jueves, 30 de abril de 2026

    Testimonios de excepción I

    Banco Galicia

    Ética y transparencia

    Las crisis permiten reforzar el proceso de sustentabilidad como paradigma del negocio. No hay que temer a las redes sociales; es una forma de relacionarse. Se evalúa la organización, el programa y el impacto. Son todas definiciones de esta entidad financiera, pionera en este ámbito.


    Constanza Gorleri

    “En nuestro país estamos en un estado de maduración, con el tema en la agenda empresaria y la creciente incorporación de las Pyme a esta temática”, dice Constanza Gorleri, gerente de Responsabilidad Social Corporativa de Banco Galicia desde 2004, y quien representa una de las figuras más visibles en este campo gracias a su experiencia en el desarrollo y la gestión de la sustentabilidad corporativa.
    Graduada en la facultad de Derecho de la UBA y periodista de la UCA, Gorleri fue elegida en mayo de 2012 presidenta del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), por el período de dos años.

    –A veces parece que el objetivo en las empresas es tener un reporte cuando en realidad el objetivo es hacer una gestión sustentable.
    –En Banco Galicia el informe de sustentabilidad es una herramienta que nos permite gestionar tanto como comunicar. A partir de él, podemos sistematizar y medir nuestro desempeño económico, social y ambiental, que nos permite detectar oportunidades de mejora para una gestión responsable, planificar y gestionar los riesgos y por último comunicar, con información transparente y estandarizada, las actividades y resultados de nuestra actividad.

    –¿Qué pasa con los criterios de sustentabilidad en tiempos de crisis?
    –Las proyecciones de la sustentabilidad y de las crisis se manejan en distintas esferas temporales. La perspectiva de la sustentabilidad plantea un desafío de mediano y largo plazo que debería superar no una sino varias posibles crisis. Estas presentan una oportunidad para fortalecer nuestro proceso de sustentabilidad como paradigma de negocio.

    –La aparición de las redes sociales atenta de algún modo contra la reputación de la compañía. ¿Alcanza un reporte social como respuesta ante dichos eventos de crisis?
    –Creo que no hay que tenerle miedo a las redes sociales. Su irrupción en la vida cotidiana tiene una lógica diferente a la que estábamos acostumbrados, pero es parte de la adaptación que debemos realizar todos (tanto personas como organizaciones) a una nueva forma de relacionarnos. Por otra parte, es normal que en sociedades diversificadas existan críticas desde diferentes ámbitos, sean políticos o de otra índole. Lo importante es la gestión y la cercanía, y el informe de sustentabilidad es una herramienta muy útil para ambos propósitos.

    –¿Realiza su empresa una evaluación del impacto económico de los programas de RSE?
    –La gestión de sustentabilidad implica necesariamente la evaluación de impacto. Es por ello que desde el banco desarrollamos una herramienta, la Matriz de Análisis de Impacto Social (MAIS), que permite una evaluación en tres niveles: la organización, el programa y el impacto. Estos resultados alimentan nuestro informe de sustentabilidad.

    –La ausencia de un contralor en materia de RSE, ¿de alguna manera relaja en términos de calidad los programas de sustentabilidad?
    –Me parece que la creencia en la ausencia de “contralor” es errada o sesgada, ya que implica considerar al Estado como el único ente con capacidad de controlar las relaciones que se desarrollan dentro de una sociedad. En las sociedades occidentales, las relaciones sociales se caracterizan por una gran capacidad de autorregulación, sin desmerecer el importante rol del Estado. En nuestra experiencia de gestión sustentable, la relación de cercanía con nuestros grupos de interés, que nos aportan su feedback, visión, necesidades e intereses, constituye en definitiva cierta “licencia para operar”.

    –¿Qué tipo de temáticas ocupan las principales preocupaciones de los bancos, en términos de responsabilidad social o sustentabilidad?
    –Entendemos como principales preocupaciones en el sector bancario, a la ética y la transparencia en la gestión, así como también a la mejora de la calidad de vida de la comunidad, no solo a través de productos y servicios de excelencia, sino también promoviendo el desarrollo social, principalmente en las áreas de educación, promoción laboral, salud y medio ambiente.

    –¿En qué aspectos percibe un consumidor responsable en el sector bancario, si es que existe?
    –Existe y hoy se puede percibir un incremento del consumidor responsable. Podemos verlo en los clientes preocupados por el medio ambiente, con especial interés por la reducción del uso de papel (resúmenes, folletería), así como también en la preocupación de muchos de ellos por el desarrollo de los sectores menos favorecidos, lo que lleva a realizar acciones conjuntas banco-clientes, como por ejemplo el programa de Redondeo Solidario.

    Gas Natural Fenosa

    Responsabilidad empresaria, pero también del consumidor

    Es sensato el análisis del titular de la empresa energética acerca de desafíos sustentables y compromiso con el cuidado del medio ambiente: en su calidad de ciudadanos, los consumidores deberían ser tan responsables por sus comportamientos como las empresas. Sin embargo, por regla general, las exigencias han estado enfocadas sobre las industrias de manera casi absoluta.


    Horacio Cristiani

    “Muchas veces miramos solo una parte que, por el impacto que tienen en la sociedad y porque cumplen un rol muy importante, es la de la responsabilidad de las empresas. Y está bien que así sea. Pero también está la otra parte y es la responsabilidad de la sociedad, que no solo debe exigir sino también progresar en el cumplimiento de su ejercicio como ciudadano”, dice Horacio Cristiani, quien desde 2007 preside la filial local de Gas Natural Fenosa. Además, es director de Cáritas Argentina, en el plano nacional, y miembro del Consejo Directivo del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS).
    Desde los diferentes espacios que representa, Cristiani considera que hablar de responsabilidad social no se trata únicamente de reclamar grandes gestos a las empresas y que la búsqueda del equilibrio sano entre objetivos económicos, sociales y ambientales se ajuste a la oferta de productos que demanden menos consumo de energía en su fabricación, sino que además debe existir una cuota adecuada de responsabilidad de parte del consumidor. “De lo contrario, si conservamos los niveles de consumo actuales, llegaremos al año 2050 con 9.000 millones de personas y necesitaremos 2,3 planetas, como el que tenemos hoy, para contar con recursos que puedan satisfacer a todos”.
    Gas Natural Fenosa goza de cierto reconocimiento internacional en la materia. Fue distinguida el último mes de noviembre por sus prácticas de responsabilidad social en Latinoamérica, por el Foro Ecuménico Social, con el Premio Latinoamericano a la Responsabilidad de Empresas 2013.

    –¿Estamos lejos como sociedad de convertirnos en consumidores responsables?
    –La toma de conciencia y el compromiso ciudadano toma a veces más tiempo y no resulta como efecto inmediato del impulso que pueden dar las empresas. Hoy no percibo esa conciencia de ahorro con responsabilidad desde el punto de vista energético. La verdad es que allí también convive una cuestión de señales de precios. Si no hay una señal de precios clara por algo que vale poco, entonces el incentivo al ahorro no tiene razón de existir.
    De cualquier manera, en las nuevas generaciones se nota una conciencia medioambiental sobre el ahorro energético y otros recursos finitos pero se trata de un proceso más largo, a nivel consumidor, que en el caso de las empresas.

    –¿Ha resultado favorecida la reputación de la compañía como resultado de las acciones de RSE?
    –En Gas Natural Fenosa llevamos adelante este tipo de programas porque creemos que nuestro rol como empresa no solo atiende a tener una rentabilidad adecuada para los accionistas sino que nuestra responsabilidad implica también tener en cuenta el desarrollo social de las comunidades en las que actuamos y el cuidado del medio ambiente. Estamos convencidos de que ese es el rol de la empresa. Ahora bien, la reputación de la empresa se va construyendo día a día con una serie de elementos: brindar un servicio con seguridad, calidad, continuidad, que sea posible llegar a la mayor cantidad de familias en el área de distribución sobre la que operamos y también con acciones sociales para la comunidad.

    –¿Es correcto presentar el reporte de sustentabilidad por separado del reporte contable de la compañía?
    –La tendencia en hacer un solo reporte es de los últimos años y seguramente en Gas Natural Fenosa lo vamos hacer de esa manera. Yo creo que es lo que se debe hacer. Si bien somos líderes en esta materia, veo en ese aspecto que debemos avanzar y llegar al desarrollo de un informe unificado.

    –¿Qué clase de preocupaciones concentran la atención principal de la industria en términos de responsabilidad social?
    –Uno de los temas claves en la industria es fomentar el ahorro y el uso eficiente del recurso no renovable. Otro aspecto, que no diría que atañe a toda la industria, sino que es particular de Gas Natural Fenosa, se desprende en mayor o menor medida de preocupaciones tales como la calidad y la seguridad del servicio, pero también está el tema de la relación con la comunidad y allí es donde cada una de las compañías aplica estrategias diferentes.
    Brindar un servicio público implica tener bien en claro la relación con la comunidad comprometernos con ella. Para nosotros es claro que como servicio público, dentro de una industria regulada y donde la distribución de gas depende de una tarifa, que debería ser diferente, nuestro rol es ser responsables de que el servicio llegue a la mayor cantidad de familias, y fundamentalmente a aquellas que pagan por la energía sustituta más que por el gas natural, que en general son las familias más pobres.

    Mastellone Hnos

    Ponerle nombre a las acciones de RSE

    La relación de esta empresa con el público, a través de la transmisión de mensajes referidos a la alimentación saludable y a los productos elaborados mediante procesos de calidad, no es nueva; sino que, más bien, cuenta con décadas de trayectoria a partir de la construcción de publicidades televisivas y programas dirigidos, en especial, a los niños.


    Jorge Roldán

    “”La Serenísima va a la escuela” es un programa que ya tiene siete años y consiste en la interacción con alumnos y docentes de escuelas. Tiene como foco resaltar el hábito de la alimentación sana”, dice el gerente de RR.HH. de Mastellone Hnos., Jorge Roldán. “Está orientado a alumnos de 3er a 6to grado y ya llega a escuelas de Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Rosario y Mar del Plata. Desde Mastellone vamos con profesionales que forman parte del Departamento de Formación Nutricional, que son los responsables de realizar las actividades con los chicos. Hay charlas informativas y acciones lúdicas, donde lo que se busca es dejar instalada la temática de alimentación saludable”.
    “La alimentación es un compromiso fundamental para Mastellone Hnos. Al ser una empresa de alimentación no podemos estar ajenos a educar a la gente en términos de bienestar. Tenemos un programa de visitas a la planta, que es mucho más antiguo que la aparición de la RSE, que también nos ayuda a tener un diálogo cercano con la gente. Se trata de un gesto de transparencia, el hecho de abrir las puertas, para que vean cómo hacemos nuestros productos. Allí no hay ningún secreto y si un día hay algo que funciona mal, la gente también lo puede ver”.
    Sin embargo, hace tan solo un año la compañía ha decidido formalizar sus acciones vinculadas con la RSE y de esa manera dio lugar a la primera publicación del reporte de responsabilidad social y ambiental. “La publicación del reporte tiene intenciones de fortalecer mecanismos de diálogo con nuestros grupos de interés y brindar una herramienta de transparencia que permita conocer nuestra gestión en materia de sustentabilidad”, cuenta Roldán. “Sobre la base de aspectos ambientales, económicos y sociales, informamos nuestro desempeño”.
    “Mastellone Hnos. va a cumplir 85 años de edad y ahora le estamos poniendo nombre a las cosas que tanto la familia Mastellone como todas las personas que trabajamos en la compañía hacemos todos los días. Es parte de la filosofía de la empresa. Desde el desarrollo y lanzamiento de un nuevo producto hasta el tratamiento interno o externo. Es decir, que hoy le estamos dando formalidad, le estamos poniendo nombre a las acciones de RSE”.

    –¿Qué representa la realización de este reporte?
    –A pesar de que la empresa tiene ya 85 años de edad, el reporte significa una oportunidad de seguir creciendo y de seguir dándole a los grupos de interés lo que necesitan de nosotros.
    En base a eso también es bueno escuchar lo que la gente quiere. El reporte tiene una encuesta a través de una página web y las redes sociales. La intención no fue solo repartirlo entre los grupos de interés, sino también obtener a cambio una interacción adecuada. Estas devoluciones serán la materia prima del siguiente reporte sustentable.

    –¿Qué tipo de ventajas y de dificultades ofrecen las normas de reconocimiento internacional en la elaboración del reporte?
    –En Mastellone Hnos. estamos adheridos al Pacto Mundial y seguimos la normativa del GRI e ISO 26000, que nos sirvieron mucho para ordenar el trabajo y tratamos de respetarlas. En cuanto a las dificultades, no creo que sea apropiado usar ese término. Nosotros consideramos que hay que ser transparentes al 100% y para ello es necesario señalar los aspectos positivos y negativos, entonces ello no nos representa ningún tipo de dificultad porque así es la filosofía de Mastellone.

    –¿Dónde radica el estímulo de mejorar los procesos de RSE o la elaboración de un reporte, aún cuando no existe un organismo de control, ni una norma que los obligue?
    –La familia Mastellone tiene una filosofía de trabajo de calidad total desde 1929 con la fundación de la compañía. En la compañía siempre estamos desarrollando productos nuevos, tratando de mejorar los productos existentes y los direccionamos a consumidores específicos. Eso no es algo nuevo ni lo hacemos porque alguien nos dice de hacerlo. Es parte de la filosofía de la compañía. Así, en cada cosa que se hace.
    Este trabajo se hace con calidad y de la mejor manera posible. Entonces, más allá de que sea obligatorio o no, está en la cultura de la compañía, en los principios de la compañía. Cuando a uno lo educan de esa manera en el trabajo, es más fácil.

    Renault

    Compromiso desde el inicio hasta el fin

    Para la automotriz, esta definición significa pensar antes de que sea diseñado el vehículo, en el ciclo de vida completo. Entre otras cosas, el reporte ayuda para que los responsables de las distintas áreas de la empresa perciban la importancia de ser parte de las acciones de RSE.


    Ethel Zulli

    “Para Renault la sustentabilidad es un camino que se recorre y una meta a la que se llega, dado que día a día nos vamos perfeccionando un poquito mejor”, dice la gerenta de RSE de la filial local de la firma Renault, Ethel Zulli. La directiva es licenciada en Relaciones del Trabajo de la Universidad de Buenos Aires, y además de docente en la Escuela de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ciencias Económicas, en la misma casa de estudios. Ocupa posiciones gerenciales en la automotriz francesa desde el año 2006, cuando fue promovida como responsable de Recursos Humanos.
    Es probable que tal recorrido le haya sido favorable en la misión de implementar en la compañía la práctica de Responsabilidad Social Empresaria y superar con mayor eficacia las dificultades operativas y, sobretodo, culturales que cualquier nuevo proyecto trae consigo.
    “Los primeros intentos de convencer al público interno de ser parte de las acciones de RSE tuvieron sus costos, pero luego de un encuentro en ocasión del primer reporte, cuando los responsables de las diversas áreas vieron que todo lo que habían contado estaba en un informe por escrito, con una carta firmada por la directora de RSE a escala global y por el propio presidente local, comprendieron qué importante y necesaria es su existencia. Hoy todos se sienten parte del proyecto y están convencidos de que no están perdiendo el tiempo”.

    –¿Por qué Renault decide formalizar sus acciones de RSE en un reporte?
    –Para Renault el reporte de sustentabilidad es la oportunidad de poder contar, de manera prolija, a nuestros stakeholders que somos una empresa comprometida del principio al fin: esto significa pensar, antes de que sea diseñado, en el ciclo de vida completo del auto. Cuándo se va a producir, la energía utilizada, el agua, qué sucede en el momento de pintado, con el residuo común y el peligroso; qué pasa cuando se pone el auto en la calle, cuando se lo traslada al concesionario. También cómo se le enseña al comprador la mejor manera de conducir, el respeto por las normas de tránsito, cómo lograr un auto seguro, etc. Sin embargo, independientemente de todo esto, la verdad es que la sustentabilidad está en la esencia de la empresa, más allá del reporte.

    –¿Cuál es la razón por la que presentan el reporte sustentable separado de los reportes contables?
    –Cuando el reporte nació se buscó que fuera algo voluntario, sobre el que no hubiera obligación. Es decir que no lo hacemos “para” sino que lo hacemos “porque” y eso responde a nuestros estándares.
    De todos modos, no sé si estoy tan de acuerdo de que en el futuro sea obligatoria la presentación de reportes en su conjunto porque considero que debería ser obligatorio sin que exista una norma que lo exija. Pero a futuro es muy posible que haya un balance social, de hecho en Francia y en Europa se está haciendo de esa manera, pero no sé a cuánto estamos de esa realidad.

    –¿Es justo informar en los reportes los impactos negativos de la actividad?
    –Para una empresa que ya reporta y cuenta lo que viene haciendo, lo que quiere hacer y lo que le falta, creo que resultaría extraño que se le exija la obligatoriedad de algo que ya hace sin que la normativa se lo imponga. Pero si la norma lo exige alguna razón habrá, como sucede en Francia, donde supongo que lo que quisieron hacer no fue obligar al que no lo hace sino regularizar al que no sabía cómo ponerlo en práctica. Hay que tener en cuenta que existe muchas empresas en calidad de amateur y que por más voluntad que tenga hasta hace poco tiempo existía una gran mayoría que no sabía ni cómo hacerlo.
    Entonces, si la norma se establece no para castigar a los injustos sino para regularizar a quienes no saben cómo llevarla a cabo, bienvenida sea. No me gustaría que fuera un mero cumplimiento porque sería una pena, ya que hay empresas que lo estamos haciendo porque tenemos un compromiso social que va más allá de la normativa.
    “Creo que crisis y sustentabilidad son dos cosas distintas y no corresponde buscar vínculos entre ambos conceptos para explicar cómo influye una sobre la otra”, reflexiona Zulli cuando se le consulta acerca de la amenaza que podría representar una crisis macroeconómica sobre la política de RSE de la compañía.
    “La sustentabilidad es un camino que se recorre y una meta a la que se llega, y las crisis (pequeñas o no tanto) son situaciones que se van a dar siempre. Entonces, no creo que tengan una relación directa, sino simplemente que llegado el caso quizá sea necesario ajustar el presupuesto como en cualquier departamento. O sea, no tendría que abolirse la práctica de RSE ante las crisis, porque si no, todo lo transitado habría sido en vano. En cambio, prefiero pensar en realizar un ajuste como el que puede significar una súper demanda de 3 millones de autos, que implique esfuerzos de ahorros en energía o en el uso del agua.
    La idea principal en circunstancias de tal naturaleza es apelar a la prudencia. Crisis y sustentabilidad no son compatibles. La sustentabilidad está por encima de todo y puede combinarse con las épocas de grandes acciones e inversiones tanto como con las épocas de crisis.

    Telefónica Argentina

    Una vasta experiencia en reportes de sostenibilidad

    “Nuestro compromiso se refuerza a partir de la reducción de la brecha digital, el uso responsable de las nuevas tecnologías, el cuidado del medio ambiente y la promoción de la competencias de la infancia en el marco de la educación del siglo 21”.


    Eduardo Bonal

    El director de Asuntos Públicos, Responsabilidad Corporativa y Sostenibilidad de Grupo Telefónica, Eduardo Bonal, cuenta que impulsar el desarrollo y la transformación tecnológica es el compromiso que asumió la compañía de telecomunicaciones, de cara a su política de sustentabilidad.
    En la industria de las telecomunicaciones, el acceso masivo a las redes digitales y dispositivos móviles dan lugar a un usuario altamente estimulado en su comportamiento de consumo y las compañías del sector saben que hay allí una asignatura que no debe ser descuidada. “Cada vez es mayor el grado de conciencia sobre el desuso de equipos y baterías sin perjuicio del medio ambiente –dice Bonal– y en Grupo Telefónica notamos cada año un incremento de la utilización de cestos especiales que pusimos a disposición de los clientes en nuestros centros de atención de clientes”.
    Grupo Telefónica inició su implementación de política de responsabilidad corporativa en 2002 y desde entonces elabora su informe anual de sostenibilidad en forma ininterrumpida, donde vuelca todas las mediciones de gestión relacionadas con programas orientados a la comunidad y el cuidado del medio ambiente. Al respecto, y a favor de la reputación institucional, Bonal comenta que “la comunicación permanente del conjunto de acciones y programas ha ayudado a consolidar un posicionamiento favorable en el ámbito académico y en el periodismo especializado”.


    –¿Piensa que es justo el criterio de obligatoriedad de informar los impactos negativos sobre el medio ambiente?

    –La elaboración de informes de sustentabilidad parte de la premisa de la transparencia en la gestión y los resultados. Con este sentido de compromiso por parte de las empresas, no resultaría necesaria la obligatoriedad para la publicación de información adversa.

    –En materia de calidad de contenidos, ¿Telefónica reporta en la Argentina el mismo tipo de información que en el resto de los países que opera?
    –Telefónica opera en su totalidad como un grupo multidoméstico. Nuestros informes anuales de sustentabilidad tienen un proceso de elaboración, verificación y formato común en todos los países donde está presente la compañía, con el contenido y la información puntual de cada uno, cumplimentando principalmente la guía GRI-G3 y la norma AA1000.
    Por otra parte, el nivel de desarrollo de la responsabilidad corporativa en la Argentina se incrementará a medida que las empresas, de diferentes industrias y envergaduras, incorporen los procesos de verificaciones externas en la elaboración de sus informes de sostenibilidad.

    –Al no ser obligatoria por parte del Estado la elaboración de reportes, ¿cuánto hay de compromiso y cuánto de marketing por parte de las empresas?
    –Desde que las empresas comenzaron a implementar políticas de responsabilidad corporativa y sostenibilidad se ha incrementado el conocimiento sobre las prácticas entre los distintos sectores industriales. Año tras año se toma más conciencia sobre el grado de compromiso que se asume desde las organizaciones. Una práctica desmesurada en la promoción de la empresa a través de las políticas de sostenibilidad generaría atributos negativos antes que favorables para su reputación.
    La gestión de los procesos relacionados con el cuidado del medio ambiente, el impacto positivo en la sociedad y la transparencia informativa están al margen de las estrategias de comunicación en nuestra empresa. Sin embargo, la suma de estas prácticas, políticas e iniciativas generan contenidos que necesariamente debemos volcarlos y ponerlos a disposición del conocimiento de la sociedad. La comunicación es permanente con el sentido de fortalecer el vínculo con los públicos de interés.

    –Los usuarios en las redes sociales exigen al sector empresario niveles de satisfacción cercanos a la excelencia. ¿Alcanza un reporte social como respuesta ante dicha demanda?
    –Las redes sociales efectivamente son potentes plataformas de diálogo entre empresas y clientes. Para gestionar estos espacios actualmente en Telefónica contamos con un equipo de expertos durante las 24 horas de cada día, que responden las consultas y comentarios sobre nuestros productos y servicios. El reporte de sostenibilidad constituye una evaluación que se presenta al público todos los años, y en 2014 presentaremos nuestro décimo informe consecutivo. Sin embargo, la gestión responsable y sustentable en la compañía es de todos los días.

    Banco Hipotecario

    Estado de madurez y vínculos fortalecidos

    “En línea con la tendencia mundial, a partir del año pasado decidimos integrar su reporte de sustentabilidad a la memoria anual y de esta forma consolidamos nuestra información financiera con nuestro impacto social y ambiental”.


    Paula Solsona

    “Esta decisión responde a la voluntad de alinear, cada vez más, la estrategia de sustentabilidad y la estrategia de negocio”, cuenta la gerente de Asuntos Sociales de la institución financiera, Paula Solsona. Pese a que la tendencia mundial sea integrar los reportes sociales y contables de manera conjunta, las compañías que han adquirido esta modalidad aún son las menos en el universo empresarial local.
    Solsona asegura que durante los seis años que lleva acumulados la publicación del informe de acciones sociales, Banco Hipotecario ha volcado su preocupación por “implementar una gestión sustentable en todas las áreas de la compañía”, prestando atención constante a los indicadores de sustentabilidad existentes, tales como GRI, AccountAbility e ISO 26000.

    –¿Qué representa para su empresa el reporte sustentable?
    –El reporte es una forma de consolidar muchas experiencias y de comunicar de forma clara, sencilla y transparente las acciones a nuestra cadena de valor. Es una forma de compartir con pares e inspirar a otros a partir de lo realizado y si bien el verdadero desafío es realizar y sostener una gestión sustentable día a día, la comunicación es una parte importante.
    Por otra parte, los reportes son un espacio interesante para comunicar lo positivo y también identificar las oportunidades de mejora. Las herramientas de medición de gestión contribuyen a ajustar la sustentabilidad y transparencia de los procesos.

    –¿Por qué rendir cuentas cuando no existe una regulación que así lo obligue?
    –En mi experiencia he visto que cada empresa va recorriendo su propio camino hacia la sustentabilidad, y hay que pensarlo como un recorrido integral de la propia organización. Cuando se respetan y valoran los procesos de maduración interna, los proyectos y las acciones se afianzan en el tiempo, la calidad de los programas se eleva y, en especial, se fortalecen los vínculos en la comunidad.
    En ese sentido, me parece interesante que las empresas tengan la libertad de elegir cómo reportar e ir construyendo su estrategia de sustentabilidad en función de su misión y valores.

    –¿Qué aportan los espacios de discusión o foros entre pares de la industria en los que se discuten a nivel empresarial los temas de RSE?
    –Considero altamente positivo trabajar en forma colaborativa y en equipo entre sector privado, público, académico y también el tercer sector. Cada uno tiene un rol particular y saberes específicos, pero a mayor articulación, mejores serán los resultados por los que todos trabajamos.

    –¿Debilita la amenaza de una crisis al trabajo de Responsabilidad Social Empresaria?
    –En nuestro caso no corre riesgo porque entendemos la sustentabilidad como parte de nuestra estrategia de negocios. En cuanto a cómo gestionar las áreas de sustentabilidad frente a potenciales crisis, o situaciones adversas, las soluciones suelen estar del lado de la creatividad: pensando cómo maximizar los recursos disponibles, dialogando con las organizaciones en la búsqueda de nuevos enfoques, abordando las problemáticas desde otros ángulos o cooperando con pares, entre otras acciones.

    –¿Qué temática social, que preocupa a la actividad, ataca Banco Hipotecario con sus programas?
    –No hay un tema único o específico en nuestro caso, pero definimos hace más de siete años cuatro ejes de trabajo en la comunidad, que consideramos son pilares fundamentales de la sustentabilidad: educación, inserción laboral e inclusión social, voluntariado y medio ambiente.
    En los últimos años también hemos decidido comprometernos con el flagelo de las adicciones y apoyamos proyectos de investigación y trabajo de campo junto a dos ONG reconocidas en este campo.

    –¿Percibe una evolución de la RSE en el país?
    –El estado de la RSE en la Argentina viene evolucionando, sobre todo en los últimos años, en relación a la gestión, medición y reportes pero aún resta mucho por hacer. Hay que consolidar las experiencias, los aprendizajes, las mediciones. Privilegiar no solo lo cuantitativo sino lo cualitativo. También se puede crecer más en la colaboración entre pares, tanto en empresas como en el tercer sector.
    Finalmente, creo que reportar es un indicador importante de madurez en la gestión, pero no el único. Madurar es preocuparse y ocuparse ante los problemas urgentes que surgen en el día a día, es crecer y trabajar para instalar capacidad en las organizaciones, es sostener una coherencia entre lo que se predica y se hace.

    Siemens

    Reportar desde una base transparente y creíble

    Al director de Comunicaciones Corporativas de la empresa, Fernando Huergo, le parecería importante la existencia de una reglamentación acerca de la información que las empresas brindan en sus reportes de sustentabilidad, sea esta de carácter positivo como negativo.


    Fernando Huergo

    “Creo que permitiría potenciar la comunicación entre el público general y las organizaciones, sobre una base más transparente que incluso aportaría mayor credibilidad”.
    De todos modos, Huergo reconoce que, junto al crecimiento de la gestión corporativa en términos de sustentabilidad, hay un público cada vez más elevado en sus niveles de exigencia medioambiental, al que no es sencillo engañarlo con discursos que no se condicen con las acciones.
    “Hoy en día, la sociedad detecta cuando una empresa actúa con convicción y cuando trabaja simplemente en acciones o comunicaciones del tipo greenwashing”, dice Huergo. Y agrega: “Si bien la RSE en la Argentina ha crecido mucho en los últimos años y se han implementado interesantes programas de articulación entre empresas y sociedad civil, quedan muchos aspectos por mejorar. En particular, en lo que respecta a la medición de impacto en proyectos sociales, así como en la interacción entre las compañías y el Estado para potenciar las acciones”.
    La estrategia de productos de Siemens, que busca mejorar la eficiencia energética, a la vez que minimizar la generación de gases de efecto invernadero, ha permitido a sus clientes reducir las emisiones de toneladas de CO2 en 330 millones, durante el año 2013.
    En 2010 la firma de origen alemán lanzó en el país Fundación Siemens Argentina (donde Huergo ocupa el cargo de consejero), desde la que articula con la comunidad estrategias con foco en la educación de niños y jóvenes, en particular en el campo de la ciencia y la tecnología.

    –¿Cuál es su análisis sobre el desarrollo de las acciones de RSE de Siemens desde su implementación?
    –Desde Fundación Siemens Argentina hemos concentrado y potenciado el trabajo con la comunidad y nuestro nivel de reputación ha mejorado, pero igualmente importante es que hoy en día gestionamos este tipo de proyectos de manera más eficiente. Desde la conformación de la fundación local tenemos una estructura permanente abocada a la gestión de proyectos sociales y a su mejora continua. Tener una estrategia consolidada junto a un presupuesto dedicado año a año nos brinda la posibilidad de desarrollar acciones con cada vez mayor impacto y sostenidas en el largo plazo.

    –Siemens presenta en el país el reporte de sustentabilidad por separado de los informes contables, ¿por qué?
    –Nuestra intención es lograr un reporte integrado en 2015. En el plano local lo presentamos como un reporte social que integra tanto los principios del Pacto Global como los indicadores GRI. Apuntamos a lograr un reporte que nos permitirá mostrar el desempeño de la compañía de una manera más integral. El objetivo es presentar la información de negocio vinculada con nuestro de­sem­peño en temas relativos a seguridad, medio ambiente, recursos humanos, ahorro energético, normas anticorrupción, trabajo con cadena de valor, desarrollo de proyectos, sociales. Al fin y al cabo, en todas nuestras actividades se destaca como eje transversal la estrategia de sostenibilidad que nos guía y caracteriza como compañía.

    –¿Es la falta de regulaciones locales en la materia lo que da lugar a la presentación de reportes en diferentes niveles de estándares en los distintos países en que opera una misma compañía?
    –Siemens presenta anualmente un reporte global bajo metodología GRI, en el que se brindan especificaciones del accionar de la compañía a escalad mundial. Este documento sirve como guía para aquellas filiales que deseen reportar localmente sus resultados. La falta de una regulación específica local no nos afecta, ya que el tipo de información que se brinda es similar en todos los países con reportes propios.

    –Sin embargo, la ausencia de un contralor puede debilitar los programas de sustentabilidad en términos de calidad.
    –Aquellas empresas que desean mantener un liderazgo de mercado a través de la excelencia de sus productos y servicios aplican procesos de mejora continua como parte de su funcionamiento diario, por lo que en principio no requieren de mayores regulaciones ni controles que las obliguen a trabajar sobre indicadores insatisfactorios.
    El compromiso de Siemens es con sus clientes, pero también con las comunidades en las que actúa. Mejorar en los indicadores reportados es parte de los objetivos de cada uno de nuestros sectores y áreas. El hecho de elaborar y monitorear un indicador es motivo suficiente para buscar mejorarlo.

    Kimberly-Clark

    Los reportes como ventaja competitiva

    “Desde hace unos años muchos consumidores están empezando a prestar más atención al impacto ambiental que tienen los productos que consumen. Como sociedad estamos desarrollando una conciencia ambiental mucho más fuerte”, piensa el director de Asuntos Legales y Corporativos de la región Austral de la esta firma, Fernando Hofmann.


    Fernando Hofmann

    El puntapié inicial lo dieron las empresas, seguramente como respuesta a las demandas de los primeros grupos de interés que han ido exigiendo procesos y productos con estándares más elevados de conciencia ética, social y ecológica. Con el tiempo y en la actualidad, es difícil encontrar instituciones profesionales que no promuevan y desarrollen políticas de sustentabilidad como parte de su cultura organizacional. Lo mismo sucede desde el lado de la demanda, donde las nuevas generaciones se caracterizan por sus criterios de responsabilidad en su rol de consumidores.
    “Las nuevas generaciones de consumidores no solo tienen en cuenta la calidad de los productos sino que incorporan criterios de sustentabilidad, a la hora de elegir. Esta nueva generación nos desafía y nos estimula en la búsqueda constante de mejora en nuestros procesos y propuesta de valor.
    Este nuevo consumidor responsable empieza a interesarse, de manera paulatina, no solo por los beneficios del producto que está adquiriendo sino también sobre cómo fue producido, si la compañía que lo produce contempló por ejemplo criterios ambientales y sociales. Y esto está empezando a tener incidencia en la decisión de compra”.

    –¿Cuál es en su impresión la realidad de la RSE en el plano local?
    –En la Argentina estamos viendo un crecimiento sostenido tanto de las acciones de RSE y sustentabilidad de las empresas como así también de su manera de reportarlo. En nuestro caso, es gracias al ejercicio del reporte que podemos volcar los logros y las iniciativas, las expectativas y las metas que tenemos por delante. Desde hace seis años seguimos las pautas de Global Reporting Initiative (GRI) y fuimos incorporando año a año una mayor cantidad de indicadores de manera de reflejar en su totalidad los alcances de nuestra gestión. El último año utilizamos la nueva Guía G4 de GRI, que nos permitió ser más concisos y centrarnos en los asuntos relevantes, con el foco puesto en la gestión de la sustentabilidad.

    –¿Cuál es para su empresa el objetivo del reporte de sustentabilidad?
    –La sustentabilidad es una parte integral de nuestro negocio, lo atraviesa y forma parte de su esencia. Ha sido una constante en cada decisión de innovación, inversión y gestión. Desarrollar cada año nuestro reporte de sustentabilidad nos permite compartir los logros y avances en materia de sustentabilidad y nos obliga a continuar buscando la mejora continua de nuestros programas, actividades y procesos productivos.
    –¿Hay estimaciones de lo que cuesta en términos nominales la creación de valor ético, ambiental y social?
    –Consideramos a la gestión sustentable del negocio como un todo, que ofrece beneficios tanto a la compañía como a sus públicos de interés y a las comunidades en las que operamos. Medir el impacto no es fácil ya que no solo podemos obtener beneficios cuantitativos sino también cualitativos, que son los más complejos de evaluar. Mediante nuestros programas de RSE influimos positivamente a miles de personas a las que intentamos brindarles una mejor calidad de vida. Para nosotros, la creación de valor ético, ambiental y social es invaluable. Estamos convencidos de que operar de forma sustentable, transmitiendo valores éticos a nuestros empleados y apoyando a nuestras comunidades nos aporta increíbles resultados en materia de reputación e imagen corporativa, ambas características tan intangibles como vitales para nuestro negocio.

    –Pese a no ser obligatorio, rendir cuentas en términos sociales, ambientales o laborales es un gesto de transparencia. ¿Cómo se explica la voluntad de hacerlo de todos modos?
    –La RSE y la sustentabilidad están presentes en el ADN de nuestra compañía. Para nosotros, el trabajo en pos de la comunidad es fundamental y en ese sentido somos nuestro propio contralor. Nos esforzamos a diario para ser más amigables con el medio ambiente mejorando nuestros procesos, pensando políticas de recursos humanos que mejoren el balance entre la vida personal y profesional de nuestros empleados e innovamos permanentemente en los productos que brindamos a nuestros clientes y consumidores. Entonces, ¿cómo no pensar en la comunidad para lograr una total armonía? Lo sentimos estrictamente necesario más allá de existir o no una regulación al respecto.

    –¿Le parece correcto informar los impactos negativos de las actividades de las empresas en sus reportes de sustentabilidad?
    –Si hablamos de reportar, hablamos de transparencia. Reportar objetivos no alcanzados es un proceso constructivo, tanto para la compañía que los reporta como para todos los públicos alcanzados en su gestión. Los reportes se vuelven herramientas de diálogo en pos de la búsqueda de oportunidades de mejora.

    Acindar, Arcelor Mittal

    Acero: cada vez más sustentable

    La incorporación de un sistema de gestión sustentable transversal a todos los negocios y procesos le ha permitido a la firma operar con mayor transparencia y “constituye un mecanismo que facilita la consolidación de los vínculos con nuestra comunidad y demás stakeholders”, indica el gerente de Asuntos Externo, Carlos Vaccaro.

    “En ese sentido, considero que la gestión de una empresa es exitosa cuando crea y agrega valor impactando positivamente en el entorno donde opera, proponiendo y facilitando soluciones sustentables a las necesidades sociales, desde el rol que le corresponde”.

    –En la Argentina hoy, ¿en qué nivel se encuentra el estado de la RSE?
    –Creo que no me equivoco al afirmar que sigue en una etapa de desarrollo. Desde luego, como país hemos avanzado pero todavía nos encontramos en una etapa de constante evolución, en la que se nota un especial interés en identificar las variables necesarias para que cada proyecto, programa y campaña sea medible y reportable.
    Además, aún necesitamos desligar al concepto de RSE de las interpretaciones que lo reducen a meras acciones de filantropía, de asistencialismo, o de programas que buscan sólo mejorar la reputación de una compañía. Estas concepciones desconocen el valor social que la RSE tiene en la manifestación concreta y transparente del compromiso de una compañía con todos sus grupos de interés.

    –¿Y en el caso de su empresa?
    –Aunque Acindar es una empresa con una visión sustentable desde su etapa fundacional, la sistematización de nuestras acciones y política de RSE data de 1994, cuando comenzamos a informar sobre nuestras acciones ambientales. A partir de 2004 nuestra gestión se documenta a través de las memorias o reportes de sustentabilidad que condensan no solo el componente ambiental de nuestras operaciones sino también incorporan el desempeño social y económico de la compañía.

    –Semejante recorrido, ¿ha favorecido a la imagen o reputación de Acindar?
    –Sin duda, tantos años de trabajo en torno a objetivos sustentables han logrado consolidar los vínculos y la confianza con nuestros grupos de interés. Somos una empresa que sigue invirtiendo en la gente, haciendo cada vez más sustentable la industria del acero y con ello contribuyendo al progreso del país, cuestiones que consideramos, han impactado positivamente en la percepción que la sociedad tiene de nuestra compañía. Nuestros resultados evidencian que seguimos manteniendo el liderazgo en la evolución de la industria siderúrgica, siendo dinamizadores de un rubro económico de gran impacto para el país. En este contexto, nuestra política de RSE agrega un valor significativo a la consolidación de la reputación de la compañía.

    –¿Los informes sociales se presentan en conjunto o por separado del informe contable? ¿Por qué?
    –Desde el año 2004 asumimos el compromiso no solo de dar cuenta de nuestro desempeño ambiental, sino también económico y social a través de la publicación anual de nuestro reporte de sustentabilidad. Se trata de un documento independiente de la memoria contable de la empresa. Estamos convencidos de que constituye una excelente herramienta de gestión que nos ayuda a profundizar el diálogo con nuestros grupos de interés y a evaluar nuestra gestión sustentable para que cada año nuestras operaciones y nuestra relación con el entorno se vuelvan más óptimas.
    Por su lado, Fundación Acindar, creada en 1962, también reporta sus propios resultados en su propio informe de actividades.

    –¿Figuran los pasivos ambientales, sociales o laborales en el reporte de la compañía?
    –Nuestro reporte de sustentabilidad se realiza a partir de los lineamientos establecidos por las directrices del GRI, en su versión G3, y el Pacto Global de Naciones Unidas, de acuerdo a su comunicación sobre el progreso. Los documentos incluyen el desarrollo de los indicadores de gestión establecidos por estos lineamientos y su estado o nivel de avance.

    –¿Qué sucede con las acciones de sustentabilidad en tiempos de crisis?
    –La clave es encontrar el balance. Es probable que las inversiones en actividades de RSE disminuyan en el caso de que una empresa atraviese una época difícil. Como compañía responsable se debe priorizar a su público interno y a su propio negocio, ya que solo una empresa que opera con éxito tendrá la posibilidad de seguir actuando en un futuro.
    De todas maneras, hay cuestiones esenciales, muchas de management, que deben sostenerse sin estar condicionadas por temas de coyuntura o presupuestarios.

    Banco Macro

    Concepción que implica profunda transformación

    Es claro que si además de favorecer a los públicos de interés, las acciones de RSE también ayudan a apuntalar la imagen de la institución, ese plus adicional será valorado y bien recibido. No obstante, en esta entidad consideran que se trata de un efecto secundario que no forma parte de la estrategia sustentable.

    Estrategia cuyos cinco pilares son la transparencia de las acciones; la responsabilidad por el bienestar y la inclusión de las personas; el desarrollo de Pyme y emprendimientos; la inclusión y la educación financiera; y el impacto ambiental directo e indirecto.
    “Las políticas que llevamos a cabo en el marco de la sustentabilidad no tienen como objetivo mejorar la reputación o imagen del banco”, asegura la gerente de Relaciones Institucionales de Banco Macro, Milagro Medrano. Dicho de otro modo, las políticas de RSE “surgen de un profundo convencimiento acerca de la forma en la que llevamos a cabo nuestro negocio. Al banco solo le irá bien si a las comunidades en las que está inserto les va bien. Concebimos nuestro crecimiento de manera integrada al desarrollo de las localidades en las que nos encontramos”.
    El área de RSE de Banco Macro nació como entidad formal en 2007 y un año después fue publicado el primer informe de Responsabilidad Social Empresaria. “Desde 2009 lo hacemos siguiendo la metodología de las normas GRI participan todas las áreas del banco y lo revisan todos los directores y el presidente”.
    Medrano sostiene que ha habido un desarrollo favorable en el país en materia de RSE pese a que aún existen actores, tanto en el sector privado como en la sociedad civil, que no han tomado la conciencia necesaria y el tema no forma parte de sus prioridades. “Muchas personas aún no comprenden la profunda transformación que implica tener una concepción sustentable. Sin embargo, somos muy optimistas por dos cuestiones: la primera es que vemos que este nivel de conciencia va en aumento y cada vez es más la gente que le exige a las empresas que sean sustentables; y la segunda es que los mayores niveles de conciencia provienen de los más jóvenes, de las nuevas generaciones que lo viven con mayor naturalidad”.

    –¿Por qué una empresa debería conservar sin cambios su política de RSE ante amenazas de crisis en el macro-entorno?
    –La sustentabilidad no se forma de programas aislados o de acciones esporádicas que pueden suspenderse. Tiene que ver con una concepción más profunda y de largo plazo. Creemos que si descuidamos nuestra responsabilidad social en pos de cuestiones urgentes no estaríamos siendo consecuentes con nuestra propia filosofía.

    –Dado que la presentación de informes de sustentabilidad no es obligatoria para las empresas, ¿cuánto hay de compromiso y cuánto de marketing en ellos?
    –Desde que se encontraba en un estadio incipiente, hubo quienes han relacionado a la responsabilidad social con el marketing. Hoy creemos que, en líneas generales, se desechó esa visión, hemos crecido como sociedad. Este proceso tiene dos motivos: las empresas han podido demostrar con hechos concretos la propia forma de vivir la sustentabilidad y la sociedad se ha mostrado abierta y está recibiendo cada vez mejor ese mensaje.
    Por otro lado, no consideramos que una posible obligatoriedad de elaborar reportes sea positiva, ya que se atacarían las consecuencias y no las causas. Que aquellos que reportan lo hagan conscientemente y por su propio convencimiento. Obligar a reportar sin prestar atención a las acciones reales y profundas sería intentar arreglar la radiografía y no el hueso roto.

    –¿Las empresas actúan o toman decisiones sobre esta materia en forma autónoma o existen foros o espacios de discusión entre pares?
    –Sin dudas el intercambio de información y buenas prácticas puede ayudar a mejorar nuestras políticas. Cuantas más miradas se aporten, mejor. Así tendremos una visión superadora y global.
    Un ejemplo de ello, en nuestro caso, es la gestión que lleva a cabo el presidente de Banco Macro, Jorge Brito, en la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), donde uno de los ejes sobre los que se trabaja es la inclusión financiera y el desarrollo de programas de microfinanzas.

    –¿Cuáles son las preocupaciones principales de la actividad en el campo de la responsabilidad social?
    –En el último tiempo hemos visto al sistema bancario en una situación muy compleja, dos veces, en lo que tiene que ver con la responsabilidad de cara a la sociedad. La primera fue a escala nacional, en 2001, y la segunda a escala mundial, en 2008. Los bancos, los Estados y la sociedad en general tenemos que trabajar para que nunca más lleguemos a esos extremos.
    Los servicios que brindan los bancos son fundamentales para el crecimiento de las sociedades. Hay un factor que es ineludible para que podamos llevar a cabo esa tarea: la confianza. Reconstruir la confianza luego de una situación de crisis es una tarea muy ardua, por lo que queremos seguir cuidando y reforzando la confianza que hemos construido desde nuestro surgimiento.

    Sancor Seguros

    Proceso que debe ser comprometido y sincero

    Afirmar que la práctica de sustentabilidad corporativa en el país se encuentra en un estado de madurez podría resultar una postura un tanto arriesgada. Especialmente, porque se caería en la trampa de la generalización en función del universo de empresas, que es demasiado grande.


    Javier Di Biase

    “Creo que el nivel de RSE en la Argentina está dado por el desempeño de las instituciones que lo componen –dice el gerente de Responsabilidad Social Empresaria de Grupo Sancor Seguros, Javier Di Biase–, sean privadas, públicas o de la sociedad civil”.
    “Algunas de ellas están muy avanzadas, otras están aprendiendo y muchas otras recién están empezando a tomar conciencia de este camino a la sustentabilidad. Por lo tanto, al hablar de estados y niveles, podríamos decir que la Argentina se encuentra en un estado de crecimiento. No podemos plantear un estado de madurez en la sustentabilidad que aún está en plena etapa de aprendizaje”.
    La empresa aseguradora con sede en la ciudad santafesina de Sunchales nació hace casi 70 años como cooperativa. “Como tal, sus políticas intrínsecamente se encauzan hacia resultados con responsabilidad social”, aclara Di Biase. “La estrategia de sustentabilidad, que guía nuestro proceso, contiene cinco pilares que clarifican y enfocan nuestro accionar y hacen que evolucionemos cada año con nuevos diálogos, nuevas herramientas, nuevos sistemas que mejoran el proceso”.

    –¿Qué lugar de trascendencia ocupa el reporte de sustentabilidad en Sancor Seguros?
    –Para nosotros es una herramienta de gestión de nuestro proceso de RSE. Mediante todos los estándares que utilizamos (ISO 26000, GRI G4, Pacto Mundial, AA1000) llevamos adelante cada una de las etapas que lo componen, y a medida que se pasa por ellas, se efectúa un diagnóstico, se realizan diálogos, se analizan expectativas y se repasan los aspectos materiales que guían nuestro proceso. Luego se validan e incorporan los resultados, se mide y se verifican los indicadores, y, finalmente, se revisan para tener una base sobre la cual trabajar y mejorar, al comenzar el ciclo nuevamente.
    Nuestro proceso es dinámico, vivo, y se gestiona en forma continua, con lo cual nuestro reporte sigue el mismo curso. Este documento, además, nos sirve para comunicar nuestras acciones y rendir cuentas a nuestros grupos de interés.

    –¿Cuánto afectan a la sustentabilidad los tiempos de crisis? ¿Es ilógico pensar en suspender los programas?
    –Yo diría que al contrario, los grandes movimientos sustentables surgen luego de las crisis, tras las cuales la responsabilidad social y la sustentabilidad surgen casi como las respuestas o soluciones.
    Si lo que hace la empresa son acciones de filantropía o no tiene un proceso o estrategias claras de responsabilidad social, es muy probable que lo primero que haga sea suspender las acciones que identifica como su RSE. En cambio, cuando la estrategia de sustentabilidad está alineada al negocio, es clara, responde a temas materiales de la empresa y de sus grupos de interés, sí podría llegar a ser ilógico suspender las acciones.
    Reducir impactos ambientales produce un importante ahorro de costos para las empresas; dialogar con grupos de interés hace que reduzcan riesgos; desarrollar su capital humano mejora su productividad y mejorar la gestión llevando adelante un efectivo proceso de RSE les facilita licencia para operar en ambientes y tiempos adversos.

    –¿Qué razones llevan a una empresa a querer mejorar la gestión de RSE, en tanto no exista la obligación de hacerlo legalmente? La ausencia de un contralor, ¿relaja en términos de calidad los programas de sustentabilidad?
    –No creo que sea así. Las empresas que emprenden un proceso comprometido y sincero de RSE son aquellas que entienden sobre la generación de valor para la sustentabilidad de la compañía en el mediano y largo plazo. No necesitan de una imposición legal para descubrir los beneficios de esta forma de trabajo y de pensamiento corporativo.
    Estas empresas son las que trabajan por la mejora continua de su gestión de sustentabilidad y de los programas de RSE que la nutren. Lo hacen progresivamente, paso a paso, respondiendo en forma concreta y medida a las expectativas de sus grupos de interés. Ellos mismos no van a dejar que la empresa se relaje. La presencia de una regulación que oficie de contralor haría que las empresas recurran a cualquier recurso para cumplir lo que se les exija y allí es justamente donde se perdería la calidad, la creatividad y la efectividad de los programas de sustentabilidad.

             (continúa)