La gran fusión del año en la industria farmacéutica podría haber sido motivada
por la necesidad de aumentar la capacidad comercializadora de Sanofi. Motivo:
una nueva droga antiobesidad que podría revolucionar el mercado.
El nuevo conglomerado acaba de publicar los prometedores resultados de un test
para una nueva droga que combate tanto la obesidad como el tabaquismo. La droga,
que se conoce como rimonabant y se comercializará con el nombre de Acomplia,
estaba en los laboratorios de Sanofi mucho antes de la fusión. Ahora, la nueva
compañía, que se llama Sanofi-Aventis- dice que se podría convertir en la sensación
de la década.
Siendo la obesidad un problema que afecta a 100 millones de personas en Estados
Unidos y Europa, los analistas afirman que una droga efectiva podría generar
hasta US$ 6.000 millones en ventas para el final de la década.
¿Bastará con un costoso maquillaje?
El principado de Liechtenstein, todo un anacronismo, quiere cambiarse la cara.
Casi invisible entre Suiza -de la cual es satélite- y Austria, contrató a Wolff
Olins, firma alemana experta en creación de marcas. Según Gerlinde Manz, portavoz
del Gobierno, “era necesario explicar varias cosas y éste nos pareció el método
apropiado”. Durante generaciones, por cierto, la monarquía cultivó bajísimo
perfil, al igual que la familia reinante, que lleva poco más de tres siglos
empinada en las nacientes del Rin.
Al abrigo del manto hélveta, que lo protegía de vaivenes geopolíticos, el principado
se hizo multimillonario tras convertirse en la plaza financiera extraterritorial
(“off shore”) más discreta y turbia de Europa.
CONSPIRACIÓN DE ALTO NIVEL
Sotheby´s y Christie´s al desnudo
The Art of the Steal, un libro escrito por Christopher Mason, revela intimidades
del complejo mundo del arte en Londres y Nueva York. Relata el juicio a Sotheby´s
y Christie´s que terminó con prisión para uno de los muchos responsables.
Mason, veterano analista del mundo del arte, cuenta allí cómo las dos mayores
casas de remates del mundo, conspiraron para asegurarse ganancias mínimas de
todo lo que pasaba por sus manos, desde cuadros hasta joyas y muebles antiguos.
El libro es un detallado y jugoso relato de los tejes y manejes de las dos firmas
conocidas por sus subastas multimillonarias de pinturas, diamantes, esmeraldas
y otras posesiones de ricos y famosos. En esta investigación que le demandó
2.400 entrevistas a 300 personas durante dos años y medio, Mason hilvana una
historia de glamour y avaricia donde ambas casas conspiran para fijar precios
entre bambalinas.
En años recientes la gran competencia entre las dos casas por conseguir grandes
colecciones que las llevaran a los titulares de los diarios, fue haciendo que
una y otra redujeran hasta llevar a cero la comisión que reciben del vendedor.
En 1994 se reunieron en Londres Sir Anthony Tennant, presidente de Christie´s
desde 1992, y Alfred Taubman, presidente de Sotheby´s para tratar de mejorar
la rentabilidad de ambas casas de subastas.
CHINA E INDIA
Dos desafíos enormes
Sin duda, China e India son líderes en desarrollo. Pero parten de premisas muy
distintas: Beijing se apoya en infraestructura e industria, Delhi en servicios.
Ambas plantean tipos de globalización riesgosos para el resto del mundo.
En síntesis, así opina Stephen Roach, analista jefe de Morgan Stanley (Nueva
York), cuyo pensamiento influye en Wall Street y otras bolsas. “El ímpetu industrial
chino es asombroso. El sector -puntualiza- ha subido de 41,6% del producto bruto
interno en 1990 a 52,3% en el 2003; por ende, ha aportado 54% a la expansión
acumulada por el PBI en esos 13 años”.
A la inversa, el sector terciario (servicios) es la clave del desarrollo indio.
Su parte en el PBI ha ido subiendo de 40,6% (1990) a 50,8% el año pasado. Por
ende, ha aportado 62% a la expansión acumulada en la economía.
No obstante, “los puntos fuertes de ambas ocultan vulnerabilidades. El sector
secundario del PBI indio continúa estancado desde 1990 en alrededor de 27,2%
del PBI”. Por consiguiente, la industria ha aportado apenas 27% del aumento
acumulado por el PBI en 13 años (la mitad de China). Al mismo tiempo, el sector
terciario chino apenas avanzó de 31,3 a 33,1% del PBI en el lapso 1990-2003
y aportó sólo 33% a su expansión acumulada.
