jueves, 23 de abril de 2026

    La era de la tercerización

    Con la apertura del mercado de telecomunicaciones y los nuevos servicios que se le asocian, las empresas tienen la posibilidad de tercerizar, a precios relativamente accesibles, sus sistemas tecnológicos. Ejemplo de ello son las firmas tradicionales, que ven en Internet un nuevo canal de ventas y de comunicación con sus clientes, pero que no desean invertir en la infraestructura tecnológica para hacerlo, es decir, comprar servidores y alojarlos en un ambiente seguro y confortable para su mantenimiento, contratar los servicios de conexión a la Red de redes y de comunicaciones, y mantener a un ejército de tecnólogos que se concentren en que la pata virtual de la compañía funcione las 24 horas todos los días, y no sufra los ataques de piratas informáticos. Esto sin tener en cuenta que, una vez cada tanto, habrá que renovar los equipos.


    De esta forma comenzaron a surgir empresas que brindan todos estos servicios. Naturalmente, fueron las firmas de telecomunicaciones las que se vieron mejor ubicadas a la hora de albergar los recursos tecnológicos de las empresas que no quieren distraerse entre cables y servers. La razón es simple, son las empresas de telecomunicaciones, o al menos las que brindan servicios de transmisión de datos, las que pueden garantizar la conectividad de los equipos tercerizados con las sedes de las firmas.


    Así las cosas, Telefónica, Impsat, MetroRed y Diveo comenzaron a anunciar, en los últimos meses, la apertura de Internet Data Centers (IDC), espacios en los que se albergan los servidores de compañías de origen real o virtual para sus operaciones en la Red de redes, equipados con potentes sistemas de aire acondicionado que cuidan las condiciones de presión y temperatura que las computadoras necesitan, equipos y personal de seguridad física y lógica, grupos de energía alternativa que garantizan la operación de los sistemas ante desastres varios, entre otros elementos.


    Dependiendo del modelo de negocios, se puede acceder a distintos niveles de servicio, desde colocar un servidor propio y que éste sea conectado y mantenido, hasta alquilarlo, y por un plus mensual, olvidarse de las actualizaciones de su software y hardware.


    Por un puñado de dólares


    Y es mucho lo que hay en juego. Según las estimaciones de los consultados para este informe, para fines de este año el negocio del hosting llegará a US$ 50 millones en la Argentina y trepará a US$ 300 millones para el 2004.


    Con este índice de crecimiento no resultaron sorprendentes los sucesivos lanzamientos de IDC a fines del año pasado. Por ejemplo, Diveo inauguró un data center en el barrio porteño de San Telmo, de 7.500 metros cuadrados, en el que pueden alojarse cerca de 22.500 servidores. Este es uno de los IDC que Diveo tiene en América latina, y que conforman una red regional lo suficientemente atractiva como para atraer a clientes de la talla de IBM.


    El posicionamiento de Diveo como uno de los proveedores principales de red de Internet Data Centers en toda la región se afirmó el mes pasado con la elección de Diveo por parte de IBM como su proveedor de colocation y ancho de banda en los tres mayores Internet Data Centers de Diveo en la Argentina, Brasil y México. El contrato, por US$ 120 millones, es uno de los más grandes que se ha llevado a cabo entre un proveedor de servicios de infraestructura de Internet y una compañía de tecnología de información en Latinoamérica.


    Días antes de Navidad, Impsat anunció la inauguración de sus nuevos data centers en Buenos Aires, San Pablo (Brasil) y Santiago (Chile) que proveerán servicios de colocation, hosting, gestión y profesionales.


    Los IntelliCenters, marca registrada de Impsat para denominar a los data centers, forman parte de la estrategia de la compañía para integrar los servicios de banda ancha con soluciones de valor agregado. La política de Impsat se basa en el desarrollo escalable de la infraestructura distribuida a través de la región. Con la provisión de infraestructura cercana al cliente, Impsat podrá satisfacer las necesidades de un creciente número de grandes y medianas empresas.


    Con la apertura de su data center de Fort Lauderdale, Florida, a inaugurarse en el primer trimestre del 2001, Impsat habrá completado los casi 20.000 metros cuadrados de IntelliCenters en la región. “Este despliegue permitirá a la compañía capturar una parte importante de la demanda en Latinoamérica de Internet, business managed hosting y servicios de aplicaciones, un mercado que llegará a casi U$S 2.000 millones en cinco años”, anticipa Ricardo Verdaguer, gerente ejecutivo de Impsat.


    Más alternativas


    Otro nuevo jugador se asoma a este negocio. Se trata de Optiglobe, una empresa con casa matriz en Bethesda, Estados Unidos, y con operaciones basadas en Latinoamérica que está construyendo una red de Internet Data Centers para proveer a las empresas de un nuevo estándar de servicios, rendimiento y confiabilidad para el hosting de sus aplicaciones de misión crítica, servicios de gerenciamiento y conectividad a Internet. La compañía planea invertir alrededor de US$ 1.500 millones en 13 centros en la región.


    Por lo pronto, ya desembolsó US$ 100 millones en la construcción de uno de estos data centers en las afueras de Buenos Aires, que estará terminado en los próximos meses.


    La jugada de Optiglobe se sintió fuerte en el mercado argentino ya que a sus filas se incorporaron el ex SAP y ex EMC Sergio Lampe, el ex Sun Alejandro Raffaele y el ex grupo ASSA Daniel Tinkiel.


    Como explica su gerente general para la Argentina, Jonathan Whittle, la empresa aspira a controlar 25% del mercado argentino del hosting antes de que termine el 2001 y llenar de servidores la primera fase de sus instalaciones, que tienen 10.000 metros cuadros, para luego expandirlos a 30.000 metros cuadrados.


    Eso sí, en Optiglobe aseguran contar con una importante diferencia ante sus competidores: “No somos una empresa de telecomunicaciones que además tiene un data center. De modo que nuestros clientes pueden elegir libremente al carrier que quieran para su conectividad”, dice Whittle. Allí aparece otro negocio para Optiglobe, transar con los carriers descuentos por volumen para la conectividad de sus clientes.


    David Rutchik, presidente de Negocios IP de Diveo, se defiende: “En momentos en que hay que educar al mercado sobre las facilidades que brindan los data centers, hay algunos jugadores que complican a los usuarios”.


    Ambos coinciden en que, a pesar de que el hosting es una herramienta para reducir costos de las empresas, muchas organizaciones se preocupan por la seguridad de sus datos y, sobre todo, por la confidencialidad.


    Sin embargo, la experiencia internacional indica que la migración al hosting es un hecho irrefrenable. Por ejemplo, en Estados Unidos se estima que este mercado superará los US$ 60.000 millones en tres años.