jueves, 30 de abril de 2026

    La revolución DVD

    Aunque demorada por la crisis económica, la industria local del video
    se prepara para afrontar un cambio radical similar al experimentado por la discográfica
    con la llegada del compacto. Por estos días, no son pocos los que se
    animan a vaticinar la muerte del VHS, el video tradicional, a manos del DVD.
    Adaptarse a este cambio marcará la subsistencia en el futuro por parte
    de las editoras, así como también de las grandes cadenas y de
    los pequeños videoclubes.
    Como asegura Alejandro Fava, gerente general de Blockbuster, “en la Argentina,
    el crecimiento del DVD va de la mano del crecimiento del país”.
    Según informa, a fines de 2001, la demanda de este formato sobre el total
    de películas alquiladas era de 13%, y el año pasado terminó
    con cerca de 14%. “Eso quiere decir que casi no entraron máquinas
    reproductoras al mercado durante 2002”, agrega. Sin embargo, de acuerdo
    con sus cifras, el alquiler de DVD experimentó un alza en lo que va de
    este año, llegando a 20% sobre el total de películas rentadas.
    Hoy, la penetración del DVD en el mercado es de 2%; es decir que, de
    cada 100 hogares, dos poseen un reproductor. Pero para fines de 2003 se espera
    contar con un parque de 300.000 DVD players, lo que marca un incremento de 100.000
    máquinas en la plaza. Sucede que este año los precios de los equipos
    comenzaron a reacomodarse hasta conformar la oferta actual, que arranca en los
    $ 500 por unidad.
    Juan Norberto Melo, presidente de la Unión Argentina de Videoclubes,
    augura que el mercado del DVD se va a consolidar en 2006 o 2007. “Va creciendo,
    pero a la mitad de la velocidad que traía antes de la crisis. Está
    volviendo el crédito y la gente tiene más posibilidades de adquirir
    un reproductor. Pero las cifras que se iban a alcanzar en 2004 recién
    las tendremos en 2007”, afirma.
    Así y todo, los miembros del sector vaticinan cambios en el modelo de
    negocios. Roberto Cotesconde, gerente comercial de la editora AVH, señala
    que “el DVD se va a canalizar en la venta, no en el alquiler. De esa manera
    se está dando en todo el mundo y se dará también en la
    Argentina. El VHS, en cambio, casi no se vende, salvo para las producciones
    infantiles”.
    Se estima que por cada reproductora se compran, al menos, siete DVD. Blockbuster
    calcula que para 2005 la distribución de sus ventas entre DVD y VHS será
    de 50% por lado. Y dentro de cuatro años, el primero se llevará
    90% del expendio total. M

    La vuelta
    al barrio

    El resurgimiento de los comercios de proximidad es un
    hecho probado, por ejemplo, en el caso de los almacenes. Pero, ¿representa
    un fenómeno en sí mismo o existe un verdadero cambio de
    hábito de los consumidores? Analizar el negocio del video tal vez
    contribuya a echar luz a este interrogante. “Los consumidores ya
    no quieren, o no pueden, pagar abonos o promociones por una cierta cantidad
    de alquileres; prefieren gastar solamente el dinero disponible en el día”,
    sentencia Valentín Martín Romero, gerente general de la
    editora LK-TEL, la cual, en lo que va de 2003, aumentó en 5% sus
    ventas a los videoclubes barriales.
    En el mismo sentido, desde AVH se indica que en 2002 los videoclubes independientes
    representaban 60% de las ventas de la editora, porcentaje que se ha incrementado
    10 puntos porcentuales en 2003. Roberto Cotesconde, gerente comercial
    de la firma, aun cuando atribuye este ascenso al mayor impacto que tuvo
    la crisis en los comercios chicos, comenta: “Blockbuster restringió
    muchísimo su número de copias y, entonces, la atención
    personalizada de los videoclubes chicos se aprecia, siempre y cuando sirva,
    además, para conseguir la película que se quiere llevar”.

    Lo cierto es que durante 2002, el mercado del video en la Argentina se
    redujo 30% con respecto al año anterior, mientras que la única
    cadena con presencia local sólo se achicó 5%. Actualmente,
    Blockbuster posee 84 bocas de venta y domina 30% de market share. Su gerente
    general, Alejandro Fava, descree del resurgimiento de los videoclubes
    vecinos y se remite a las estadísticas. Según informa, eran
    cerca de 8.000 en 1992; en 2001 habían quedado 3.000; y a fines
    de 2002, sólo 2.800. Además, rechaza sus ventajas comparativas:
    “El delivery fue probado en varios de nuestros locales y no dio resultado.
    Toda la gente nos sugería agregar ese servicio pero, cuando lo
    hicimos, no funcionó”.