sábado, 30 de mayo de 2026

    Un banco con experiencia en economías emergentes

    Por Gustavo Baiman


    Eduardo Spangenberg
    Foto: Diego Fasce

    Hasta el momento es la mayor operación financiera luego de la crisis de 2001, Standard Bank, entidad de origen sudafricana y que mantiene negocios en más de 35 países, desembarcó en el país como banca minorista –como banca mayorista está desde 1998– con la compra de BankBoston.
    Los puntos centrales de la estrategia comercial de la entidad serán consolidar la relación con sus clientes aprovechando las sinergias del conocimiento local de BankBoston y la experiencia internacional de la nueva marca; continuar con los servicios financieros de alta calidad para individuos, Pyme y grandes corporaciones a través de unidades de negocios para los distintos sectores de la economía; y extender la cobertura del banco con la apertura de nuevas sucursales y con el desarrollo de nuevos productos y servicios.
    El gerente general de Standard Bank –y ex director de BankBoston–, Eduardo Spangenberg, habló con Mercado sobre el sistema financiero en general y las particularidades de las estrategias de este nuevo jugador.
     
    –¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a Standard Bank a empezar a operar en el país como banca comercial con la compra de BankBoston?
    –Principalmente la potencialidad que tiene el sistema financiero en su proceso de recuperación. Antes de la crisis representaba 23% del PBI y en la crisis había llegado a ser 7%. Actualmente es de 11% y la potencialidad de crecimiento, sólo comparándose con economías emergentes donde el sector representa más de 30% del producto bruto, es altamente favorable. En una Argentina que está en un proceso de crecimiento sostenido, con superávit fiscal, se daba el entorno necesario como para tomar la decisión de aumentar la presencia del banco en el país.
     
    –Sin embargo todavía estamos lejos de los indicadores anteriores a la crisis. Concretamente, ¿cuáles son las expectativas de crecimiento del sector?

    –El sistema financiero está muy atado a la recuperación de la economía, ya que registra un efecto multiplicador entre dos veces y dos veces y medio de lo que crece la economía. Ésta ha venido creciendo a tasas de 8% anual y el préstamo al sector privado en los últimos años creció entre 30 y 35%. No es extraña esta rápida recuperación del sector: así como hubo una caída muy fuerte cuando se desplomó el PBI, ahora se advierte esta recuperación.
    En depósitos ya se están alcanzando niveles parecidos a los que se tenía antes de la crisis. Este es un negocio de volumen, por lo tanto hay que crecer 30 ó 35%; obviamente dependerá también de los factores externos macroeconómicos porque estamos en una economía globalizada. Pero no es de extrañar que en cinco años volvamos a tener los niveles que teníamos antes de la crisis.

    Nueva etapa
    –En los 90 el sector financiero era muy dependiente del Estado que era un gran tomador de créditos. Actualmente, aunque pueda no ser claro, tenemos otro esquema, ¿cuáles serían las características del sistema financiero que se corresponderían con este modelo?

    –El sistema financiero claramente acompaña las necesidades y los momentos del país. En la década del 90 todo el proceso de privatizaciones hizo que los mercados financieros también cumplieran un rol distinto. Hoy estamos en una etapa donde lo primero que se está recuperando es el consumo. La inversión viene atrás, y el sistema financiero acompaña este proceso.
    Las necesidades de financiamiento del Estado con un superávit fiscal primario son bajas y no hay necesidad de que nuestro sector esté financiando al sector público, que tiene posibilidad de buscar distinto financiamiento. Es sano para el sistema financiero dedicar la mayoría de sus recursos al sector privado.

    –Hablaba de la estrecha relación del sector financiero con el crecimiento de la economía “real”. ¿Qué pasa si cambia el escenario, si la economía se congela o se retrae? ¿El sistema está lo suficientemente sólido para sobrellevar esto?
    –El sistema financiero claramente está mucho más sólido y los niveles de morosidad de la cartera son los niveles históricos más bajos que recuerde. Si seguimos acompañando este nivel de crecimiento los niveles de morosidad van a subir; eso es lo lógico, controlados pero tienen que subir, porque es así históricamente. En el medio el sector ha recuperado su solvencia en términos de capital y además recuperó rentabilidad.
    En este proceso de crecimiento de los préstamos de 30 a 35% por año y un nivel mayor de bancarización y de acceso de los clientes a usar los productos bancarios, tenemos nuevamente rentabilidad. Hay que pensar en acompañar los ciclos normales que puede tener cualquier economía. Si se enfría, de todas formas, no hay que pensarlo en términos de una crisis apocalíptica; un ciclo con indicadores no del todo favorable se puede llevar perfectamente.
     
    –¿Cuál es el perfil que quieren darle a Standard Bank?
    –Lo que realmente cambia es la marca, y de hecho en nuestra publicidad lo estamos remarcando: misma historia, mismo lugar, más futuro. El perfil de clientes que viene de BankBoston es el que vamos a mantener, vamos a profundizar aún más la presencia en los mercados en los que estamos, como los negocios agropecuarios, Pyme, el negocio de individuos y el lanzamiento de nuevos productos. Buscamos continuamente más beneficios para nuestros 720.000 clientes individuales y unos 20.000 clientes corporativos y Pyme, con más productos. Hemos comprado la marca de tarjeta de crédito Argencard con la intención de hacer acuerdos con cadenas de supermercados, minoristas y de electrodomésticos.
     
    –¿La compra de la marca Argencard se hizo con la idea de llegar a sectores medios y de más bajos recursos?
    –El perfil de la banca individual que viene de BankBoston y que vamos a seguir teniendo es 70% por ciento ABC1 y 30% C2. Con Argencard nuestra intención es ampliar aún más la torta para que el share del C2 suba, pero más que nada por acceder a través de estas cadenas a mayor cantidad de gente que hoy con 87 sucursales no podemos contactar. Argencard no se va a vender a través del banco, no es una tarjeta del banco, sino que buscaremos acuerdos con cadenas para poder a acceder a lugares a los que hoy no podemos llegar.

    Negocio universal
    –¿Con relación a la banca corporativa, van a poner foco en algún determinado sector?

    –Vamos hacer foco en todos los sectores. Nuestra definición es la de un negocio universal, por lo tanto en banca corporativa la intención es mantener y profundizar todos los negocios. Tenemos una estrategia para distintos segmentos, y atendemos a todos en forma individualizada, como el segmento agropecuario, el del transporte y las grandes corporaciones. Para cada uno de esos sectores tenemos una unidad de negocios que se ocupa de atenderlo con estrategias diferenciadas.
     
    –Hay una marcada expansión de Standard Bank, ¿la estrategia de este proceso es comprar otros bancos como en el caso del Boston?
    –Standard Bank está en un proceso de expansión y la Argentina fue una de esas operaciones. El banco está en casi cuarenta países en el mundo, es un proceso continuo de búsqueda de oportunidades. Donde está con mayores inversiones es en los países emergentes, por eso se define como un banco con experiencia en mercados emergentes y el proyecto de expansión sigue.
     
    –¿Y cómo es la comunicación que tienen con las autoridades corporativas en la casa central, cómo se reportan?
    –La Argentina es una unidad importante para ellos porque tiene mucha similitud con Sudáfrica y en el modelo internacional que buscan, la Argentina cumple un rol importante porque han encontrado un banco con una buena estructura organizacional y de negocios en un país con un market share importante.
    Particularmente reporto al chief executive del área minorista y de pequeñas y medianas empresas, más que nada porque es el área que más refleja el negocio universal que tiene el banco. Acá han confiado claramente en el management de BankBoston, además como política en general la corporación trabaja con recursos humanos locales, es imposible pensar que uno pueda hacer inversiones en el mundo, con distintas culturas, con distintas regulaciones y no tener gente local que administre. También vino una persona importante dentro de la organización que es el link natural que tengo con el mundo de Sudáfrica, porque somos parte de una nueva organización y uno tiene que buscar la forma de tener un mayor conocimiento en lo que hace a cultura y organizaciones. M