miércoles, 29 de abril de 2026

    ¿Por qué el FMI apoyó un loco endeudamiento?

    Muchos economistas, académicos y políticos, dentro y fuera del país, quisieran saber por qué el FMI siguió prestando a la Argentina y respaldando su loca carrera de endeudamiento externo, por lo menos desde 1996 en adelante. En particular, después de la reelección presidencial, forzada por Carlos Menem y ganada sin dificultades. A todos ellos les gustaría preguntarle a Teresa Ter Minassian ­hoy actuando en un ámbito lejano, pero entonces asidua visitante de las autoridades económicas argentinas durante toda la década pasada­ qué elementos se tuvieron en cuenta para mantener esa política.


    Caben dos interpretaciones posibles: o el Fondo se vio genuinamente sorprendido por el desenlace ­súbito, diríamos­ de la crisis local, o bien hay un viraje esencial de su política que no se explica adecuadamente. En el primer caso se plantearían serias dudas sobre la eficiencia del Fondo. En el segundo habría que determinar el papel jugado por Washington y los alcances de su estrategia.


    Más allá de las conjeturas, los documentos hablan de un apoyo explícito a la política económica argentina. Basta ver los informes periódicos del FMI (*) a lo largo de esos años y hasta septiembre pasado ­en este caso con la firma de la mismísima Anne Krueger­ para comprobar que el apoyo era bien explícito.

    El único problema es México


    “Con el Plan de Convertibilidad, Argentina mantuvo sus cuentas fiscales en un equilibrio aproximado, implementó amplias reformas estructurales y creció a más de 7% anual entre 1991 y 1995.


    La fuga de capitales, la disminución de reservas internacionales, el aumento de las tasas de interés y la caída de los activos no son sino consecuencia de la crisis mexicana. Las autoridades argentinas ya han tomado severas medidas para compensar ese fenómeno externo.”


    FMI, 6 de abril de 1995. Anuncio de una ampliación de US$ 2.407 millones, hasta totalizar US$ 6.295 millones, de un Fondo de Facilidades Ampliadas (FFA) anteriormente concedido a la Argentina.

    Todo va sobre rieles


    “Argentina registró un sólido desempeño macroeconómico en 1997. La economía creció a gran velocidad, la tasa de desempleo bajó y la inflación tuvo casi nivel cero, mientras la posición fiscal mejoró según los planes.”


    FMI, 4 de febrero de 1998. Anuncio de un nuevo crédito de facilidades extendidas a tres años por US$ 2.800 millones para sostener el programa de reforma económica 1998-2000 de la Argentina.

    Por la buena senda


    “Argentina cumplió con todos los criterios de medición de desempeño cuantitativo y logró un importante avance en la implementación de las reformas estructurales incluidas en el programa, que sigue en plena vigencia.”


    Comité Ejetutivo del FMI, 23 de septiembre de 1998. Conclusiones de la primera revisión según los términos del acuerdo de facilidades extendidas.

    El nuevo gobierno sigue adelante


    “El nuevo gobierno argentino se ha comprometido con un sólido programa económico con miras a fomentar la recuperación y el crecimiento sostenido de la economía, con continuidad de estabilidad de precios”. El programa contiene “una importante consolidación fiscal”, que permitirá aumentos en los ahorros nacionales ” y reducirá la carga de la deuda externa.”


    Stanley Fisher, director gerente del FMI, 10 de marzo de 2000, al anunciar un crédito stand-by a tres años por US$ 7.200 millones para sostener el programa económico Argentina 2000-2002.

    De la Rúa es un líder fuerte


    “Las medidas anunciadas esta noche por el presidente de la Rúa dan muestras de un liderazgo fuerte y representan un importante fortalecimiento del marco económico de Argentina y a la vez dan muestras del compromiso argentino con la estrategia que adoptó con éxito durante más de una década.”


    FMI, 10 de noviembre de 2000. Reacción a un nuevo plan de ajuste anunciado en Buenos Aires.

    Los vecinos se beneficiarán


    “Argentina está respondiendo a problemas internos y externos a través de una estrategia económica orientada al fortalecimiento del crecimiento y una política fiscal tendiente a lograr el equilibrio en 2005. La implementación con éxito de esas políticas tendrá una fuerte repercusión positiva en la región.”


    Horst Köhler, director gerente del FMI, 18 de diciembre de 2000, al anunciar que el acceso de la Argentina al crédito del FMI sería aumentado en US$ 6.700 millones hasta totalizar US$ 13.700 millones. Ese crédito se complementará con préstamos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, hasta totalizar US$ 5.000 millones, más un préstamo por US$ 1.000 millones de España. Los participantes del sector privado aceptan realizar un aporte financiero adicional: US$ 20.000 millones, de los cuales US$ 13.500 millones, se cree, serán desembolsados en el 2001.

    Los pilares que dan sustento


    “El régimen de convertibilidad de Argentina y las defensas de liquidez del sistema bancario son pilares importantes de la estrategia económica del país, y han sido fundamentales para ayudar a aguantar las turbulentos condiciones financieras. El Fondo, por lo tanto, celebra la reafirmación de las autoridades de su compromiso con estas políticas.”


    Anne Krueger, primera subdirectora gerente del FMI, 7 de septiembre de 2001, al anunciar la aprobación de un aumento a US$ 21.570 millones del crédito stand by inicialmente aprobado el 10 de marzo de 2000 y aumentado en enero del 2001.


    * Tomado de la conferencia “Argentina: what´s went wrong”, pronunciada por Rodolfo Terragno en Londres, el 11 de febrero pasado.