- Durante los primeros seis meses de este año se atenuó levemente la caída del consumo que se había iniciado en 2001, profundizada de manera significativa después de la devaluación que provocó el incesante aumento de precios de las categorías que integran la canasta básica.
- La inflación impactó de manera negativa en el consumo de alimentos y bebidas: el pasaje a las segundas marcas y el reemplazo de productos premium por otros más económicos fueron distintivos de 2002. Sin embargo, al finalizar el año, ya empezaba a producirse el regreso hacia los estándares previos a la devaluación.
- En cuanto a canales, aunque tuvieron mayor presencia física, las grandes cadenas de supermercados no pudieron revertir una tendencia que viene desde 2001: la vuelta de los consumidores al barrio a la hora de adquirir los productos básicos de la canasta. Buen desempeño de los shopping a partir del segundo semestre de 2002.
- El estudio de actitudes del consumidor muestra que las mujeres son las que cada vez en mayor medida deciden en el acto de compra. En lo que respecta a las edades, la elección de los productos recae en los treintañeros.
- Todos los segmentos inherentes al cuidado y la higiene personal mejoraron su nivel de facturación de enero a junio de este año, aunque continúan las estrategias de ahorro implementadas en el primer semestre de 2002.
- Crece el porcentaje de argentinos que ahorra y, también, el dinero que invierten en indumentaria, alimentos y refacción y construcción de viviendas. En cuanto al crédito, si bien sigue en baja comparado con otros años, en contraste con 2002 se advierte una leve recuperación.
- El efectivo motorizó la compra-venta de propiedades, aunque los índices registrados durante los primeros nueve meses de 2003 reflejan la falta de financiación. La disminución en la oferta de alquileres expresa la misma carencia. La inversión privada movilizó la industria de la construcción durante 2003. La obra pública concita la esperanza del sector para el mediano plazo.
- Aun cuando el sector automotor reconoce que la imlpementación del Plan Boden 2012 reavivó el mercado interno, también admite que todavía falta mucho para que se produzca una verdadera reactivación. Caída en las ventas a Brasil.
