El gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, viajó ayer a La Plata y se entrevistó a puertas cerradas durante 45 minutos con su colega de la provincia de Buenos Aires y candidato presidencial del Partido Justicialista (PJ), Eduardo Duhalde. Tras la reunión, los gobernadores brindaron una conferencia de prensa destinada a plasmar el gesto: ambos desmintieron roces, peleas y distanciamientos, al tiempo que De la Sota comprometió su apoyo a la fórmula presidencial del oficialismo. “Todos los gobernadores del PJ, todos los dirigentes del partido, respaldamos nuestra fórmula”, dijo el mandatario cordobés, quien prometió acompañar a Duhalde en cada visita que éste realice a Córdoba. De todas formas, De la Sota se ocupó de aclarar que sigue alineado con el menemismo dentro del PJ, cuando sostuvo que no modificará su discurso de “cambio dentro de la continuidad”, porque “los países que viven empezando todo de nuevo pierden tiempo”. Duhalde, que fue personalmente a recibir y a despedir a su colega al aeropuerto, resaltó que “no hay pelea, ni las hubo”.
(La Nación, Clarín)
El gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, viajó ayer a La Plata y se entrevistó a puertas cerradas durante 45 minutos con su colega de la provincia de Buenos Aires y candidato presidencial del Partido Justicialista (PJ), Eduardo Duhalde. Tras la reunión, los gobernadores brindaron una conferencia de prensa destinada a plasmar el gesto: ambos desmintieron roces, peleas y distanciamientos, al tiempo que De la Sota comprometió su apoyo a la fórmula presidencial del oficialismo. “Todos los gobernadores del PJ, todos los dirigentes del partido, respaldamos nuestra fórmula”, dijo el mandatario cordobés, quien prometió acompañar a Duhalde en cada visita que éste realice a Córdoba. De todas formas, De la Sota se ocupó de aclarar que sigue alineado con el menemismo dentro del PJ, cuando sostuvo que no modificará su discurso de “cambio dentro de la continuidad”, porque “los países que viven empezando todo de nuevo pierden tiempo”. Duhalde, que fue personalmente a recibir y a despedir a su colega al aeropuerto, resaltó que “no hay pelea, ni las hubo”.
(La Nación, Clarín)












