miércoles, 29 de abril de 2026

    El mercado del agro

    El negocio agrícola apuesta a crecer bajo la adopción de tecnologías verdes, mientras las empresas químicas apuran la compra de compañías especializadas en productos biológicos. En este marco, Novozymes adquirió Nitragim y apunta a fortalecerse como  proveedor de biológicos para la industria agrícola.

    Por Leticia Pautasio

    Por Leticia Pautasio
     
    Novozymes es una empresa danesa especializada en el negocio de las enzimas y microorganismos para más de 30 sectores industriales. Sus productos se utilizan para soluciones de limpieza, tratamiento de residuos, dispositivos médicos y hospitalarios y cultura de células, entre otros. Hace cinco años entró en el negocio del agro con la compra de Philom Bios en 2007 y Turfal en 2010. A principios de 2011 se consolidó en el sector con la adquisición de Nitragin, una empresa especializada en inoculantes, con presencia en Estados Unidos y la Argentina. La operación se valuó en US$ 270 millones y la nueva área de negocio fue denominada BioAg.
    Este movimiento se dio en el marco de una industria que se vuelca cada vez más hacia los productos biológicos y en el cual las empresas químicas también quieren participar. Antes de la operación de Novozymes, Nitragin había tenido ofertas de grandes firmas químicas para adquirir la compañía, pero las negociaciones no prosperaron.
    Este año se produjeron dos movimientos que marcaron definitivamente esta apuesta hacia los productos biológicos: la compra de AgraQuest por parte de Bayer CropScience en alrededor de US$ 500 millones y el de­sem­bolso de US$ 1.020 millones que realizó Basf para adquirir Becker Underwood. Esta firma es el principal competidor de Novozymes en el área agrícola.
    “En los últimos cuatro años el sector de productos biológicos para la industria agrícola tomó mayor visibilidad e importancia”, remarcó Sergio Melloni, director de BioAg Latin América de Novozymes.
    Los daneses decidieron ingresar al mercado del agro como una forma de ampliar su negocio y aplicar sus conocimientos en materia de bacterias y enzimas. En tanto, las empresas químicas comenzaron a mirar el mercado de biológicos como una forma de incorporar tecnologías “verdes” y mejorar los índices de rentabilidad.
    “En los últimos años, la industria progresó en la capacidad de aplicar resultados y se ganó en efectividad y eficiencia”, explicó Melloni. El ejecutivo destacó que la tecnología permitió ofrecer productos biológicos más confiables, lo que desembocó en que el sector dejara de ser marginal para tomar mayor visibilidad.
    En el caso de la industria química, contar con productos biológicos le permite ahorrar costos. “El desarrollo de moléculas que tengan un nivel de toxicidad aceptable –según la reglamentación impuesta por los diferentes Gobiernos nacionales– se transformó en un área altamente onerosa para las empresas químicas”, destacó Melloni.
    Por este motivo, explicó el ejecutivo, las grandes compañías apuntan a crecer en el mercado biológico, que es relativamente más económico. “Los biológicos le ofrecen a las empresas químicas una herramienta de diferenciación y es un segmento que demanda menos recursos económicos que el desarrollo anual de moléculas”, afirmó.
    Al mismo tiempo, la necesidad de industrias más sustentables permitió que los productos biológicos sean vistos con buenos ojos. La producción de biológicos no genera residuos y además pueden aplicarse en reemplazo de químicos en frutas y verduras.

    El boom sojero
    Según datos divulgados por Novozymes, 65% de su facturación en América latina proviene de la Argentina. Esto se debe a que el país tiene una tasa alta de incorporación de tecnología y un importante consumo y valorización de los productos biológicos. Además, el cultivo de soja demanda el uso de inoculantes, en detrimento de otras técnicas de fertilización. “Actualmente el porcentaje de utilización de inoculantes en soja es de 80%”, afirmó Sergio Melloni.
    Estos productos, que Novozymes comercializa bajo el paraguas de biofertilizantes, son los que hoy en día captan el mayor porcentaje de ventas de la empresa en la región. En 2011, la facturación de la compañía en Su­da­mérica fue de US$ 20 millones y la venta de productos para los cultivos de soja representó 75% de los ingresos.
    Sin embargo, la compañía apuesta a crecer en el área de biocontroles (insecticidas y fungicidas) y biopromotores de crecimiento (productos que mejoran el desarrollo vegetal y la performance de los cultivos). “Queremos abrir nuevos mercados, como Chile, Colombia y Centroamérica, en donde vemos una gran oportunidad de desarrollo”, destacó Melloni. El plan es llegar a estos países con una oferta de biopromotores, principalmente para los cultivos frutihortícolas. 
    Los principales cultivos que utilizan las soluciones de Novozymes son la soja, leguminosas, cultivos forrajeros y maníes. La empresa estima que existe una oportunidad de crecimiento en cultivos de maíz y aplicaciones foliares.
    La comercialización de sus productos se realiza a través de socios de negocio o venta directa, según el tipo de tecnología. Novozymes tiene, por ejemplo, acuerdos con Syngenta y Basf para la comercialización de algunos de sus productos.

    Innovación
    Sergio Melloni asegura que el mercado de biológicos ya no será noticia en cuanto a consolidaciones entre empresas del sector, pero sí habrá novedades en materia de innovación y calidad de productos. “Las adquisiciones que se realizaron en los últimos años permitirán aumentar diez veces la capacidad de inversión en investigación y desarrollo de productos biológicos”, resaltó Melloni.
    Novozymes apunta a focalizarse y crecer en el área de productos biológicos para la industria agrícola y para ello destina gran parte de sus recursos a la investigación. Mientras que a escala global Novozymes invierte 14% de sus ventas en investigación y desarrollo, el segmento de BioAg destina 20% de sus ingresos. “Se invierte más en el segmento de agro porque es allí en donde se apunta a crecer”, explicó Melloni. Este año la empresa prevé superar en 10% la inversión en I+D de 2011.
    La Argentina es estratégica para Novozymes y un tercio del total de inversiones en I+D se realiza en el país. La compañía cuenta en Pilar, Provincia de Buenos Aires, con uno de los tres sitios de investigación en BioAg. Los otros dos centros de innovación están ubicados en Estados Unidos y Canadá. La Argentina también es sede de una de las cuatro plantas de producción que la empresa tiene distribuidas a lo largo del globo.

    Hacia el futuro
    Novozymes apunta a crecer 10% en el negocio de biológicos para el sector agrícola en 2012 y facturar 15% más que en 2011. Las meta para 2018 es generar ventas por US$ 250 millones, con una participación de 25% de Sudamérica (la Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia).
    Novozymes (ex Nitragin) cuenta desde hace 20 años con una alianza con la química Basf para el área de investigación y desarrollo tanto para tratamiento a campo como para el tratamiento profesional de semillas. La compra de Becker Underwood por parte de la química plantea un escenario de incertidumbre sobre la posibilidad de continuar trabajando en conjunto. Ambas empresas se encuentran en negociaciones para mantener parte del acuerdo vigente.