La compañía multinacional argentina de alimentos es protagonista permanente en este campo. Por eso no sorprende que haya ocupado la primera posición en “Las 100 mejores”. Su Comité de Sustentabilidad, conformado por la cúpula ejecutiva de la organización, y su gerencia corporativa de Sustentabilidad apuntalan la estrategia de la empresa.

El esfuerzo conjunto apunta a mantener el compromiso con los mejores resultados en términos económicos, sociales y ambientales. Precisamente el gerente corporativo de Sustentabilidad, Claudio Giomi, respondió a Mercado sobre la manera en que Arcor concibe la RSE y compartió su mirada sobre aspectos relacionados a la sustentabilidad empresarial.
–¿Es la RSE una política genérica o una estrategia que se refleja en las operaciones del negocio de Arcor?
–En Arcor hablamos de una gestión responsable orientada a la sustentabilidad. Se trata de una gestión que plantea en esos términos la vinculación con todos los públicos de interés y que busca como resultado no solo la sustentabilidad de la compañía sino también de las comunidades en las que operamos. Desde esa perspectiva, no es una posición coyuntural ni una opción marginal a nuestras operaciones, más bien es un enfoque de gestión de negocios que la compañía tiene que seguir desarrollando para responder a este escenario que se manifiesta cada vez con mayor claridad. En tal sentido, entendemos que se trata de un proceso progresivo que tiene que ver con una visión integral de la gestión y con una perspectiva de búsqueda de resultados con incorporación de valor.
–Y en la organización, ¿cuál es el lugar que ocupa el desarrollo de las políticas de RSE?
–Existe un sistema de gestión que está conformado por un Comité de Sustentabilidad, cuyo titular es el presidente de la compañía e integrado por directores ejecutivos y miembros del máximo nivel de conducción de la organización. El Comité de Sustentabilidad procura velar por los lineamientos políticos y que la orientación de los procesos se encuentren reflejados de acuerdo a lo previsto.
Esta estructura se complementa con la gerencia corporativa de Sustentabilidad que tiene como tareas básicas la planificación, el seguimiento y el monitoreo de la estrategia que es definida por el Comité de Sustentabilidad. Es decir, que a la gerencia le cabe un rol más vinculado a la gestión mientras que al comité le corresponde la definición y la orientación de la estrategia.
Asumimos que la nuestra es una tarea transversal. Por ello el desafío es progresivo y está presente en todas las áreas de gestión de la compañía. No le corresponde a la gerencia hacerse cargo de la sustentabilidad sino procurar que las diferentes áreas gestionen de manera responsable.

Claudio Giomi
–¿Cuál es la meta de Arcor a partir del desarrollo de la RSE?
–Definimos como estrategia de sustentabilidad fortalecer la ventaja que esta perspectiva tiene para el desarrollo estratégico del negocio de la compañía, dado que permite pensar en el largo plazo. Sin dudas que una empresa que tenga mayor capacidad para retener talento y mejor reputación, que agregue valor a su gestión, que contribuya al desarrollo de la sociedad, es una empresa más competitiva y tendrá mayores posibilidades de éxito.
–¿La RSE puede resultar una resistencia al desarrollo del negocio y el crecimiento económico de la compañía? ¿De qué manera?
–Si pretendemos trabajar en relación al impacto hipotético que nuestra compañía ejerce sobre la comunidad en términos ambientales, económicos y sociales, es necesario conocer y entender dónde están los riesgos y dónde las oportunidades vinculadas a todo ello. Bajo esa perspectiva, una compañía actúa sobre la minimización de riesgos y la explotación de oportunidades.
Entonces, creemos que es preferible ver el tema desde esta lógica y no solo como un escenario de restricciones. Dicho de otro modo, pensar en los temas vinculados a la sustentabilidad como obstáculos es enojarse con la realidad misma. Uno debe tener capacidad de comprender la realidad en la que se desempeña y actuar sobre ella.
–¿Dónde se debe poner el foco en este campo de la RSE?
–Hemos definido como política de sustentabilidad, a partir de un análisis de las dimensiones económica, ambiental y social, un compromiso general con el desarrollo sustentable. Abarca una mirada integral que se resume en comprender que todos nuestros procesos deben estar sujetos a la perspectiva de la sustentabilidad.
Además, hemos definido cinco objetivos estratégicos específicos en base a temas que consideramos relevantes para una compañía como la nuestra. Estos cinco temas son el uso racional del agua, el uso racional del packaging, la eficiencia energética y la minimización de los impactos que contribuyan al cambio climático global, el respecto y la protección de los derechos humanos y laborales, y por último contribuir a la vida activa y a la nutrición saludable. A estos cinco temas nos interesa tenerlos presente a lo largo de toda la cadena de valor.
–Cada vez más las compañías buscan ofrecer flexibilidades laborales y mejor ambiente de trabajo para sus empleados, a la vez que el marco de extrema competencia exige mayor demanda y eficiencia de resultados. ¿Qué opina al respecto?
–En base a un análisis de riesgos y oportunidades para cada uno de los temas fijados como políticas, hemos identificado prioridades sobre las que queremos intervenir. En el caso específico de derechos humanos y laborales, tenemos diversas áreas sobre las que nos interesa trabajar.
Una de ellas tiene que ver con el ambiente de trabajo y las condiciones en las que se desarrollan tanto nuestros empleados como los que pertenecen a toda nuestra cadena de valor. Lo mismo sucede con la búsqueda de equilibrio entre trabajo y tiempo libre, donde tratamos de generar condiciones para que esto ocurra de manera positiva. Por otra parte, tenemos un foco puesto en materia de inclusión, a través de procesos que ayudan a promover la inclusión económica y social.
El clima laboral es otra de las líneas de trabajo que conforman este objetivo estratégico de derechos humanos y laborales. Allí se trabaja en base a un índice de satisfacción que se instrumenta por medio de una encuesta de clima que nuclea una cantidad variada de aspectos y apela a indagar cómo perciben nuestros empleados su situación y desempeño en el ámbito de trabajo.
–Cuándo una empresa atiende problemas sociales, ¿qué rol pretende asumir?
–Decimos que somos parte de la solución y por lo tanto ocupamos el rol de contribuir al desarrollo de estos temas. Partimos del supuesto de que no podemos tener una empresa que se desarrolle de manera exitosa en una sociedad que no tenga las mismas condiciones, desde el punto de vista ambiental y social.
La sustentabilidad se trata justamente de alinear los objetivos empresariales a los objetivos de desarrollo de la sociedad, entendiendo por desarrollo los aspectos económicos, sociales y ambientales. Entonces, creemos que es esencial el papel que la empresa puede jugar en relación al tema, que debe involucrarse y que la forma de hacerlo es mediante dos vías posibles: minimizando los impactos negativos o generando oportunidades.
En el tema del uso eficiente del agua uno puede generar una cantidad de iniciativas que tiendan a minimizar el impacto de sus operaciones, por ejemplo, a través de todas las acciones que tiendan a reducir el consumo, plantear su reutilización o trabajar el tratamiento de efluentes, pero también existen oportunidades como las de trabajar a través de la cadena de valor y promover el riego por goteo para la producción agrícola, lo que minimiza el uso del agua y eficientiza la producción.
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