miércoles, 15 de abril de 2026

    Las importaciones que importan

    Por Luis García


    Al amparo de la reactivación económica registrada con posterioridad a la devaluación, las importaciones volvieron a exhibir un volumen más acorde con el desarrollo económico del país, pero todavía muy por debajo de los niveles alcanzados en 1997 y 1998. En el primero de estos años sumaron US$ 30.450 millones y en el segundo US$ 31.376 millones, cifra ésta que constituye la máxima alcanzada.


    A partir de esa fecha y como consecuencia del acentuado empeoramiento de las condiciones económicas, las compras externas entraron en una etapa de fuerte descenso, por la incertidumbre que caracterizó la economía del país en ese período y la falta de financiamiento externo. Fue así que en 2.002 tocaron el mínimo de US$ 8.991 millones con una merma superior a 70% con referencia a los años mencionados.


    Desde ese momento y debido al cambio de las condiciones económicas y financieras del país, comenzó una importante recuperación. Sobre la base de que las exportaciones podrían situarse en torno a US$ 40.000 millones, quedaría todavía un saldo favorable de entre US$ 9.000 y US$ 10.000 millones, un nivel similar al logrado en 2004, aunque bastante inferior al de 2003 (US$ 15.732 millones).



    El gran vendedor



    Brasil, por su condición de principal socio del Mercosur, sigue siendo el proveedor externo más importante del país, con una amplia distancia con respecto al resto. En 2.004 se importaron de ese país US$ 7.567 millones contra US$ 3.388 millones de Estados Unidos y US$ 1.402 millones de China. Después le siguieron Alemania (US$ 1.093 millones), México (US$ 758 millones) e Italia (US$ 623 millones).


    En los primeros cuatro meses de este año las posiciones de los primeros puestos se mantuvieron sin variantes con la salvedad de que Italia con US$ 238 millones, desplazó a México (US$ 214 millones) del quinto puesto.


    En lo referente a la composición de las importaciones es alentador que las máquinas, aparatos y material eléctrico, que en gran medida constituyen inversiones productivas, representen en forma individual el rubro más importante con 28% del total. Después le siguen los productos químicos y conexos destinados a formar parte de los diversos procesos productivos. Este renglón representa 19% del total importado. Con 16% participa lo que en la jerga aduanera figura catalogado como material de transporte, constituido principalmente por los vehículos y camiones provenientes de Brasil. Estos tres renglones absorben casi las dos terceras partes de las compras externas.


    El resto de los rubros se halla muy atomizado con gravitaciones individuales que oscilan entre 1 y 3% del total.



    Banco Central al frente



    Para muchos lectores resultará una sorpresa que el principal importador del país durante el año pasado haya sido el Banco Central con US$ 1.004,8 millones. El liderazgo en este aspecto se explica por su carácter de ente rector de las finanzas. En ese carácter tiene entre sus distintas obligaciones, la de mantener adecuadamente abastecida la plaza cambiaria de billetes-divisas. Al margen de esa función, el Banco Central también realiza importantes compras de papel para la impresión de billetes en moneda local, aunque esta tarea la comparte con la Casa de Moneda, igual que lo relativo a la acuñación de monedas.


    Otras entidades financieras también importan directamente billetes-divisas (principalmente dólares y euros) para abastecer sus propias necesidades. La mayor parte de las divisas que entran en forma de billetes pasan a engrosar los colchones de los ahorristas y las cajas de seguridad que tienen en los bancos, al margen de otras alternativas que los inversores decidan para brindar un resguardo seguro a los ahorros en moneda extranjera.


    Los cinco puestos siguientes al primero en este ranking lo ocupan las terminales automotrices. La que aparece en primer lugar es Ford con un total de US$ 743 millones, seguida por General Motors (US$ 695 millones), Volkswagen (US$ 578 millones), Daimler Chrysler (US$ 363 millones) y Toyota con US$ 360 millones.


    Cuando se analizan estas cifras hay que tener presente que no solamente incluyen vehículos terminados y partes componentes para los autos que producen en el país. En menor medida incorporan también importes originados en la compra de equipos y maquinarias para las plantas industriales, que en la práctica constituyen inversiones y no bienes de cambio como son los productos destinados a la venta o a la producción de los vehículos. Determinar con cierta exactitud la gravitación de cada uno de estos items dentro del total importado, es una tarea compleja dadas las distintas posiciones arancelarias.


    Éste es uno de los aspectos que deben evaluarse si se decide realizar una comparación entre las exportaciones y las importaciones. En las primeras se tiene la total seguridad de que se encuentran integradas únicamente por productos que forman parte del negocio central de la empresa. Mientras en las importaciones, por lo antes expuesto, pueden estar integradas en gran o buena medida por inversiones en activo fijo. Ello se hace más evidente cuando las empresas atraviesan una etapa de expansión de sus instalaciones fabriles o de renovación del parque industrial.


    La compañía de comunicaciones CTI Móvil figura también en los primeros puestos del ranking de importaciones con un importe de US$ 344 millones, integrado básicamente por equipamiento y compra de teléfonos a los proveedores del exterior.


    En los puestos siguientes aparecen otros dos bancos (BNL y Lloyds TSB Bank Plc), que también responden a la necesidad de adquirir divisas-billetes para sus clientes locales. El primero figura con importaciones por US$ 343 millones y el segundo por US$ 265 millones. Por razones similares aparecen otras entidades pero con cifras bastante inferiores a las mencionadas. El Macro Bansud, por ejemplo, esta mencionado con US$ 132 millones, mientras que el Galicia aparece con US$ 97 millones y después lo hace el Patagonia Sudameris (ahora Patagonia) con US$ 93 millones.


    Renault y Peugeot Citroen figuran también en los puestos de privilegio de este ranking. La primera con US$ 332 millones y la segunda con una cifra ligeramente inferior (US$ 278 millones).


    Al analizar con detenimiento las empresas que forman parte de este ranking se observa una curiosa similitud entre las tres principales cadenas de supermercados del país (Carrefour, Cencosud y Coto). Cada una de ellas concretó importaciones por valores casi idénticos (entre US$ 28,2 y US$ 28,8 millones).