Gennial inauguró en Colegiales el primer Gray Box de Latinoamérica, un estudio diseñado para producir series verticales y otros contenidos de ficción que integran actores reales con inteligencia artificial (IA). El espacio se ubica dentro del Distrito Audiovisual de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se orienta a formatos breves pensados para consumo en celular.
El estudio tiene 64 metros cuadrados y cinco metros de altura. La propuesta se enfoca en microdramas con episodios de alrededor de un minuto, un formato que, de acuerdo con la información difundida por la compañía, se populariza fuera de Asia, donde se originó el concepto.
Un estudio pensado para posproducción con IA
A diferencia del set tradicional con fondo verde, el Gray Box está pintado de gris y utiliza iluminación neutral para evitar reflejos de color sobre las personas, con el objetivo de facilitar la creación posterior de entornos mediante IA. Además, incorpora marcas en las paredes que funcionan como referencia espacial para los movimientos de cámara.
Las filmaciones realizadas en el Gray Box pasan luego por el software de Gennial, que utiliza Seedance 2.5 como modelo de generación de video con IA. Ese modelo fue presentado en el Festival de Cannes 2026 como muestra de innovación.
En relación con el desarrollo del espacio y el objetivo de sumar interpretación humana a las producciones, Adrián Garelik, cofundador y CEO de Gennial, afirmó: “Estamos felices de anunciar el lanzamiento del Gray Box porque es algo que venimos preparando hace meses”. En esa línea, el directivo agregó que la incorporación de actores responde a la búsqueda de contenidos más complejos y remarcó: “queríamos sumar actores porque aportan un realismo“.
La primera producción: Amor Artificial
La primera serie vertical prevista para el Gray Box se titula Amor Artificial y se realizará en conjunto entre Gennial y The Eleven Hub, productora especializada en microdramas fundada por Loli Miraglia. El proyecto contará con Sol Levinton como guionista y Carolina Liaskowsky como actriz protagonista.
La trama sigue a una mujer que establece un vínculo con una IA que la introduce en distintos universos, mientras que el coprotagonista será un personaje hecho con inteligencia artificial. La estimación de producción prevé un rodaje de uno o dos días y una posproducción de más de un mes.
Sobre las exigencias específicas del trabajo actoral en este tipo de rodajes, Miraglia señaló: “Será muy importante el actor que entienda cómo manejar su cuerpo“.












