martes, 21 de abril de 2026

    RSE – Capítulo IV -Desarrollo en las comunidades locales y trabajos compartidos

    LIBRO BLANCO | Capítulo IV

    Por Mauro Maciel


    Julio Claudeville

    “En Barrick Gold la práctica de RSE es tener una política de protección al medio ambiente, cumplir con todos los requisitos y normas de empleabilidad en las comunidades y llevar a cabo una política responsable hacia adentro de la empresa”, expresa el gerente de Asuntos Corporativos de la compañía minera, Julio Claudeville. De esta manera realiza una presentación que exhibe el compromiso con que Barrick asume la puesta en práctica de sus actividades correspondientes a la actividad minera.
    “Nosotros pensamos que la RSE es un paraguas amplio y particularmente en la minería hacemos mucho foco en el desarrollo sustentable”, agrega Claudeville. “La actividad minera tiene un tiempo determinado. Hay proyectos que pueden durar entre 15 y 30 años y llegan a comunidades donde provocan un tremendo impacto socioeconómico, a través del empleo y del desarrollo de los proveedores locales. La obligación del equipo de responsabilidad social de la empresa, entonces, es ponernos de espaldas a la mina y de frente a la comunidad, pensando en el momento del cierre”.
    En consecuencia, desde su gerencia se trabaja sobre tres ejes centrales que pretenden orientar el rumbo de los programas de un desarrollo económico sustentable, independientemente al mayor o menor período de residencia de la compañía minera en las comunidades de impacto de las operaciones. “En nuestras comunidades de Jáchal e Iglesias, en el norte de la provincia de San Juan, los ejes de desarrollo económico son el turismo, la ganadería y la agricultura. Por lo tanto, el de la sustentabilidad es un tema que en nuestra área está muy focalizado”.

    –A veces se percibe que las empresas, a través de la RSE, aparecen en las comunidades para cubrir vacíos del Estado. ¿Considera que en algunos casos se puede cometer el error de interpretación?
    –Si. Uno puede cometer ese error y hay que tener mucha precaución. Por eso nosotros tenemos reuniones periódicas con las municipalidades, intendentes, concejales, de manera de armonizar los planes que hacen a los ejes de salud y educación, que tienen al Estado detrás, con el objetivo de coordinar esfuerzos y lograr sinergias. No pretendemos ir en contra de las políticas del Gobierno, sino más bien complementarnos en el proceso de sinergia.

    La idea de desarrollo sustentable
    Para nosotros es un gran orgullo que al día de hoy, después de empezar a trabajar en 2003, la gente comprenda el concepto de desarrollo sustentable. Esto es un logro. Al comienzo es probable que la visión haya estado distorsionada y se haya visto a estas grandes empresas como a Papá Noel o comprando voluntades. Luego de un tiempo de trabajo, la gente comprendió perfectamente qué es lo que implica el desarrollo sustentable y cómo funciona la metodología de trabajo de la compañía, que es la de trabajos compartidos.
    Hemos dejado atrás una primera etapa donde lo único que teníamos eran pedidos de donaciones a instituciones deportivas o, simplemente, donaciones de dinero.

    –Tal vez la forma de establecer los programas o actividades de RSE, dentro de la compañía, resulte posible a partir de una lista de iniciativas alternativas sobre las que luego se estiman los beneficios particulares. ¿De qué manera en Barrick han decidido enfocar las actividades de RSE?
    –En primer lugar, partimos de un documento de análisis socioeconómico que estamos obligados a realizar para hacer el informe de impacto ambiental. En segundo término, existe un importante trabajo sobre el terreno. Por último, y lo más importante para nosotros, son los procesos de participación ciudadana, donde la comunidad, la empresa y los demás actores sociales se sientan a una mesa de sustentabilidad de la cual deben surgir los programas.
    La compañía no pretende imponerle a la comunidad cuáles son las acciones que tiene que llevar adelante. Creemos, en cambio, que es preciso sentarse con la comunidad, entender las necesidades, compartir la información y tomar decisiones en conjunto y con esfuerzos compartidos. Este concepto es clave, porque de lo contrario pensamos que se trataría de una especie de equipo de iluminados que va a una comunidad a decir qué es lo que hay que hacer. Y consideramos que sería un error.

    –¿Cuáles son las estrategias de comunicación en materia de RSE de Barrick?
    –Empezamos en 2003 nuestro trabajo de acciones comunitarias e invertimos casi un año solamente en información. Hemos ido a las escuelas a trabajar con las maestras, los profesores y los padres de los alumnos, brindando y mostrando conocimientos de lo que era la minería, que hasta el momento se trataba de una actividad nueva que llegaba a la comunidad, y dispuestos a responder preguntas. Esto se hizo durante más de un año y continúa a la fecha.
    A su vez, hemos implementado dos procesos importantes en la misma dirección. Uno es el programa de visitas, por el que en forma semanal subimos a la mina a gente de la comunidad y de la ciudad de San Juan para que puedan recorrerla, acompañados de personal técnico.
    El otro programa se llama de “Monitoreo participativo” y consiste en la participación de representantes de la comunidad, designados en asambleas democráticas, para que ellos mismos elijan los puntos de monitoreo dentro de la mina. Son ellos mismos quienes toman muestras de agua, suelo y aire para luego enviar las muestras a laboratorios certificados y conocer los resultados del informe. Este programa se lleva a cabo en paralelo a los controles que corresponden a la minería por parte de las autoridades estatales. Sin dudas, se trata de un proceso de transparencia con participación de la comunidad.

    –¿Y en el plano nacional existe una estrategia más amplia?
    –Con el proyecto Veladero estuvimos muy enfocados en la región de San Juan. Tal vez, con el proyecto Pascua-Lama, que es binacional, de otra envergadura, se ha alcanzado un estado público mayor. A partir de ello, estamos con toda una redefinición de nuestra estrategia comunicacional a escala nacional.

    Visitas abiertas
    Vamos a implementar un programa de visitas, en el que líderes de opinión puedan subir a la mina y tomar contacto, no sólo con las operaciones de la mina, sino también con las comunidades, y vean todos los programas de desarrollo sustentable que se llevan a cabo.

    –Una buena parte de los programas de RSE supone limitar el daño a las marcas o a los resultados económicos de las empresas, que en ocasiones sufren el embate de una prensa hostil o sabotaje por parte de los consumidores. ¿Cuál es su mirada al respecto?
    –Para nosotros, más que en ninguna otra actividad, la licencia social es imprescindible. Sin ella no se opera. Uno puede tener todos los informes ambientales, las aprobaciones gubernamentales pero si no se cuenta con la licencia social, que no es un documento, no es posible avanzar.
    En ese sentido, en San Juan, no tenemos conflictividad social con las comunidades. A partir de la Ley de Glaciares, en San Juan, la gente ha salido a hablar a favor de la minería. Incluso, antes ya estaban de acuerdo pero no hacía falta que salieran a decirlo. Sin embargo, esta situación obligó a la gente a adoptar una actitud más activa.

    –¿En qué grado se involucra el nivel superior de la organización en las actividades de RSE?
    –Esto es fundamental. Es imposible declararse socialmente responsable si uno no tiene a su gerencia y a toda la cadena de valor alineados. Tenemos una gran cadena de proveedores y contratistas a los que hacemos participar de un premio anual, que pretende sumarlos e incentivarlos. A su vez, en los contratos les exigimos que aporten a la cultura, el desarrollo y el empleo locales. Pensamos que esto se encuentra en el ADN de la compañía y toda la gerencia trabaja en ese sentido.
    Aun los que están en cuestiones técnicas en la mina tienen que tener una mirada hacia la responsabilidad social, de manera que cuando demandamos empleo local, y tal vez no encontremos las capacidades técnicas que sí se pueden encontrar en otro lado, se tenga la comprensión de capacitar a la gente, de dar oportunidades y sumar gente de la comunidad a trabajar en la mina.
    Inclusive tenemos un programa novedoso, en el que las diferentes áreas de la compañía una vez al año deben visitar las comunidades, pasar un día completo, visitar todos los programas que se están llevando a cabo e interactuar con los stakeholders, de manera que ellos mismos comprendan cuáles son los efectos de lo que estamos haciendo, sean receptores y tengan un feedback de cómo la comunidad nos está viendo como empresa.