jueves, 30 de abril de 2026

    Lo que hay que hacer para queOccidente recupere el crecimiento

    Esa es la tesis reflejada en el ensayo que aquí se condensa. Daniel Stelter, consultor, ex Boston Consulting Group, presenta los 10 pasos que considera necesarios para que el mundo occidental recupere su senda de crecimiento.
    Es decir, este es un digesto de consejos para las economías avanzadas, no para los países emergentes que confrontan otro tipo de circunstancias. Aun así, es curioso observar, en algunos casos, ciertas similitudes en las recetas. En otros, por el contrario, es el reverso de la medalla. Por ejemplo, favorecer la inmigración de los mejores recursos humanos de los países en desarrollo en beneficio de los desarrollados.
    Solucionar el tema de la deuda pendiente es solo el primer paso para proteger el bienestar y el nivel de vida de la gente en el largo plazo. Luego habrá que invertir en capacidades para generar crecimiento económico y al mismo tiempo reestructurar el sistema de bienestar. Si se pospone esta doble tarea, como han hecho sistemáticamente los Gobiernos anteriores, el problema se agranda.
    Aunque hay tensiones y soluciones intermedias en estos pasos, dice Stelter, todos son necesarios. Dependerá de cada nación definir la combinación adecuada de esas medidas para salvaguardar su propio futuro.
    Los primeros pasos necesariamente deben implicar inversión en educación y activos de capitales, jubilación tardía y mayor participación de las mujeres en la fuerza de trabajo.

    Invertir en educación

    La educación tiene un papel fundamental en el potencial de crecimiento de cualquier nación. Es la base de la movilidad social y una precondición para utilizar a pleno las capacidades de innovación y talento emprendedor de todos los individuos en la sociedad. El deterioro de la calidad de la educación en la mayoría de los países avanzados debilita nuestro potencial de crecimiento futuro.
    a)- El factor China. Debería ser un llamado de atención para todo el mundo occidental que cuando los estudiantes chinos fueron incluidos por primera vez en las pruebas PISA de la OCDE, inmediatamente salieron primeros en el ranking.
    b)- La gran división dentro de los países. Un gran problema es la creciente discrepancia de educación dentro de los países. La brecha de logros entre ricos y pobres se amplió. En Estados Unidos la “brecha de logros” entre negros, hispanos y asiáticos por un lado y blancos por el otro creció notablemente.
    c)- Maximizar habilidades. El mundo desarrollado no se puede dar el lujo de tener a una considerable porción de su juventud sin educación de calidad. Elevar el nivel promedio de la educación, especialmente en las habilidades básicas de lectura, escritura y matemáticas, mejorará la habilidad de los individuos para emplearse y reducir la carga de asistencia social.
    d)- Mejorar la calidad de la enseñanza. No todas las inversiones en educación necesariamente mejoran la calidad de la educación. Entre 1970 y 2007 el gobierno de Estados Unidos triplicó el gasto en educación en términos reales, sin impacto significativo en los resultados. Hay un tipo de inversión que genera impacto: invertir en la educación de maestros y profesores.
    e)- Ayudar a los alumnos más dotados. Además se necesita identificar y ayudar a los alumnos más talentosos. La innovación y el emprendimiento dependen de ese pequeño grupo, por eso hay que asegurar que esos estudiantes maximicen su potencial.
    f)- Relevancia para el desarrollo económico. Es importante redireccionar a los estudiantes hacia esas materias que son más relevantes para el desarrollo económico, muy especialmente ciencia e ingeniería. Algo de esto ocurrirá espontáneamente cuando los estudiantes se den cuenta del atractivo de las carreras a que conducen esos estudios.

    Reinvertir en el activo base

    El mundo en desarrollo ha avanzado mucho en sus inversiones en infraestructura pública y privada. Simultáneamente, los sectores público y privado en el mundo desarrollado no han invertido lo suficiente en bienes de capital en los últimos años. Esto tendrá un impacto negativo porque la inversión de capital es un determinante clave para la productividad futura y la generación de ingresos.
    a)- Modernizar la infraestructura pública. Esto es una precondición importante para el desarrollo económico y la competitividad nacional. Aeropuertos, sistemas ferroviarios, redes de autopistas y redes energéticas deben modernizarse y adecuarse en tamaño a las demandas futuras. Para minimizar la deuda pública, esto debe hacerse en cooperación con el sector privado.
    b)- Una década de inversión insuficiente. A pesar de haber tenido márgenes extraordinariamente altos las empresas en las economías desarrolladas han reducido notablemente su inversión en nueva maquinaria y equipos. Los últimos 10 años han sido de inversión insuficiente. Hasta 2011, la edad promedio de los activos era de 10,3 años, mientras que en la década anterior era de 7,4 años, según un informe de Goldman Sachs.
    c)- Fomentar la inversión privada. Los Gobiernos deben alentar la inversión privada. Las políticas fiscales deberían hacer que las inversiones sean más atractivas, ofreciendo, por ejemplo, créditos a la inversión interna.

    Prepararse para la escasez de trabajo

    a) La gente deberá trabajar más años. La gente deberá trabajar más años y los viejos serán un componente clave de la fuerza laboral. Esto ya se está viendo, derivado primeramente de la relativa escasez de jóvenes empleables con buena educación.
    b) Participación de las mujeres en la fuerza laboral. Hay todavía muchos países donde la participación de la mujer está por debajo de los niveles de Suiza, Suecia o Noruega. Las mujeres deberían ser alentadas a estudiar materias económicamente relevantes como ciencia e ingeniería.

    Políticas de inmigración inteligentes

    Aunque los países desarrollados cumplan con los tres pasos anteriores, no va a ser suficiente para revertir la tendencia demográfica imperante. Por lo tanto, se necesitan además políticas de inmigración más abiertas y atractivas. La inmigración debería enfocarse en atraer personas con buena educación y mucha motivación que deseen hacer una nueva vida en un nuevo país y contribuir al crecimiento económico de ese lugar.

    Aumentar la eficiencia del Gobierno

    La participación del Gobierno en la economía, medida en términos de gasto del gobierno como una participación de PBI, tiene un impacto negativo en el crecimiento económico. Un incremento de 10% en el tamaño del Gobierno se asocia con una disminución en la tasa de crecimiento de entre 0,5% y 1%.
    a) Aumentar la eficiencia de los sistemas de bienestar. Un cambio a considerar en los sistemas de bienestar es reemplazar los medios tradicionales de testeo, que son muy burocráticos y hacen uso intensivo de los recursos, por un ingreso mínimo garantizado. Esto tiene la ventaja de eliminar el testeo y bajar costos.
    b) Liberar la fuerza de trabajo del sector público para usos efectivos. También es importante reducir el número de empleados públicos como porcentaje de la población total. En un momento en que el trabajo va a ser escaso, es importante que la mayor cantidad de gente posible genere PBI en lugar de consumirlo y redistribuirlo. Esto no quiere decir que los empleados públicos no contribuyan al bienestar general de la sociedad, pero en un mundo de escasez, las ineficiencias del gobierno son importantes.
    c) Maximizar el potencial económico de la economía. Además de reformar los sistemas de bienestar social y de jubilación es importante maximizar el potencial económico de la economía. Por lo tanto, es preciso implementar medidas para aumentar la competencia, abolir reglas que bloquean la entrada de nuevos participantes y aumentar la flexibilidad de los mercados laborales.

    Eficiencia en las materias primas

    La disponibilidad de recursos naturales baratos, que durante más de un siglo permitió mejoras en productividad, está desapareciendo. Los países desarrollados deben aumentar sus esfuerzos por desacoplar el desarrollo económico del consumo de recursos.
    a) Apoyar tecnologías de energías alternativas. Con el descubrimiento de nuevas técnicas para la explotación de combustibles fósiles como shale gas, será tentador demorar la transición hacia las renovables. Pero esas soluciones tradicionales van a ser temporarias. Los Gobiernos deben acelerar esa transición mediante inversiones en infraestructura nacional y proyectos piloto.
    b) Fomentar la producción de materiales eficientes. Ante la suba en los precios de la energía y las materias primas, es una prioridad estratégica para las empresas continuar aumentando la eficiencia en la producción de sus cadenas de suministro. Las empresas deben invertir en productos de materiales eficientes para satisfacer la cambiante demanda de los consumidores. Los políticos deberían implementar políticas para que las empresas desarrollen y los consumidores usen las tecnologías eficientes.

    Cooperar a escala global

    En los próximos años la competencia entre países será cada vez más intensa. Todos los países deberán tratar de aumentar sus exportaciones y atraer a los mejores inmigrantes. Pero aunque compitan, los países deberán cooperar entre sí. Los problemas de las economías desarrolladas solo se pueden solucionar con cooperación a escala global.
    a) Ayudar a los deudores a repagar sus deudas. China se ha convertido en el más grande acreedor del mundo desarrollado. Ese y otros países acreedores deberán ayudar a los deudores (se refiere a los países occidentales) a saldar sus deudas. Las economías emergentes deben ajustar su modelo de negocios concentrándose menos en crecimiento basado en exportaciones y más en consumo interno.
    b) Reducir la intensidad de la energía y de las materias primas. Cualquier esfuerzo por lograr un uso más eficiente de la energía y otras materias primas tendría el efecto de reducir la presión sobre los precios, mejorar el crecimiento económico y ayudar al proceso de ajuste. Según la International Energy Agency, si se ponen en práctica eficaces políticas para destrabar el potencial de todas las medidas viables de eficiencia energética conocidas en la actualidad, el crecimiento en la demanda energética primaria podría reducirse a la mitad para 2035 y la producción económica acumulada crecería a US$ 18 billones (millón de millones).

    La próxima onda de Kondratiev

    En la década del 20 del siglo pasado, el economista ruso Nikolai Kondratiev identificó un patrón de crecimiento económico que consistía en ciclos largos de desarrollo económico. Periodos de rápido crecimiento alternados con periodos de menor desarrollo y crisis financiera antes de un nuevo ciclo de crecimiento.
    a) El mundo desarrollado necesita demostrar que Robert Gordon estaba equiocado. Según Gordon, de la Universidad de Northwestern, el espacio para las innovaciones verdaderamente fundamentales que terminan en una mejora importante en el nivel de vida de la gente se reduce cada vez más. Él explica, por ejemplo, que la invención del agua corriente o el inodoro en el interior de la casa fueron de una magnitud muchísimo más importante que la invención del iPad o de Twitter o de Facebook.
    b) Dejar de proteger a las industrias tradicionales. Muchas políticas gubernamentales en el mundo desarrollado están diseñadas para proteger a las industrias tradicionales, ya sea mediante subsidios o regulación favorable. Esta práctica no solo hace más costosa la declinación inevitable de estas industrias para la economía y la sociedad sino que conduce a la pérdida de tecnologías e industrias futuras. Si bien será duro perder ingresos y empleos en sectores tradicionales, los esfuerzos por posponer lo inevitable siempre fracasan.
    c) Fomentar la toma de riesgos. Por lo general, la innovación atrae a los jóvenes. Algunas de las compañías más innovadoras –Apple, Google, Facebook y Microsoft– fueron todas fundadas por estudiantes universitarios con “veintipocos” años. Por eso es importante que las sociedades fomenten la toma de riesgos en edad temprana y facilitar el emprendedorismo haciendo que montar una empresa sea más atractivo que trabajar en otras funciones de la economía.
    d) Aumentar la aceptación social de innovaciones. En muchas sociedades el público se ha vuelto escéptico sobre la innovación y las nuevas tecnologías. El ejemplo clásico es la biotecnología y su aplicación a la producción de alimentos y algunos sectores de la investigación en salud. La resistencia a innovaciones es una función de la edad promedio de la población de un país. Cuanto más elevada la edad promedio, más población parece inclinada a proteger el estatus quo y desconfiar de lo nuevo. Los gobernantes en esas sociedades tendrán que persuadir a los ciudadanos de que solo con más innovación se puede hacer frente a los costos del cambio demográfico si se quieren preservar los niveles generales de riqueza.

    Atender las causas

    La globalización ha traído la promesa de prosperidad económica a miles de millones de personas en todo el mundo. Pero también ha contribuido al endurecimiento de la competencia internacional. Y ha llevado a la creación de nuevas inequidades de riqueza e ingreso en el mundo desarrollado. El crecimiento de la fuerza laboral global sigue aplicando presión a los costos laborales en las economías desarrolladas. Al mismo tiempo, la globalización está conduciendo a aumentar las de­si­gualdades en ingreso y riqueza dentro de los países. Algunos grupos se benefician más de la globalización que otros.
    La desigualdad aumenta el riesgo de conflicto social y la declinación del apoyo al capitalismo y una sociedad libre. Como dijo Rghuram Rajan (presidente del banco central de la India) “un sistema capitalista que no goza del apoyo popular pierde todo vestigio de democracia”.
    Los políticos deberían haberse ocupado hace tiempo del cambio en el paisaje global invirtiendo en educación, bienes de capital e innovación. Pero eso habría sido doloroso y no muy popular. Entonces optaron por brindar crédito barato en Estados Unidos y bienestar social en Europa.

    Actuar ahora

    La deuda sigue creciendo más rápido que el ingreso. El pasivo crece con cada nuevo jubilado y cuando la fuerza laboral se estanca o se reduce. Para un político nunca es buen momento para actuar. Aspira a que los problemas no aparezcan durante su mandato y que el sucesor tenga que bancarse el lío.
    El caso es que cada día que pasa el problema se hace mayor. Habría sido mucho más fácil solucionarlo hace 50 años. Los aumentos en el nivel de vida no se pueden generar en forma sustentable con crédito barato y más bie­nes­tar social. Hace muchos años que se acabaron las soluciones indoloras. Nadie sabe cuánto tiempo más el mundo desarrollado puede continuar por el actual camino sin provocar grandes explosiones sociales y económicas. Mientras continúe por allí, la incertidumbre seguirá alta.

    a) ¿Qué va a pasar? Todo depende de una solución rápida y decisiva a la crisis de la deuda. Los políticos solos nunca van a poder emprender solos esta agenda de diez puntos. Necesitarán el apoyo activo del gran público. Según cómo respondan los políticos en el mundo desarrollado, hay cuatro escenarios posibles para el futuro.
    b) Opción 1: Roma. Si no se resuelven los problemas de la deuda del mundo desarrollado o los problemas estructurales de largo plazo, los países desarrollados se verán ante una crisis secular con conflictos sociales cada vez más grandes y riesgos para la democracia y la economía de libre mercado. Stelter llama a este escenario “Roma”
    c) Opción 2: Estancamiento. Si el mundo desarrollado resuelve sus problemas estructurales de largo plazo pero no resuelve el inmediato problema de la deuda, entonces esa deuda será un lastre permanente en el crecimiento económico que dará como consecuencia un menor PBI per cápita. Este es un escenario de “estancamiento” económico de largo plazo.
    d) Opción 3: Oportunidad perdida. Si el mundo desarrollado logra eliminar la deuda excedente en el futuro cercano pero no resuelve sus problemas estructurales de largo plazo, entonces habrá perdido una importante oportunidad. El resultado de esta “oportunidad perdida” también será una recuperación lenta, más tensiones sociales y menor PBI per cápita.
    e) Opción 4: Retorno al crecimiento. Finalmente, si el mundo desarrollado puede resolver rápidamente la crisis de la deuda y hacer un profundo ajuste estructural, podrá volver a un camino de crecimiento sostenible y estabilidad social. Hay que ayudar a los líderes a actuar. Los desafíos son demasiado importantes para dejárselos a ellos solos. Es hora de un nuevo movimiento social. Esta vez, para reconstruir las sociedades.