    Orígenes 1
    Personal 1
    Unicys 1
    Base: total entrevistados
    – total menciones

    Los top 10 en cada carrera 3
    Economía
    Citibank 27
    BankBoston 22
    Org. Techint 22
    Perez Companc 20
    HSBC Banco Roberts 19
    Banco Francés 14
    Repsol-YPF 15
    Deloitte & Touche 12
    Boston Consulting 11
    PricewaterhouseCoopers 11
    Administración
    Perez Companc 19
    Org. Techint 19
    Arcor 19
    Cervecería Quilmes 17
    Andersen Consulting 16
    Unilever 14
    Procter & Gamble 13
    Repsol/YPF 12
    Sistema Coca-Cola 12
    BankBoston 11
    Contador
    Perez Companc 23
    Org. Techint 23
    PricewaterhouseCoopers 20
    Arthur Andersen 17
    Boston Bank 15
    Andersen Consulting 15
    General Motors 13
    Microsoft 13
    Unilever 11
    Cervecería Quilmes 10
    Relaciones
    laborales
    Sistema Coca-Cola 30
    Agulla y Bacetti 26
    Hyatt 24
    Perez Companc 22
    Org. Techint 20
    Andersen Consulting 20
    Unilever 15
    Cervecería Quilmes 13
    Ford 11
    General Motors 11
    Marketing
    – Publicidad
    Agulla y Bacetti 41
    Arcor 23
    Sony 19
    Unilever 17
    Cervecería Quilmes 15
    Young & Rubicam 14
    Sistema Coca-Cola 14
    3M 13
    Nike 13
    AOL 11
    Química
    – Física
    Laboratorios Bagó 40
    Bayer 36
    Roemmers 31
    Arcor 28
    Productos Roche 23
    Repsol-YPF 20
    Sancor 19
    Johnson & Johnson 14
    Org. Techint 14
    Aceitera Deheza 13
    Ingenierías
    Org. Techint 47
    Perez Companc 28
    Repsol-YPF 26
    Acindar 14
    Arcor 12
    Ford 12
    General Motors 11
    Mercedes Benz 11
    Siemmens 10
    Unilever 9
    Computación
    IBM 42
    Microsoft 36
    Hewlett-Packard 28
    Oracle 22
    AT&T- Lucent 19
    Org. Techint 18
    AOL 14
    Ericsson 12
    Digital 12
    Siemmens 1
    Base: total menciones

    Estudiantes en
    la Red

    Aumentó
    considerablemente, con respecto a la medición realizada el año
    pasado, el número de jóvenes próximos a graduarse
    que cuenta con acceso a Internet. Entre los encuestados por MORI, la proporción
    pasó de 76 a 89%.

    Se mantiene
    pareja la cantidad de los que navegan desde su lugar de trabajo; el aumento
    más significativo se registra entre los que disponen del servicio
    en su hogar (pasó de 56% a 72%).

    Entre aquellos
    que no ingresan habitualmente a la Web, las razones más citadas
    son de tipo económico (“no tiene computadora” recoge 36% de las
    respuestas, y 25% encuentra que el servicio es muy caro). Casi dos de
    cada diez de los que no navegan dicen que no tienen tiempo. Pero nadie
    argumenta que le resulta demasiado difícil hacerlo.