miércoles, 22 de abril de 2026

    Molinos Río de la Plata

    Ubicada en el puesto 15 del ranking de responsabilidad y gobierno corporativo, y segunda dentro del rubro alimenticio, la empresa se afianza como referente dentro de un sector muy competitivo. Cuáles son las prácticas que la llevaron a ese lugar y cómo evolucionaron los consumidores.


    Adela Sáenz Cavia

    El decimoquinto puesto obtenido en el ranking elaborado por Merco no es la única buena noticia para esta compañía. En la encuesta entre el público general, de DatosClaros (a partir de la página 34), ha logrado nada menos que el segundo puesto.
    Con más de 100 años de historia, cuenta con una fuerte presencia en la cotidianidad de los argentinos, a pesar de que solo un tercio de su producción se destine al mercado local.
    Adela Sáenz Cavia, gerente de Relaciones Institucionales, ofrece una explicación al respecto: “El principal motivo por el que creo que logramos la distinción es haber encontrado propuestas de Responsabilidad Social Empresaria alineadas con la estrategia de negocio, que generen un impacto positivo mensurable en las organizaciones con las que tenemos una alianza estratégica”.
    “Conferir más poder (empowerment) a las ONG, como Fundación Banco de Alimentos, Huerta Niño y Potencialidades, da cuenta de lo fructífero que ha resultado la articulación de Molinos con el tercer sector, a través de iniciativas que promueven la alimentación saludable. A su vez, considero que el impacto que ha tenido el programa “Comer rico, comer sano” también pudo haber constituido un motivo de distinción”.
    En cuanto al gobierno corporativo, cuentan con dos prácticas que han sido muy reconocidas, la línea ética y el código de conducta. “En el primer caso, la línea es administrada por un tercero independiente y permite a los colaboradores y terceros denunciar toda conducta potencialmente irregular dentro de la empresa, preservando la confidencialidad y el anonimato. Desde su implementación se han recibido en total más de 140 contactos. Periódicamente se lanzan campañas de comunicación a fin de refrescar su vigencia. Durante el año pasado se realizaron diversas publicaciones a través de carteleras, la revista interna y el envío de correos electrónicos al personal. Se pueden realizar denuncias y consultas a través de un número de teléfono gratuito o por Internet”, detalla Saenz Cavia.

    Marco de ética
    “En el otro caso, –continúa– el código de conducta de la empresa establece un marco de ética empresarial que guía la actuación responsable de la compañía, y que deben cumplir los empleados. La gerencia de Recursos Humanos y Organización verifica que todos los colaboradores de la compañía se notifiquen del contenido de este código y de sus posibles modificaciones, y que todo nuevo colaborador lo firme cuando ingresa a la empresa”.
    Las diversas actividades sobre responsabilidad social no han nacido necesariamente desde las más altas esferas de la empresa, sino que el papel de los empleados ha sido fundamental. “Muchas de las acciones que desarrollamos en RSE han surgido por el interés de los empleados. Tanto en materia de donaciones, como implementando propuestas de acción junto con organizaciones de la sociedad civil como el voluntariado corporativo en Potencialidades o Fundación Banco de Alimentos. El desarrollo de huertas y la pintada de instituciones cercanas a las plantas también han surgido como respuesta a intereses planteados por nuestros colaboradores”, sostiene.
    En la actualidad, las empresas alimenticias tienen un gran desafío respecto a las costumbres nutritivas de sus consumidores. Por eso es que han decidido promover hábitos de vida saludable en todos los programas de vínculo con la comunidad, en particular en aquellos referidos a lograr una dieta equilibrada.
    Por último, Sáenz Cavia analiza los cambios que ha vislumbrado respecto a los consumidores en el último tiempo: “Son cada vez más conscientes de los impactos sociales y medio­am­bientales de las marcas. De forma incipiente exigen información sobre temas de sustentabilidad. Por eso es que trabajamos en la adopción de prácticas de marketing responsable”.