miércoles, 29 de abril de 2026

    Tecnologías disruptivas reinventan la actividad (III)

    DOSSIER | Auditoría

    Crowe Horwath

    Cambió la forma de hacer auditoría

    La tecnología modifica la práctica profesional, los recursos para llevarla a cabo y las competencias de los equipos de trabajo. Se requiere mayor entrenamiento continuo en procesamiento y análisis de la información. Y los equipos se caracterizarán por la interacción de dos generaciones, aquellos más tradicionales y los más volcados a los sistemas informáticos.


    Griselda Patiño

     

    Griselda A. Patiño, socia de Auditoría de Crowe Horwath, forma parte del Sub-Comité Latinoamericano de esta área en la firma a escala internacional. También es miembro titular del Consejo Elaborador de Normas de Contabilidad y de Auditoría (CENCyA) de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (Facpce).

     

    -Con la disrupción tecnológica, la auditoría pasará de revisar y confirmar evidencia al análisis de enorme volumen de datos para precisar áreas de riesgo o potenciales anomalías. ¿Es un nuevo tipo de auditoría?

    -No considero que estemos transitando hacia un nuevo tipo de auditoría. Seguiremos en una auditoría basada en riesgos, pero el uso de la tecnología permite obtener mayor precisión al evaluar las áreas de riesgos, analizar comportamientos y patrones de poblaciones completas, obtener evidencias.

     

    -Estos avances, ¿suponen mayor efectividad a la hora de identificar situaciones riesgosas y tendencias amenazantes; o no necesariamente?

    -Al trabajar con el análisis de poblaciones completas y poder analizar patrones de comportamiento, se obtendrá mayor efectividad en la evaluación de las áreas de riesgos y en los supuestos de cómo y en qué medida podría impactar. Pero sigue siendo un desafío determinar si la evidencia es suficiente y adecuada al hacer uso de datos generados internamente por la organización y no contar aún con datos externos que puedan ser considerados confiables, completos e íntegros. Este último caso, sí podría ser la puerta para un nuevo tipo de auditoría que convalide la confiabilidad de datos de fuentes externas.

     

    -¿Es correcto predecir que se viene una reformulación integral de la formación de los auditores, a partir de herramientas más potentes para hacer su tarea?

    -Ya la International Auditing and Assurance Standards Board (IAASB) está trabajando en ese sentido, analizando los cambios normativos que deben generarse para acompañar este cambio, haciendo siempre foco en la calidad de la auditoría. Cuando lo normativo se vaya alineando, la auditoría continua que hoy estamos aplicando como herramienta de monitoreo en servicios de consultoría o auditoría, también pasará a ser una nueva forma de encarar la actividad.

     

    -Desde la perspectiva de su firma, ¿el año 2016 resultó como se esperaba en materia económica y de inversiones? ¿Cómo imagina que será 2017?

    -No es una novedad que el año 2016 resultó más estancado de lo esperado y eso se notó en el bajo nivel de inversiones que generan servicios adicionales, como due diligences o el asesorar a las empresas locales para enfrentar la mirada de posibles inversores. A fines de 2016 se visualizaron señales de interés en invertir en empresas nacionales o en algunas industrias promovidas por el Gobierno, como está ocurriendo con las energías renovables.

     

    -Grandes firmas del sector han dado a conocer sus resultados anuales con importantes ganancias. ¿Es producto del tradicional negocio de auditoría o está creciendo el segmento de consultoría?

    -El crecimiento en el volumen de facturación de las firmas, tanto a escala local como internacional, está fuertemente basado en áreas relacionadas con la provisión de soluciones a los clientes, mediante el uso de herramientas tecnológicas y considerando la evolución del conocimiento existente en las empresas.
    En líneas generales puede decirse que ese crecimiento se identifica en el segmento de consultoría, pero como el término es muy amplio, vale precisar que las áreas de mayor éxito son las vinculadas con “performance”, es decir aquellas que apoyan la eficiencia y la mejora continua en el desempeño de los clientes.

     

    -¿Están invirtiendo en nueva tecnología, big data, analytics?

    -Hemos trabajado fuertemente en definir un plan estratégico basado en el uso de la tecnología para aumentar la eficiencia de cada proceso interno, de la auditoría, del uso de la tecnología en la comunicación, difusión y capacitación, y la preparación de nuevos productos.
    Para ello hacer uso de big data, analytics, apps y otras herramientas de business intelligence están siendo materia corriente en nuestras reuniones de trabajo y en los grupos de innovación que hemos creado.

     

     

    Baker Tilly

    Rotar los auditores no es una solución

    La firma proyecta un crecimiento importante tanto de inversiones como de actividad económica del país para el año 2017. Esto incidiría en un mayor crecimiento de la actividad de las auditoras. A pesar de que 2016 fue un año de transición, señalan que resultó mejor que lo esperado, con un crecimiento en todas sus áreas de servicios.

     


    Miguel A. Centarti

     

    Miguel A. Centarti, socio de Baker Tilly Argentina, ha sido uno de los principales directivos de la firma a la que pertenece por más de 20 años, y en la que actualmente es CEO. Su mayor experiencia, tanto en auditoría, consultoría y management, se concentra en las industrias metalúrgicas, laboratorios, empresas de maquinaria agrícola, entre otras.
    Cabe agregar que el International Accounting Bulletin (IAB Boletín Internacional de Contabilidad) designó a Baker Tilly Internacional como la “Red del año” en 2016. Los premios fueron juzgados por un panel independiente, que alabó a la red en la adopción de una nueva metodología de auditoría, entre otros renglones.

     

    -¿Hay posibilidades de que se incorpore ahora “el ajuste por inflación”?

    -Considero que no hay voluntad de implementar el ajuste por inflación más allá de que los balances y estados de resultados reflejan grandes distorsiones, como consecuencia de la inflación en los últimos años. Uno de los debates es el efecto que tiene en el “gap” contable/impositivo.
    Nosotros tenemos mucho trabajo en la elaboración de información de gestión ajustada, preparada para las direcciones y gerencias de las empresas en pro de la toma de decisiones con un contexto económico inflacionario real, pero la información para los inversionistas y balances continúan sin reflejar el ajuste por inflación.

     

    -¿Considera que se insistirá en extender los plazos de rotación del auditor?

    -La rotación es un tema de amplio debate. Plazos cortos, medios o largos tienen sus pros y sus contras. Considero que la rotación no es la solución de los problemas. Lo importante es defender la independencia del auditor y que los organismos de control cumplan su función adecuadamente.

     

    -Muchas firmas de su sector han reportado buenas ganancias. ¿Es producto del negocio de auditoría o está creciendo el segmento de consultoría?

    -Creo que las grandes firmas aprovechan segmentos que disponen de un mercado muy amplio y además de mayor rentabilidad que la auditoría. 

     

    -¿La competencia entre las firmas consultoras ha ido aumentando?

    -La competencia ha crecido y hay más firmas en el mercado. También han aumentado los requerimientos y las exigencias de las empresas en cuanto a los servicios.

     

    -Si cambia radicalmente el modo en que se gestionan hoy las empresas, ¿la metodología y las prácticas de la auditoría podrán seguir ese ritmo?

    -Sí, la metodología y los procedimientos de auditoría se adaptan permanentemente a los nuevos modus operandi de las empresas.

     

    -La disrupción tecnológica y el impacto de big data y analytics tiene o tendrá un enorme impacto. La auditoría pasará de revisar y confirmar evidencia a analizar enorme volumen de datos para precisar áreas de riesgo o potenciales anomalías. ¿Se trata de un nuevo tipo de auditoría?

    -Los enfoques novedosos por avances de las herramientas tecnológicas se viene dando desde hace tiempo. En mi opinión, el futuro de la auditoría será un mix de línea tradicional con tecnología. La tecnología resulta un gran aporte a la eficiencia de la auditoría.

     

    -¿Pero sería correcto predecir que se viene una reformulación integral de la formación de los auditores y sus tareas?

    -No. A mi entender, no se trata de una reformulación de la profesión. El aporte y uso de la tecnología facilita y mejora la eficiencia del trabajo de auditoría, pero no sería una reformulación.

     

    -¿Qué impacto ha tenido el fenómeno de Panamá Papers en el mundo de las auditorías?

    -Las principales consecuencias se observan en el impulso de programas para la prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo, políticas de gobierno corporativo y gobernabilidad empresarial global, reglamentaciones y presión de reguladores y auditorías financieras complementarias privadas para el control financiero.

     

     

    Auren

    Hacia el mínimo, mínimo riesgo

    Con la nueva información disponible en un mundo altamente automatizado, la auditoría va a poner su mayor foco en el riesgo, dejando de realizar pruebas de muestreo para analizar hasta 100% de los datos. Todo indica que las empresas van a tener reportes de mejor calidad, más rápido, incluso en tiempo real.


    Fernando Tezanos

     

    Fernando Tezanos, presidente de Auren, presenta una larga trayectoria en servicios financieros y auditoría. Fundó Auren hace 30 años y, desde hace once años, es miembro del Board Ejecutivo de la firma.

     
    -¿Qué tanto han crecido realmente las ganancias de las firmas en Argentina; esto es producto del negocio de auditoría o del segmento de consultoría?

    -En la Argentina las firmas, grandes y algunas medianas, todavía tienen reticencia para dar a conocer sus resultados de ganancias y de facturación. En Auren siempre los dimos a conocer ante los medios de comunicación y nos parece que es un proceso que deberíamos cumplir todos, para darle mayor transparencia al mercado nacional.
    Un claro ejemplo es la última publicación del ranking de Argentina del International Accounting Bulleting, el ranking de mayor prestigio internacional, donde hubo notoria ausencia de grandes firmas.
    Las firmas tienen que brindar los servicios profesionales que el mercado demande y ya, desde hace más de 20 años que las empresas, para no desaparecer, deben reinventarse aprovechando los últimos adelantos en tecnología de información para ofrecer productos innovadores. Este es el principal motivo por el cual cada vez más las firmas profesionales deberán continuar su crecimiento ofreciendo servicios de consultoría.

     

    -¿Piensa que se incorporará ahora “el ajuste por inflación”, o no será posible? ¿Sería conveniente?

    -Se debe trabajar en la unificación de la normativa impositiva, y en la derogación del Decreto 664/03, que impide a organismos públicos recibir estados contables ajustados por inflación. A nivel contable, está vigente un criterio muy similar a los lineamientos internacionales, donde se debe ajustar por inflación, siempre y cuando exista una inflación trianual superior a 100%, en base al índice IPIM (Ãndice de Precios Internos al por Mayor) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
    Paralelamente, algunos activos pueden, optativamente, valuarse según el mercado. Sería conveniente que se permita e incentive este procedimiento, ya que la inflación distorsiona la información contable y financiera para su análisis como para cálculos impositivos.

     

    -¿Qué cambios percibe en la forma de auditar en los últimos años?

    -Se está priorizando el enfoque orientado hacia riesgos a la hora de auditar, dado que implica un trabajo más eficiente. Esto comprende tanto los riesgos inherentes de la actividad económica, como los riesgos de control. A mayor complejidad en la forma de hacer y estructurar negocios, se requiere mayor expertise para evaluar las valuaciones de activos no financieros y su recuperabilidad, es decir su capacidad de generar ingresos futuros.
    Siguen existiendo activos de valor para las compañías que no se pueden reconocer contablemente, como por ejemplo son las marcas autogeneradas.

     

    -Existen auditorías a las que les resulta costoso subirse a la ola tecnológica e igual se mantienen activas en el mercado. ¿Por cuánto tiempo serán sostenibles?

    -Aquellas firmas o estudios que todavía no introdujeron tecnologías de información en todos los niveles organizacionales, corren un alto riesgo de desaparecer en el corto o mediano plazo. A partir del entorno y dinamismo disruptivo de las tecnologías, la actividad de auditoría debe seguir ese proceso de reacomodamiento para ser competitiva en el mercado.
    Desde nuestro punto de vista estratégico, la tendencia de la auditoría es minimizar el riesgo del trabajo contando con herramientas de alta calidad, en la nube, y con bajo costo en beneficio del cliente.

     

    -¿En qué grado Auren está invirtiendo en nueva tecnología, big data o analytics?

    -Contamos con un área exclusiva de Tecnología de la Información (TI), con un plan de corto y mediano plazo de inversión para transformar la cultura de trabajo interna y contar con el software de auditoría más adecuado en la nube, de manera de ser competitivos.

     

     

    Lisicki Litvin

    El reto es evaluar mejor la racionalidad de los activos

    La firma proyecta que vamos hacia una industria más regulada, porque muchos errores contables se dan por auditores sin independencia en relación con el ente auditado. Piensan que la independencia podría resguardarse con regulaciones desde el punto de vista de los honorarios del auditor, del alcance de sus tareas y su cumplimiento.


    Martín Ghirardotti

     

    Martín Ghirardotti es socio de Lisicki Litvin y Asociados, estudio miembro de Kreston International, considerado una de las diez firmas más grandes de Argentina. También es secretario de la Federación Latinoamericana de Auditores Internos (FLAI).

    -Ha ido aumentado la demanda de auditoría de activos intangibles en los últimos años, ¿por qué?

    -Sí, muchísimo. Se debe a una mayor conciencia, una mayor visibilidad de la importancia de ese tipo de activos. Antes vivíamos en un mundo de cosas físicas, autos, bienes, empresas. Hoy ha adquirido mucho valor lo que tiene que ver con ideas, protección de creaciones, patentes. Es un cambio que se está dando en el mundo.

     

    -¿Cómo hacen para auditar activos intangibles, cuando a veces se dificulta hasta la evaluación objetiva de los mismos?

    -Cuando uno habla de activos intangibles, tiene que tratar de correlacionarlos con flujos de fondos. A veces tener la patente permite cobrar determinado tipo de royalty, o ingresos por determinados precios sobre un producto. Pero cuando no se encuentra la racionalidad de un activo porque no va a generar un beneficio futuro a la empresa, uno tiene que preguntarse si ese activo debería ser depreciado; de lo contrario, va a terminar en gastos. La clave, entonces, está en tratar de relacionar los activos intangibles con los flujos de fondos futuros que estos van –o no– a generar.

     

    -Sobre las maniobras fraudulentas que se ponen en evidencia con frecuencia, ¿cómo quedan paradas las auditoras?

    -Hay que separar lo que son fraudes pequeños o “fraudes de bolsillo”, de los errores significativos que afectan la racionabilidad de los estados contables. Los auditores tienen un gran desafío, porque deben conocer el negocio y detectar esas situaciones irregulares que muchas veces están enmascaradas dentro de operaciones habituales.
    Bien es sabido que esto, por ejemplo, le costó la vida en su momento a Arthur Andersen. Hay montones de situaciones que vemos a diario, en las que distintos auditores se sienten obligados a pagar multas para solucionar temas a nivel económico, para no involucrarse en asuntos penales, o para que la firma no corra riesgos de subsistencia a futuro.

     

    -En la Argentina, ¿han surgido normas que aumentan la responsabilidad del auditor?

    -En realidad, lo que se han incorporado son normas internacionales de auditoría para empresas que cotizan en la Comisión Nacional de Valores que obligan al auditor a tomar muchos más recaudos. Se ha aprobado la resolución técnica 37 en el año 2014, que también va en línea con las normas internacionales de auditoría, que exigen al auditor otro nivel de análisis y de compromiso. De todas formas, Argentina no es un país que está en la avanzada en la responsabilidad de los estudios de auditoría respecto a los estados contables.

     

    -El fenómeno de Panama Papers, ¿cambió en algo la dinámica de las auditorías?

    -Sí, cambió un paradigma mundial hacia algo irreversible: estamos yendo hacia la transparencia. Las empresas se están dando cuenta que no se pueden seguir manejando con un doble estándar de moral.

     

    -Han ido surgiendo tecnologías de información que ayudan a los procesos de las firmas auditoras, pero ¿son accesibles para las firmas pequeñas o medianas del sector?

    -Son accesibles para todos los estudios grandes, es decir, los 20 mayores del país. Pero, diría que esos sistemas, independientemente de si son caros o baratos, requieren inversión adicional, en tiempo y esfuerzo, para saberlos gestionar. No solo se necesitan conocimientos técnicos, sino un alto nivel de preparación para interpretar ese volumen de data de manera eficiente y llegar a conclusiones rápidas. Lo que sucede es que hoy en día es imposible hacer auditoría sin ese tipo de herramientas, que permiten trabajar con muestras mucho más significativas.

     

    -En muchos casos la tecnificación no es opcional, sino que ha pasado ser una exigencia del mercado…

    –Claro. Muchas de las empresas reguladas, como el Banco Central, exigen que todos los controles de auditoría se hagan con este tipo de software para grandes volúmenes de datos.

     

     

    Bértora & Asociados

    “Se vislumbra una baja en la inflación”

    El vocero de la firma explica por qué se han profundizado los controles de calidad de los trabajos en las firmas auditoras, las auditorías de los organismos de contralor, y el análisis y la explicación de forma más amplia de los sistemas de gestión de riesgos en los últimos años. A futuro, las tendencias seguirán ese mismo camino.

     


    Norberto Bruschi

     

    Norberto Bruschi, socio de Bértora & Asociados desde el año 2006, cuenta con vasta experiencia en finanzas corporativas, análisis y reportes financieros, consultoría en gerencia y en planes de estrategia de corporaciones de primera línea. Esta firma de auditores, asesores impositivos y consultores de negocios fue fundada en 1970, con un impulso a favor de la innovación que se mantiene, según afirman.

    -Con la nueva información que se recolecta hoy en día en forma más completa, ¿se pondrá más el foco en el riesgo de una manera eficiente que antes no era posible?

    -Con la aplicación de los avances tecnológicos, cada vez se realizarán menos pruebas de detalle y será más eficiente el trabajo, si bien las auditorías en base a riesgos es un concepto que se viene aplicando desde hace más de diez años.

     

    -¿Qué piensa de la posibilidad de que se aplique el ajuste por inflación?

    -Nuestras normas contables profesionales, alineadas con las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS), establecen condiciones cualitativas y cuantitativas para la aplicación del ajuste por inflación. En años anteriores, se cumplían las cualitativas, pero no la cuantitativa (100% de inflación o más en tres años), utilizando los datos oficiales que entregaba el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
    Con la dificultad de que el INDEC no elaboró los índices de precios internos al por mayor de noviembre y diciembre de 2015, y los resultados de las medidas adoptadas por el actual gobierno nacional, se podría pensar que en la actualidad se alcanza la condición cuantitativa y no las cualitativas.

     

    -Pero, ¿por qué tanto debate sobre ese tema; se justifica?

    -En este momento existe una fuerte discusión en la profesión sobre la aplicación del procedimiento de ajuste por inflación, dado la tendencia a la baja que se vislumbra en el corto plazo. Creo que cualquier decisión que se tome debe ser ampliamente consensuada por la profesión, las empresas y las autoridades de los organismos de control, a efectos de que se lleguen a fijar acuerdos superadores frente a la actual coyuntura.
    Se debe considerar que, por disposiciones legales, no se pueden presentar ante organismos de contralor balances ajustados por inflación. No podemos dejar de mencionar el efecto negativo que provoca la liquidación del impuesto a las ganancias sin aplicación del ajuste por inflación. Es un tema que rápidamente se tiene que regularizar.

     

    -¿Qué cambios existen en la forma tradicional de auditar, más allá de la actualización tecnológica?

    -Los problemas que han surgido en el plano internacional en los sectores inmobiliario y bancario, los errores a la hora de analizar los riesgos y los fallos en la supervisión por parte de empresas han generado desconfianza en el mundo empresario respecto a las auditorías. Es por ello que se han profundizado los controles a todo nivel.

     

    -¿El crecimiento de las ganancias de las firmas se debe al negocio de auditoría, como ha sido tradicionalmente?

    -En las grandes firmas a escala internacional, el incremento de las ganancias fue entre 1% y 10%, comparando con el año anterior. Actualmente se ve con claridad que, proporcionalmente, crece más el sector de consultoría que los trabajos tradicionales de auditoría.

     

    -Los tiempos en tecnología son cada vez más cortos…

    -Debido a los grandes volúmenes de información que se manejan en ciertas industrias es imprescindible la inversión en nuevas tecnologías para poder analizarla. Ya en el año 2015 el World Economic Forum, en su encuesta “Technological Tipping Points and Societal Impact” realizada a 800 ejecutivos, reflejó que 75,4% de los encuestados piensan que “30% de las auditorías corporativas serían realizadas mediante inteligencia artificial para el año 2025”.