miércoles, 29 de abril de 2026

    Tata puso un pie en Iberoamérica

    Tata es la primera organización mundial en lograr el nivel 5
    de integración en el modelo de madurez para capacidades (capability maturity
    model integration, CMMI) y en el modelo de madurez de capacidades individuales
    (P-CMM).
    Expertos como Ronald Radice y el coautor de P-CMM, William Hefley, condujeron
    una rigurosa evaluación de siete meses. Ésta cubrió una vasta muestra de usuarios
    TCS en varias sucursales de India, centros de desarrollo global y locaciones
    en todo el mundo (una de ellas en el Río de la Plata). Las actividades de TCS
    en 27 países de seis continentes fueron cubiertas por la evaluación integrada
    más grande de su tipo hasta el momento.
    “La firma es referente en parámetros de calidad, al ser la primera del mundo
    en usar la metodología Scampi para evaluaciones P-CMM”. Así lo señalaba Narayana
    Chandrasekaran, vicepresidente ejecutivo con oficinas en Bombay (Mumbéi), de
    paso por Buenos Aires. Responsable de operaciones globales, está recorriendo
    la red iberoamericana de TCS.
    A diferencia de las multinacionales de cuño occidental, la compañía india ha
    optado por combinar Latinoamérica con sus dos antiguas metrópolis, España y
    Portugal. Desde el hub en Montevideo y fuerte presencia en Brasil (un equipo
    de más de 200 personas), la idea es extender y profundizar presencia al sur
    del río Bravo.
    “Existen emprendimientos conjuntos, donde TCS tiene la mayoría de cada paquete,
    en Brasil (TBA) y Chile (Comicrom)”, explica el ejecutivo. Sin llegar a ese
    estadio, la compañía tiene alianzas de marketing en la Argentina (Datco), Perú,
    Colombia y Venezuela. En el caso argentino, “la crisis del 2001 frenó iniciativas
    y planes que hoy retomamos”, explica Mario Tucci Meise, vicepresidente para
    Iberoamérica.

    Modelo peculiar
    El modelo de estructura regional es poco usual, pero toma en cuenta sus características.
    De ahí la segmentación por idiomas (castellano y portugués), la preferencia
    por elementos locales (95% o más) y management con experiencia en empresas como
    IBM, Novell, etc. Esperan llevar la dotación actual de 400 personas, a más de
    1.000 a fines del 2005.
    La actual red, que comenzó a operar recién en mayo de 2002, tiene por ahora
    dos centros de desarrollo global: Uruguay y Brasil. “Montevideo actúa como base
    para proyectos en Iberoamérica y Estados Unidos, debido a su zona de libre tráfico.
    Tenemos ahí más de 180 personas”, apunta Chandrasekaran. Al conjunto de países
    en esta etapa inicial (España, Portugal, México, la Argentina, Uruguay, Chile
    y Brasil) irá sumándose el resto.
    Obviamente, la clave del fenómeno está en India, donde la compañía es exportadora
    líder de software desde 1968, casi en la prehistoria de la TI. Entre sus más
    de 1.000 clientes, ocho figuran entre los Top 10 de Fortune. El sistema TCS
    abarca más de 100 sucursales en 32 países, proyectos en 53 y dispone de más
    de 2.300 analistas con certificados de calidad en software (CSQA). Ahora, también
    cotiza en la bolsa de Bombay.
    Amén del vasto mercado del subcontinente (India y vecinos), “China es la mayor
    plaza y nosotros apuntamos a las operaciones locales de grupos globales. Por
    otra parte -añade el directivo-, propendemos a integrar un megamercado que una
    el sur y el este de Asia”.
    A la vez, TSC forma parte de un imperio, el grupo Tata. Fundado en Bombay en
    1858 por Jamsetji Nusserwanji Tata -de cuyo fallecimiento se cumple un siglo
    este año-, cubre ingeniería, acero (máximo productor indio) y otros insumos
    industriales, telecomunicaciones (es uno de los tres líderes del país en celulares),
    energía (mayor operador de usinas eléctricas), agronegocios, químicos, automotores,
    hotelería, banca y finanzas. En total, más de 80 empresas, 275.000 empleados
    y US$ 13.400 millones en ventas anuales. Los activos se estiman en alrededor
    de US$ 12.200 millones y el aporte de Tata al producto bruto interno indio equivale
    a 2,4%.